La mejor oferta o quién decide cuál es el precio del arte

Guzmán Alonso, director y Coordinador de tasarte.com (Foto: Luis Rodríguez)
Guzmán Alonso, director y Coordinador de tasararte.com (Foto: Luis Rodríguez)

El 5 de julio se estrenó en la gran pantalla española “La mejor oferta”. Un film dirigido por Giuseppe Tornatore, referencia del cine italiano, y protagonizado por Geoffrey Rush. El director y guionista es conocido internacionalmente por trabajos como Cinema Paradiso o “Pura formalidad”.

Con su última entrega Tornatore nos introduce al mundo de las tasaciones de arte y de las subastas. El personaje principal, Virgil Oldman, es un experto tasador de arte y agente subastero. Realmente, aparte de la trama de la película, el thriller nos invita a reflexionar y cuestionar cómo funciona el círculo de las tasaciones. Un ambiente desconocido por muchos y enmarcado por el lujo y la riqueza.

Pero en realidad no es así. Desde siempre ha existido gente que colecciona cosas, objetos, detalles, fotografías… todo el mundo en su medida se ha dedicado ha almacenar según los gustos de cada cual. Aunque sí es cierto que existe un determinado colectivo, caracterizado por su poder adquisitivo, que se encarga de estar a la última en este mercado.

Cómo valorar una obra

En declaraciones a cuv3 Guzmán Alonso, director de gestión de catalogaciones de colecciones de arte y objetos de valor artístico de tasarsarte.com, explica que “todas las tasaciones tienen un componente subjetivo y no existe una fórmula matemática a la hora de poner precios, pero probablemente los valores de una obra serán cercanos independientemente de que sean establecidos por distintos peritos”.

El mercado del arte obedece a la ley de la oferta y la demanda. Pero en este caso a la hora de valorar una obra hay que tener en cuenta una serie de variables independientes.

“El currículum del artista, las fluctuaciones del mercado y el número de intermediarios influyen en el precio final de las obras”, comenta Alonso. Además, añade que “el importe se puede disparar dependiendo de cómo transcurran las subastas”.

Las piezas analizadas, aparte de la valoración de los tasadores, tienen en cuenta la información facilitada por galerías, casas de subastas y coleccionistas, por lo que la estimación final puede variar en gran medida.

A tener en cuenta

Lógicamente no todo el mundo puede estimar cuánto vale un obra artística, y para ello “se necesita estudiar historia del arte, además hay cursos de formación especializados en tasación y peritaje”, explica.

Respecto a la mala situación económica general, Alonso aclara que “la crisis no ha producido una mayor demanda, sino que incluso ha bajado”. “Los precios y la competencia han disminuido mucho”, confiesa.

¿Quién disfruta más, la humanidad o los coleccionistas?

A razón sobre el debate de que el arte debe servir como deleite para la humanidad, declara que “lo suyo es que la gente pueda disfrutar de los grandes maestros”. Aunque respeta mucho la figura del coleccionista, “nadie mejor que ellos lo disfrutan”.

¿Todo es arte?

Hay muchos expertos que consideran que el arte creativo ya se acabó y choca con la corriente del ‘todo vale’. Alonso argumenta que “el arte creativo y nuevo no se ha acabado, ahora se consideran muchas más disciplinas como la performance, el graffiti o el nanoarte”.

About Luis Rodríguez Barbé

Alumno de 4º de Periodismo de Villanueva CU apasionado del deporte.

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