Paloma Orgaz, de la arquitectura tangible al cubismo abstracto

Exposición en el Instituto Pons de Madrid
Exposición en el Instituto Pons de Madrid

El cubismo es un movimiento artístico que hace hincapié en la forma y la composición. Este tipo de arte se desarrolló en Francia en los años 1907- 1914 y tuvo gran arraigo en las vanguardias europeas del siglo XX. Rompe con la perspectiva tradicional y matiza su función en la llamada “perspectiva múltiple” donde se representan todas las partes de un objeto en un mismo plano.

El “punto de vista único” queda ausente en este tipo de pintura en donde destaca lo abstracto y la transgresión de un orden natural. Aquí radica uno de los elementos fundamentales que distingue el cubismo de otro tipo de pintura, la participación obligada de quien la observa. Pues no basta con mirar, sino que es necesario adentrarse para contribuir en la belleza de estos cuadros.

El crítico francés Louis Vauxcelles acuñó el concepto de “cubismo”,  y afirmó que se trataba de una pintura compuesta por “pequeños cubos”. Sin embargo, de uno depende el “hacerse” a este arte y captar en un dado su interior, es decir, el cubo en todas sus dimensiones.

Influencia arquitectónica en sus obras 

Paloma Orgaz ha “dado” con su sitio. Ha descubierto un modo nuevo de arquitectura, carrera en la que se licenció, dentro del complejo mundo cubista. Hacer compatible y complementar al mismo tiempo dos artes entre sí es lo que le ha llevado a hacerse hueco en la pintura.

De dentro a fuera. Esta es la técnica por la que se guía en algunos de sus cuadros. Se caracterizan porque en el centro destacan herramientas arquitectónicas que sustentan un edificio (vigas, tornillos…) lo que, de algún modo, está dentro de una construcción. Lo que no se ve. A partir de aquí, Orgaz hace un recorrido hacia el borde del lienzo en el que finaliza con lo más tangible en el diseño arquitectónico, como puede ser el marco de una puerta.

No sólo el contenido viene influenciado por la arquitectura, la distribución de los espacios y la armonía de las proporciones, entre otras cosas, manifiestan una preocupación por la estética. “Un edificio torcido nunca encontrarás en mis cuadros”, destaca la artista. 

Un reto para quien tenga la inquietud de saber más acerca de este arte que exige intelectualidad por parte de quien la observa. “Hay pinturas de paisajes que no dan cabida a la imaginación y creatividad. Lo bueno del cubismo es que acepta la colaboración del que demanda”, afirma.

Paloma Orgaz se deja conocer por medio de sus obras, pues manifiestan su personalidad a fondo. La combinación de colores y la perspectiva es tan variada que se podría decir que la artista, como la mayoría, se encuentra en continua formación e inspiración, necesaria para esta profesión.

About Yolanda Langdon

Periodista/Journalist @YolandaLangdon

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