Burocracia y otros fantasmas que acechan al emprendedor

Hugo Albornoz, fundador de Neo Labels
Hugo Albornoz, fundador de Neo Labels (Foto: José María Álvarez de Toledo)

La solución a la crisis y al desempleo no llega y por ello muchos han decidido fabricarse la suya propia. Se trata de los emprendedores, figura que en estos tiempos revueltos se ha revalorizado. De hecho, aunque parezca mentira, ellos coinciden en que esta situación les ha beneficiado. Hugo Albornoz, fundador de Neo Labels, empresa dedicada a crear estrategias de comunicación, afirma que “la crisis abre más puertas de las que uno piensa”. Y es que en mitad de tantos recortes y despidos, a muchos no les ha quedado otra que buscarse la vida, “a sabiendas de que es un trabajo duro”.

Rompiendo barreras y mitos

El emprendedor siempre se ha caracterizado por ir a contracorriente, por crecer en los momentos de mayor dificultad. Más mérito ha de tener si pretende emprender en España, que ocupa el puesto 44 entre los 185 países que forman el ranking mundial de los estados que ofrecen mayores facilidades para hacer negocios, según refleja el informe ‘Doing Business 2013’.

Mientras que aquí en teoría se tarda 28 días en poner en marcha una empresa después de haber pasado por infinitos procesos burocráticos, en otros lugares como Estados Unidos basta con pagar 50 dólares.

Resulta llamativo el caso de Ramón Iglesias, un empresario sevillano que ha tardado tres años en empezar una bodega y almazara ecológica en un pueblo de Cádiz después de 10.000 euros en papeleo administrativo.

Las barreras de la burocracia

No obstante, a pesar de esta época tan convulsa, datos como los proporcionados por el GEM, un observatorio internacional que ofrece información sobre el emprendimiento, abren una puerta al optimismo: la tasa de actividad emprendedora en España pasó de un 4,3% en 2010 a un 5,8% en 2011. Aunque esta cifra es menor que en otros países, el informe destaca la elevada tasa de consolidación, ya que poco a poco se va cambiado la mentalidad de los jóvenes españoles hacia el emprendimiento.

La burocracia no es el único obstáculo que el emprendedor tiene que saltar. Ignacio Núñez, CEO de Hadock Creativos, una empresa especializada en diseño web profesional, señala que “a quien diga que esto es fácil no hay que hacerle ningún caso”.

Clemente Cebrián, cofundador de El Ganso, destaca que los peores momentos de su vida se los ha hecho pasar su empresa: “Me acuerdo de los primeros años de funcionamiento. Hacía auténticos malabares para llegar a fin de mes, ya que lo que más me dolía era que la gente que trabajaba para mí no recibiese su paga”. No obstante, también proporciona los mejores. Núñez dice que una empresa “es como un hijo: hay días en que está insoportable y otros en los que es lo único que te hace feliz”.

En ocasiones, lo que más puede perjudicar a uno es la propia gente con la que se rodea: “Te dicen que para qué te vas a complicar la vida, que si es una idea muy mala, que ya encontrarás algo…”, señala Núñez. Y la verdad es que no les falta razón. Emprender supone salir de la zona de confort.

Gustavo Entrala, consejero delegado de 101, la empresa madrileña que ha desarrollado la cuenta de Twitter del Papa, lo explica muy bien: “Para ampliar nuestro campo de entusiasmo y nuestra capacidad de estimular es necesario salir de la zona de confort y arriesgar”. Fue precisamente esa su historia personal cuando se decidió a poner en marcha una ambiciosa empresa de publicidad a pesar de estar profesional y económicamente muy bien situado.

El problema de la financiación y la idea

Probablemente, el obstáculo que más teme el emprendedor es el modo de conseguir el dinero. El crédito no fluye y cada vez son menos las ayudas que las pequeñas empresas reciben. Por ello, Nuñez señala que “ahora se hace más urgente que nunca tener un buen plan de negocio que constituirá los cimientos de lo que quieres empezar”. De este modo, “conseguirás atraer inversores, ya sean públicos o privados”.

¿Es necesario que la idea de negocio sea increíblemente innovadora? Todos los emprendedores son tajantes a la hora de contestar esta pregunta: no. Luis Ferrándiz, socio fundador de ADN, una agencia de marketing digital, explica que lo más importante, a parte de un plan de negocio sólido, es el trabajo, virtud que por desgracia no está muy arraigada hoy: “La actual generación es un poco blandita, la cultura del esfuerzo destaca por su ausencia. Un emprendedor lo que ha de tener son ganas locas de trabajar y trabajar, cueste lo que cueste”.

Pero ojo, no de cualquier forma. Ferrándiz recomienda que antes de poner en marcha una empresa “hay que trabajar para alguien antes. De este modo aprendes muchos aspectos para el futuro y lo mejor de todo es que no pones dinero de tu bolsillo”.

Liderazgo y experiencia

Un aspecto que muchas veces se olvida es el liderazgo. Íñigo Pírfano, director de la Orquesta Académica de Madrid y ganador del Premio Liderazgo Joven 2011, destaca que “el buen líder no nace: se hace”. Para ello, señala que es necesario “conocer a tu gente” y saber cuáles son sus limitaciones: “Me acuerdo de una gira por Europa agotadora. Llevábamos varios días y en un ensayo, cuándo íbamos por la mitad, me dijeron que si podía suspenderlo porque no podían más. Efectivamente, les hice caso, porque si hubiese seguido la hora que quedaba, habría acabado matando a los músicos y sería visto toda mi vida como un ogro”.

Y un último punto: hay que lanzarse. La mentalidad española, a este respecto, es muy negativa, aunque bien es cierto que poco a poco va cambiando. Los españoles tenemos miedo a la acción por la posibilidad de fracaso que esta conlleva; por el contrario, los ingleses ven en ello la capacidad de aprender para no cometer más errores. Entrala destaca que “hay que ponerse en marcha cuanto antes, planificar menos y hacer más. Mucha gente se queda en el camino por exceso de perfeccionismo”. Y si por casualidad se fracasa, “no toca más remedio que levantarse”, explica Ferrándiz, “aprender de los errores y pelear por no volverlos a cometer, ya que las cosas no se consiguen sin esfuerzo”.

Estos son los consejos que algunos emprendedores, a partir de su experiencia, dan a aquellos que por falta de oportunidades se van a lanzar a emprender. No hay una receta que asegure el éxito, pero si se siguen estos pasos se pondrán unos cimientos sólidos.

Solo hay que ver el panorama actual de estas empresas para hacerse una idea de la eficacia de estas pautas: El Ganso factura 20 millones de euros al año y se ha consolidado en el mundo textil; 101 ha llegado hasta el mismo Vaticano y ha conseguido que el Papa tenga Twitter; y Neolabels trabaja con multinacionales como Yahoo, Telefónica o Microsoft. Todas estas empresas surgieron de una idea, pero sobre todo de mucho trabajo. No encontraron facilidades, como tampoco las encontrarán los futuros emprendedores. Por ello, todos definen el emprendimiento  como “el arte de salvar adversidades”. 

About José María Álvarez de Toledo

Estudiante de 4º de Periodismo y EBS

Deja una respuesta