Mucho “glamour” y algún desacierto en la alfombra roja de los Goya 2013

La actriz Paula Echevarría con un vestido de Dolores Promesas (Foto: Marta Candela)
La actriz Paula Echevarría con un vestido de Dolores Promesas (Foto: Marta Candela)

En la primera parada antes de llegar al interior del Hotel Auditorium Madrid (Centro de Congresos Príncipe Felipe), una escultura de dimensiones gigantes del “cabezón”, coloquialmente referido a la estatuilla del Goya. Debajo suyo, cientos de fans a punto del ataque que llevan esperando durante un par de horas la llegada de los protagonistas de la noche.

Actores, actrices, sus respectivas parejas -si las hay-, políticos, productores, directores, familiares; y ya en el interior de la alfombra roja, los periodistas, también al borde del ataque porque no hay espacio físico suficiente para cubrir la XXVII edición de los Premios Goya. En ese momento, el presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, se acerca rápidamente a saludar a los informadores para desearles un buen trabajo esta noche “porque luego estará más complicado”.

Cuv3 ha conseguido llegar hasta la alfombra roja donde el glamour y algún que otro desliz de vestuario se juntan para la esperada noche del cine español. La segunda parada del recorrido cinematográfico, el photocall de los flashes: “¡Arriba, arriba, al centro, mira abajo, a tu izquierda. Aquí, por favor, Amaia (Salamanca)!”: “¡Voy, voy, voy!”, responde la actriz. Un poco de desfile, un par de vueltas para lucir la espalda del vestido y corriendo hacia la tercera parada, el photocall de las televisiones: “Sois extremadamente silenciosos”, comenta el actor Quim Gutiérrez, muy elegante con un traje de Dolce & Gabanna. El contraste entre el ruido de los flashes y la discreción de las televisiones coinciden en el mismo espacio.

Joyas, vestidos, pajaritas y tacones de vértigo 

Mientras algún que otro periodista discute con su “colega” porque no tiene hueco para colocar el trípode y enfocar el vestido de las actrices, los invitados siguen entrando a la alfombra para lucir sus mejores galas y rendir homenaje al diseñador que les ha vestido para la ocasión. “¡Ay, qué guapa es, va guapísima!”, grita una periodista cuando ve aparecer a Paula Echevarría, vestida de Dolores Promesas y con joyas de Tous. Su vestido color verde esperanza causa grandes sensaciones entre los periodistas, que la reclaman para que dedique unas palabras a los telespectadores.

El siguiente en posar, el actor Javier Cámara -vestido por Gucci- se dirige al también actor Raúl Arévalo y le llama con su inconfundible ironía: “Raúl, la foto es aquí. ¡Es que hay unas cámaras esperando!”. También, José Coronado, muy elegante, asegura no perder un minuto al día pensando en lo que ponerse: “Soy muy vago a la hora de pensar en eso”. A su lado, Ángela Molina, que luce un diseño de Lorenzo Caprile y joyas de Carrera y Carrera muy favorecedoras, se siente cómoda esta noche: “La moda es amar lo que llevas”. Después de bromear con los periodistas, se da la vuelta para darle un gran abrazo a su compañera Maribel Verdú, ganadora del Goya a mejor actriz protagonista por “Blancanieves”, de Pablo Berger. 

Una noche para disfrutarla, gane quien gane

El equipo de "Blancanieves" posa antes de recibir 10 premios Goya (Foto: Marta Candela)
El equipo de “Blancanieves” posa antes de recibir 10 premios Goya (Foto: Marta Candela)

“He dicho, voy a pasarme a los Goya, que hay una fiesta y canapés”, bromea el actor Antonio de la Torre -de Armand Basi-, nominado a dos Goya a mejor actor protagonista, por “Grupo 7” y a mejor actor de reparto, por “Invasor”. Sin embargo, el “cabezón” termina en manos de dos de sus compañeros, Joaquín Núñez -mejor actor revelación- y Julián Villagrán -mejor actor de reparto-, ambos por “Grupo 7”, del director Alberto Rodríguez.

Pero todo se concentra en el blanco y negro de “Blancanieves”, la cinta muda que termina saliendo por la puerta grande con sus 10 premios Goya. Entre ellos, el de mejor actriz revelación para Macarena García, impresionante con un diseño rojo de Dior combinado con unos Louboutin: “Al principio me costó encontrar un vestido que me gustara, pero cuando me probé este, me encantó”. Un gran acierto.

Sin embargo, no toda la alfombra roja estará marcada por el ‘glamour’ y la elegancia, ya que algunas elecciones de vestuario como el que luce la pareja de la actriz Assumpta Serna, provoca alguna broma entre los periodistas. También es comentado el vestido de Adriana Ugarte, algo corto, quien además se equivoca al nombrar el ganador del Goya a la mejor canción original. Un fallo que despierta el debate en Twitter en cuestión de segundos.

Aída Folch, una de las protagonistas de “El artista y la modelo”, protagoniza una escena muy cariñosa con su director, Fernando Trueba, durante el photocall. La actriz asegura que esta noche es para disfrutarla, sin embargo, la película en la que participa no logra hacerse con ningún Goya, a pesar de sus 13 nominaciones.

Un poco de política y alguna reivindicación

Por la alfombra roja se deja ver algún rostro del mundo de la política, como el ministro de Cultura, José Ignacio Wert, que llega rodeado de seguridad al Centro de Congresos Príncipe Felipe. Una vez en la alfombra, posa junto al equipo directivo de la Academia de Cine, entre las que se encuentran sus dos vicepresidentas: Judith Colell y la actriz Marta Etura.

La gala empieza con varios tintes políticos, esperados desde hacía varios días. La maestra de ceremonias, Eva Hache, arranca su discurso como presentadora con alguna broma sobre los recortes y la situación actual de España. El ministro Wert, que no parece sentirse incómodo, se muestra lo más sonriente que puede ante los reivindicativos comentarios de algunos actores a lo largo de la noche.

Las actrices Candela Peña y Maribel Verdú aprovechan también su minuto de gloria para criticar varias de las medidas tomadas por el Gobierno en Sanidad y Cultura: “Mi padre ha muerto en un hospital sin agua ni mantas”, comenta la actriz Candela Peña.

El también actor Carlos Bardem asegura minutos antes de la gala ante la cámara de La Sexta que los políticos son unos “indecentes” a quienes no les debe nada. Además, Bardem habla del cine español y asegura que las buenas películas las ve la gente, como ocurrió con “Celda 211”, la cinta en la que participó.

A pesar de todo, la noche de los Goya termina por regalar muchas alegrías a los premiados, entre los que se encuentran el guionista y profesor del Centro Universitario Villanueva, Jordi Gasull, que se lleva a casa el Goya al mejor guión adaptado por “Las Aventuras de Tadeo Jones”. ¡Enhorabuena! 

About Marta Candela

Estudiante de 5º de Periodismo en el Centro Universitario Villanueva (Complutense). Twitter: @MCandela_ / E-mail: mcandelam@gmail.com

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