“Israel está dispuesto a negociar con los palestinos”

La clase de 4º de Periodismo del Centro Universitario Villanueva, con la colaboración del periodista y profesor universitario Luis Grandal, recibió una visita inusual. El aula estaba abarrotada y la visita era el centro de todas las conversaciones. Una persona que apuntaba desde un principio a ser un guardaespaldas personal revisaba la clase meticulosamente. Minutos más tarde entraba por la puerta el tan esperado invitado. Lior Haiat, periodista por la universidad de Tel Aviv y portavoz de la embajada Israelí en España, iba a hablar del conflicto árabe-israelí.

Su conferencia se centró en  las negociaciones con el pueblo palestino durante los últimos veinte años. Especialmente en 2000, con el acuerdo de Camp David, y en 2008 con el de Anápolis, ninguno de ellos firmados. Su lema: “Dos estados para dos pueblos” no es una solución, es la única solución.

Desde que el 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, aceptara, pese a la oposición de la Liga Árabe y de los palestinos, la creación de dos Estados en el antiguo protectorado británico de Palestina, uno judío y uno árabe, con Jerusalén bajo mandato internacional, la guerra entre estos dos pueblos ha continuado abierta hasta día de hoy.

A pesar de que los dos pueblos están más cerca que nunca de las negociaciones de paz debido al conflicto territorial y a la actuación de grupos terroristas radicales como Hamas, las muertes de población civil y la escalada de tensiones son constantes.

Para Lior Haiat hay cuatro pilares fundamentales en el conflicto palestino-israelí:

La creación de un Estado palestino

“No debemos olvidar que la respuesta es SI, esa es la base de la que debemos de partir”, afirma. Los israelíes no están dispuestos a renunciar al estado de Israel. Saben que para conseguirlo tienen que hacer grandes sacrificios y perder algunos territorios con gran valor para su población. Haiat cree en la coexistencia de ambos estados. “La actitud de Israel es la de sentarse a negociar y llegar finalmente a un acuerdo”, manifiesta.

“Israel durante el pasado año ha sufrido el ataque de una media de dos misiles por día”, afirma. Haiat expone que su pueblo no está dispuesto a vivir bajo el yugo constante y la presión ejercida por el grupo terrorista Hamas: “Nosotros somos más fuertes, si nos atacan vamos a defendernos, tenemos que proteger a nuestra población inocente”.

Cuando se le pregunta sobre los ataques de Israel a territorio palestino se mantiene firme: “Nosotros no bombardeamos población civil, sólo objetivos militares, Hamas utiliza a su pueblo como escudo, esconden sus bases de operaciones debajo de colegios y hospitales”, afirma.

Por otra parte, el portavoz también ha querido disculparse públicamente sobre los muertos no pertenecientes al conflicto en alguno de sus ataques: “Siempre tenemos mucho cuidado de dónde atacamos pero, como en todos los conflictos, a veces muere gente inocente”.

Las fronteras entre Israel y el futuro Estado palestino

Israel ofreció a los palestinos una retirada de Cisjordania y Gaza. Israel considera que la franja de Gaza es parte del futuro estado palestino: “Los asentamientos no son un obstáculo hacia la paz”.

Los asentamientos israelíes son barrios construidos por Israel a partir del año 1967, después de conquistar esos territorios durante la Guerra de los Seis Días. Se levantaron colonias en tierras pertenecientes, antes de la guerra, a Egipto, Jordania y Siria. Al principio Israel se fue retirando progresivamente de algunos de estos territorios. La realidad es que las colonias han incrementado su número y su población, muchas veces provocando desplazamiento de los habitantes originales y con expropiaciones de las tierras de éstos.

Actualmente los tres asentamientos de población judía más importantes son los de Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán.

Los refugiados

En 1947, tras la decisión de partición de la Asamblea General de La ONU, empieza la guerra. Fueron 600.000 palestinos los que huyeron tras perder la contienda, y tan solo 2.000 huyeron por amenazas israelíes. Estas 600.000 personas recibieron el término de refugiados. Actualmente los refugiados son más de cinco millones. También hay refugiados judíos durante la misma época por el mismo motivo, en la misma zona y con las mismas cifras.

Hay cinco soluciones para refugiados: emigrar al futuro Estado palestino; quedarse en el país donde viven y recibir su ciudadanía; recibir compensaciones económicas por el estatus de refugiado; recibir ciudadanía de otro país. Una cifra simbólica también podrá volver a vivir en Israel con algunas condiciones humanitarias

El conflicto de Jerusalén

En una zona de la ciudad vive una mayoría judía y en el otro una mayoría árabe. El problema es el casco antiguo, la ciudad vieja de Jerusalén, que es un kilómetro cuadrado donde se encuentra el Muro de las Lamentaciones (lugar santo para los judíos), el Santo Sepulcro (cristiano) y las mezquitas (lugar santo palestino).

Israel conquistó Jerusalén en el 67, en la guerra de los Seis Días, y otorgó el control de las mezquitas a los palestinos. En 2007 dijo que la soberanía iba a ser dividida entre la zona cristiana, armenia y judía entre Israel y la parte Este para ellos.

Diplomacia frente a guerra

Lior Haiat cree firmemente que la mejor manera de llegar a la paz es la diplomacia y no la guerra.

Para él es importante la diferencia entre justicia y paz: “Una cosa es buscar la justicia y otra cosa buscar la paz, si uno solo busca la justicia busca el conflicto”, afirma.

El problema real es que el conflicto israelí-palestino sirve como pretexto a los sectores árabes más radicales para llevar a cabo sus actividades terroristas: “El problema no está en nuestro lado, Israel está dispuesta a pagar un precio muy alto por llegar a firmar el acuerdo de paz”.

Por último, cree que los derechos humanos es algo que no debemos olvidar y por los que todo el mundo debe luchar. El problema es que actualmente esa práctica no se lleva a cabo: “A las mujeres les interesará saber que actualmente es Irán la encargada de defender los derechos de la mujer”, comunica.

No debemos olvidar que el conflicto palestino-israelí es muy complicado y que solo los involucrados directamente y que día a día viven esa realidad pueden entender realmente las magnitudes del problema. A pesar de en que muchas ocasiones amplios sectores de la población y por supuesto países con tanto peso político internacional como EEUU se posicionan ideológicamente, las raíces religiosas y culturales de Oriente Medio hacen de éste el problema de organización territorial más importante del siglo XX y del XXI.

About Pablo Amor

Estudiante de 3º de periodismo en el CUV

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