España calza un producto de lujo

El regreso de  empresas dedicadas a la industria del calzado que huyeron masivamente en el 2000 es algo insólito, y más cuando España vive ahogada por una crisis económica. ¿El motivo? Fuera de las fronteras europeas la calidad cuesta encontrarla.
El savoir faire que posiciona a España como líder en el segmento de calidad detrás de Italia y nos caracteriza por ser uno de los pocos sectores cuyo ratio de la exportación sobre importación es mayor, es una habilidad que hemos ido adquiriendo gracias a nuestra experiencia. ¨España fabrica en torno a unos 100.000.000 de pares de zapatos y estamos exportando en torno a 125.000.000¨ explica Imanol Martínez Gómez, director de Marketing de la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE).

El 80% del calzado se vende fuera

La industria del calzado se encuentra  dentro del top 25 de la exportación española, hasta el punto de que vende fuera el 80% de la producción. Un dato que denota que poseemos un sector enormemente internacionalizado; pues a pesar de que la crisis haya afectado a casi todos los sectores, lo cierto es que “estamos aguantando quizás mejor que otros sectores. De hecho, en el 2011 mantuvimos empleo, e incluso crecimos, en parte por esa vocación exportadora¨, afirma Martínez Gómez.

A nivel macroeconómico las empresas están también diversificando cada vez más los mercados, especialmente fuera de la unión Europea, un aspecto que ha compensado la caída del consumo en Europa donde hemos crecido dos dígitos, es decir, un 30% en las exportaciones hasta septiembre de este mismo año.  No obstante, este crecimiento no se está viendo que sea debido a la pujanza del consumo en los países más desarrollados. Un estudio realizado por Verdict Research vaticina que serán los países de la Europa Central y de Europa del Este los que hagan crecer las ventas en moda en todo el continente.

Francia, nuestro mejor cliente

La vuelta importante de producción a Europa se debe en parte a que cada vez más la clientela valora nuestra artesanía, la calidad de nuestros productos y también nuestros diseños. Esto significa que somos capaces de crear un producto que gusta mucho a mercados exteriores tales como Italia, Estados Unidos, Japón y Francia, nuestro mayor comprador.

¨Creo que ha habido mucho diseño, mucha frescura, mucha innovación, pero sobre todo que la piel española es muy apreciada¨, explica el experto en calzado.

Rosa Bonmati, miembro de la Federación de Industrias del Calzado, explica además que muchas  empresas han hecho un esfuerzo muy importante en la gestión con el cliente y en ofrecer buenos servicios, algo que, añade, “es fundamental”, especialmente para vender fuera. ¨Que te sirvan a tiempo, en el momento, y que la calidad sea óptima, es algo que las empresas españolas están consiguiendo”, afirma Bonmati.

“Si hay algo por lo que también se caracterizan nuestras empresas, y así nos lo dicen los clientes, es por dar buena respuesta ante los pedidos, es decir la buena gestión que es tan importante o más que el producto; yo lo considero uno de los puntos fuertes del sector”, añade Imanol Martínez Gómez.

Sin embargo a pesar de que España puede considerarse la dueña del ¨High street¨ en todas las ciudades del mundo gracias al fenómeno Inditex o Mango, todavía nos queda mucho terreno sobre todo en construir una imagen-país para llegar al consumidor final. El desconocimiento de la producción es uno de nuestros puntos débiles, como es el caso de Pretty Bailarinas. Una marca  española que pertenece al grupo Mascaró y que pese a su nombre anglosajón está fundada en España, sin que muchos lo sepan.

¨Made in Italy¨

Rosa Bonmati conoce muy bien la industria del calzado extranjera, y es por ello que no puede evitar hablar del calzado italiano como “una marca en sí” o “una forma de ser”. Sin embargo, la profesional considera que tenemos unas marcas que no desmerecen nada al resto y que van por orgullo al mismo nivel que los italianos. “Nuestro calzado también está en los escaparates junto con marcas mundiales”, insiste Bonmati.

De Italia no sólo nos dista el Mar Mediterráneo, ya que este país ha sabido construir una marca-país bajo el sello de “Made in Italy”. Sin duda un legado que le viene de nacimiento, pues Italia además cuenta con un sector de lujo potentísimo en calzado algo de lo que carece  España.

Aunque en España en la actualidad vivimos un buen momento de los  ¨Pura López¨ o ¨Pedro García¨, otro aspecto que también nos dista de nuestro país vecino es  la disfunción  que hay entre diseño e industria, y que deberían ir más de la mano.

Un punto de encuentro

Las ferias siguen siendo el punto de encuentro entre los productores y los clientes profesionales, pero sobre todo un buen momento para captar cuál es la respuesta  de las colecciones hacia los clientes. España también cuenta con la suya, Modacalzado + Iberpiel, una plataforma importantísima que se celebra dos veces al año (marzo y septiembre) y que cuenta con unos 10.000 visitantes.

En España la oferta de calzado es múltiple, y se fabrica todo tipo de calzado. Un 60% de esa producción es calzado para mujer.   “La mujer compra más pares pero es menos fiel a la marca y mira más el precio, mientras que el hombre consume menos, paga más por un par de zapatos y es más fiel a la marca”, explica el director de Marketing de FICE.

Calzado + e-commerce

La decisión de obviar el canal tradicional de la zapatería e ir directamente al consumidor final era una prevención negativa sobre la compra-venta del calzado online.  El e-commerce (denominación inglesa de comercio electrónico) está transformando la forma de distribuir los productos y está siendo también una gran ventana para empresas muy pequeñas, pues no olvidemos que estamos hablando de un sector de empresas  familiares.

Tanto en España como en otros mercados, las plataformas están dando la  oportunidad de devolver el producto sin coste, por lo que esto supone un incremento de compras importante, pues el principal miedo del consumidor se presenta con el problema: “¿Qué hacer si el zapato no me vale?”.

En definitiva, la industria española ha hecho un esfuerzo muy grande en los últimos años por apostar por el diseño, la moda, la innovación, y también  por un tipo de producto que podemos fabricar en Europa. Un producto elaborado, con mucho diseño, que  apuesta por la moda, por esa rapidez  hoy en día de cambios de diseño, y en esa línea de calidad y esfuerzo y de buen servicio sobre todo al cliente.

About Laura Jiménez

Licenciada en Periodismo y Comunicación y Gestión de Moda en el Centro Universitario Villanueva @Laurissima_JR

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