El arte de devolver la esperanza

Centro de Día San Vicente de Paúl, en Martínez Campos 18
Comedor Social del programa San Vicente del Paúl
Comedor Social del programa San Vicente del Paúl

La realidad económica que vive España es verdaderamente dura para miles de familias que ven a diario cómo el coste de la vida engulle sus posibilidades. Muchas de estas personas están dejando de creer, están comenzando a pensar que están solos en estas circunstancias, olvidados e ignorados. Por suerte las labores que llevan a cabo en España ciertas asociaciones como la Fundación San Vicente de Paúl están devolviendo la esperanza a una inmensa parte de la población que está en la calle o simplemente que no llega a fin de mes.

Sor María del Carmen Briones es la directora del Centro de Día municipal San Vicente de Paúl, perteneciente al proyecto de las Hijas de la Caridad. Según ella, la función que aquí se lleva a cabo por voluntarios tiene una gran importancia social. “Es importante que todas estas personas que atraviesan una situación complicada sepan que tienen a quién recurrir, que no están solos”, comenta a cuv3.

Una gran responsabilidad                                                              

Para Sor María del Carmen lo más importante para la organización que dirige es el compromiso de sus colaboradores. “Lo que se valora a la hora de permitir a alguien colaborar en el Centro de Día es que se comprometa a prestar su ayuda con regularidad pues no sirve de nada que se decidan a venir uno o dos días y, al sentirse conformes consigo mismos, no vuelvan a aparecer”. Para ello, todas las personas que se prestan a colaborar como voluntarias con las Hermanas de la Caridad han de pasar imperiosamente por una entrevista y elaborar un perfil y así conseguir el trato más eficiente con las personas que requieren las ayudas de este grupo.

Mucho más que un comedor social

El programa integral San Vicente de Paúl engloba dos áreas principales, como son el Centro de Día y el comedor social, situados en la Calle General Martínez Campos 18. Durante años, esta organización, junto con una gran parte de colaboradores anónimos ha hecho un esfuerzo por mantener a casi más de doscientas familias. Concretamente, el comedor social proporciona alimento diario a trescientas personas. Además el Centro de Día proporciona a todo el mundo que allí acude la posibilidad de buscar trabajo usando el equipo informático puesto a su disposición en estas instalaciones. Así como servicios de sanidad, lavandería, peluquería y duchas y talleres de todo tipo.

A parte de este complejo, el proyecto regentado por las Hermanas de la Caridad incluye seis pisos de inserción, otros doce de renta adoptada y una casa de acogida en el distrito de Ciudad Lineal. Unas instalaciones que surgieron a raíz de la ampliación en 1997 del comedor social en el que se incluyó el Centro de Día.

Cada miércoles un camión lleno de alimentos para enfrente de Martínez Campos 18. Los propios visitantes del comedor social son en muchos casos los que ayudan a descargarlo. Cada vez son más las personas que se ven obligadas a recurrir a este servicio. Para ello simplemente deben cumplir con unos requisitos que hacen referencia al nivel económico de la familia y a partir de ahí reciben una tarjeta mensual para poder comer o recoger los alimentos que les sean necesarios.

Según Sor María del Carmen, con la crisis ha cambiado el perfil de las personas que acuden al comedor social. Se trata de gente de entre 50 y 60 años que se acaba de quedar sin trabajo y que aún no puede jubilarse. Por suerte, dentro de lo malo, todas estas personas saben que aún tienen a quien acudir.

About Darío Soriano Gallego

Estudiante de 3º de periodismo

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