El Ganso: moda clásica con un toque alternativo (y viceversa)

Clemente Cebrián, fundador de 'El Ganso'
Clemente Cebrián, cofundador de 'El Ganso', durante la inauguración del nuevo curso del Título Superior de Moda (foto: Blanca de la Peña)
Clemente Cebrián, cofundador de ‘El Ganso’, durante la inauguración del nuevo curso del Título Superior de Moda (foto: Blanca de la Peña)

Con tan solo 39 años lleva a sus espaldas el título de fundador, socio y responsable, junto con su hermano Álvaro Cebrián, de ‘El Ganso’. Una marca de moda fundamentalmente masculina con más de sesenta y dos puntos de venta en todo el mundo -entre las que se encuentran, además de Madrid o Barcelona, ciudades como París, Londres, Santiago de Chile, Lisboa u Oporto- y que se ha posicionado como una de las firmas más importantes de nuestro país.

Así lo han reconocido en varias ocasiones personalidades del sector, que han otorgado a sus fundadores el premio Jóvenes Empresarios en 2010 o el de Mejores Empresarios de la Comunidad de Madrid en 2013, entre otros.

Y, además de crear ‘El Ganso’, uno de ellos ha sido el encargado de inaugurar el nuevo curso del Título Superior de Comunicación y Gestión de Moda del Centro Universitario Villanueva, donde ha contado los inicios, las dificultades y las expectativas de la marca. Les presentamos a Clemente Cebrián.

De futbolistas a empresarios del sector textil

Como cualquier estudiante de ADE – ellos se instruyeron en CUNEF- la pareja de hermanos quería fundar una empresa, aunque en realidad su sueño era ser futbolistas y crear su propia marca de camisas. Lo primero no lo han conseguido, pero lo segundo se ha cumplido.

La idea de crear su propia marca de moda surgió durante sus veranos universitarios en Londres. Allí se dieron cuenta que “había un concepto de ropa que en España también podría existir, pero que si ya existía era mucho más caro del que nosotros, mi hermano y yo, podíamos permitirnos”, explica Cebrián.

Con este sueño rondando en sus cabezas regresaron a Madrid, y se embarcaron en el proyecto de hacer realidad esa idea. Visitaron fábricas en Toledo, Sonseca o Talavera, pero aún no era el momento de que su sueño se hiciese realidad y cada uno decidió emprender su trayectoria profesional por otro camino.

Pero fue durante unas Navidades, cuando Rocío –la novia y ahora mujer de Clemente Cebrián- se dio cuenta que no se vendían abrigos entallados: “Como regalo de Navidad quería un abrigo entallado y mi mujer tan solo encontró uno y a un precio bastante elevado que finalmente no me compró”, dice Cebrián. A partir de ahí, los hermano vieron que existía un nicho de mercado y comenzaron a fabricar los primeros abrigos.

Fue en Berlín, durante una feria textil, cuando vendieron sus primeros diseños a unos distribuidores escandinavos. Con esas ganancias pudieron abrir su  primera tienda en Madrid, en la  calle Fuencarral nº2.

Al principio, el 85% de las ventas era gracias a sus zapatillas

En muy poco tiempo se dieron a conocer gracias a sus zapatillas blancas con la puntera asimétrica: “Un verano nos fuimos mi mujer y yo de viaje a Budapest. Allí vimos en el escaparate de una tienda unas zapatillas que nos gustaron mucho. Hablamos con el propietario de la tienda y el distribuidor del producto y le comenté que estaba interesado en sus zapatillas. Le vendí ‘El Ganso’ como una de las mejores marcas española cuando no nos conocía nadie y me dejó unas muestras de las ‘sneakers’, que eran las utilizadas por el ejército checoslovaco después de la Segunda Guerra Mundial”, comenta el fundador.

Finalmente, pudo traer el producto a España y su hermano Álvaro las renovó, incorporando su famosa franja azul y roja. Este calzado se convirtió en el producto estrella de la firma, era lo más buscado y “las colocábamos en la parte de abajo de la tienda para que la gente se recorriese el establecimiento y se diese cuenta que también vendíamos ropa”, explica divertido Clemente Cebrián.

En diez años esta marca, “divertida como es una persona que es ‘gansa’ y elegante como es el animal”, ha ido creciendo, llegando a conquistar a un mayor número de públicos: “En nuestra tienda de Fuencarral compra aquel alternativo que quiere dar un toque clásico a su estilo y en la de Jorge Juan pasa al contrario, compra el clásico que quiere un toque alternativo”.

A pesar de ello, el fundador comenta que a la gente le cuesta innovar en las chaquetas, camisas o pantalones, por lo que apuestan por los tejidos más arriesgados para decorar sus famosas zapatillas.

La clave del éxito de ‘El Ganso’ se basa en crear prendas que sus fundadores querían y no encontraban en tienda. La firma no se anuncia, su estrategia de comunicación se basa en el boca a boca y en la apertura de tiendas en las calles más comerciales.

Ahora, la firma pretende ampliar su colección de mujer y conquistar el mercado de Berlín y Milán.

(Más información en el Título de Comunicación y Gestión de Moda de Villanueva)

About Blanca de la Peña Peces

Alumna de 4º de Periodismo y Comunicación y Gestión de Moda en Centro Universitario Villanueva.

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