Tocar el cielo no es imposible

Una de las maquetas expuestas en la muestra “Torres y rascacielos. De Babel a Dubai”, en CaixaForum Madrid (Foto: Cloe García)

Cuenta la leyenda que un grupo de hombres quería llegar al cielo y para ello, todos juntos, construirían una torre, la más alta de las torres, que se convertiría en ese camino que nadie hace con vida. A pesar de las dificultades que a estos hombres les puso Dios, hoy mantienen sus espíritus en los cuerpos de otras personas.

De Babel a Dubái es la exposición que muestra cómo a lo largo de los siglos el ser humano ha intentado superarse para llegar a lo más alto. Permanecerá en el Caixa Forum de Madrid  entre los días 10 de octubre y 5 de enero de 2013, con un horario de lunes a domingo de 10.00 a 20.00 horas y con entrada libre.

El deseo de elevarse hasta el cielo es algo mundial y atemporal. Esta ambición ya se mencionaba en el antiguo testamento, y a día de hoy continúa en nuestras vidas.

El delirio arquitectónico llegó de la mano de religiosos de todas las creencias, que querían estar más cerca de sus dioses, y de la unión de ambas situaciones nacieron basílicas como la de La Sagrada Familia de Barcelona.

Esta locura no se queda en la casta religiosa, sino que se contagia como un virus a todo tipo de culturas y clases sociales. Estados Unidos poco a poco se fue convirtiendo en el territorio más polarizado, tan cerca del infierno, con sus trenes subterráneos, como tan cerca del cielo, con sus enormes edificios. Y es que en este mundo de los rascacielos hasta este país cambia de capital, y concretamente la traslada 350 kilómetros al sureste. La ciudad de la altura por antonomasia es Nueva York.

De la Universidad de Moscú a la Torre Eiffel

El capitalismo arquitectónico creció desenfrenadamente durante décadas, tan es así que llegó hasta la stalinista Unión Soviética, en la que Stalin pone a un gigante de 240 metros, la Universidad Estatal de Moscú, al servicio del ideal comunista.

Otra de las creaciones vertiginosas que muestra esta exposición de edificios de medio mundo es la Torre Eiffel, construida con motivo del centenario de la Revolución Francesa. Esta torre necesitó la fabricación de 18.038 piezas diferentes para poder soportar un peso de 7.300 toneladas.

Pero, ¿qué sería de estos edificios sin algo tan común como un ascensor? A este invento se le deben la gran mayoría de las estructuras de gran altura modernas. Creado en 1853 por Elisha G. Otis, revolucionó el mundo de la construcción a gran escala junto con la difusión de la electricidad y la sustitución de la mampostería tradicional por viguetas metálicas.

Este paseo termina en la misma zona donde empezó: ha sido un viaje largo en el que partimos desde tierras árabes, concretamente Babilonia (actual provincia iraquí de Babil), y terminamos en Dubái, tierras árabes también, donde se encuentra el edificio más grande construido por el ser humano hasta día de hoy, el Burj Khalifa de 828 metros de altitud. Y es que la vida sigue su curso y todo vuelve a su lugar de origen.

About Cloe Garcia Lacroix

Alumna de 4º de Periodismo