“En España se sigue creyendo que los músicos son unos vagos”

El cantante de The Secret Society delante de su colección de discos
El cantante de The Secret Society delante de su colección de discos

En medio de unos tiempos tempestuosos para la cultura, Pepo Márquez,  el líder del grupo de rock The Secret Society ofrece en esta entrevista un punto de vista poliédrico de todos los cambios que se están produciendo en el mundo de la música. Y es que Márquez es empresario, es músico y es público.  Aún no ha llegado al ecuador de la treintena y es cofundador del sello independiente Gran Derby Records, ha trabajado en la multinacional Universal, ha editado los discos de artistas como Alondra Bentley, ha estado en más de cinco bandas, se le ha visto últimamente tocando en Russian Red, ha actuado con su banda insigne en el escenario grande del FIB y acaba de grabar un disco con J. Robbins. Nos abre las puertas de su casa para hablar sobre Pussy Riot,  la subida del IVA, las subvenciones en cultura, las descargas, los manifiestos y el amor al arte. Porque como el mismo dice: “una sociedad no puede vivir sin música”.

Pregunta: Como licenciado en Ciencias Políticas y cantante y músico, ¿qué opina sobre el escándalo de Pussy Riot en Rusia? 
Respuesta: Es un ejemplo de que Rusia, no por ser una potencia, deja de ser un país súper conservador en muchísimas cosas y con unos vicios en el poder que todavía les va a costar bastante tiempo corregir. Se ve perfectamente en este caso que estas chicas han asimilado una cultura mucho más adelantada a la que están viviendo en su país.

P: ¿Ha leído el manifiesto de “La cultura no es un lujo”? ¿Está de acuerdo?

R: Sí, claro que estoy de acuerdo. Estoy en contra de que se considere la cultura un lujo porque simplemente no lo es, es una herramienta fundamental en el desarrollo de una sociedad. Lo de la cultura en este país es muy complicado. Es increíble que para una película, que es un solo proyecto y que tiene un año y pico de vida, el gobierno otorgue una subvención de hasta un millón de euros. En cambio el sector de la música no percibe ninguna de estas ayudas. Quizá porque en España todavía existe esa estúpida idea de que los músicos son unos vagos drogadictos… Con un millón de euros yo podría financiar la carrera artística de todos los grupos en los que toco.

P: ¿Y no existe alguna unión de discográficas que se encargue de luchar por ayudas y subvenciones?
R: Lo que no hay es un sindicato de músicos, y esto sí que es una crítica hacia nosotros mismos. De todas formas, estoy seguro, porque además es cíclico, de que dentro de 15 o 20 años las generaciones posteriores terminarán siendo las grandes reivindicadoras. Porque no hay una sociedad que pueda vivir sin cultura. No hay una sociedad que pueda vivir sin música.

P: ¿Y qué cosas concretas pueden pasar en la industria de la música con la subida del IVA?
R: Para empezar la gente se va a ser mucho más selectiva con los conciertos a los que pretenda ir. Porque conciertos que antes costaban 25€ ahora van a pasar a costar 30 y algo. Y la gente que antes iba a ir a cinco conciertos, ahora irá a tres. Y con los festivales y los discos lo mismo. Si a nosotros, los que hacemos discos, nos va a costar más caro ensayar, más caros los instrumentos y más caro fabricar los discos, qué hacemos, ¿dejamos los discos al mismo precio? No podemos vender un vinilo a 12€ si a nosotros nos cuesta 13€ producirlo. Es el hundimiento de la empresa.

P: Todos los discos que ha sacado con sus bandas están en Bandcamp. Las canciones de los primeros se podían descargar libremente, no así las del último. ¿Por qué han tomado esta decisión?
R: Nos dimos cuenta de que era un poco contradicción que regaláramos por un lado lo que por otro estábamos vendiendo. Las canciones ya no se pueden descargar porque pensamos que nuestros discos se venden a un precio bastante razonable y la base de todo es que los vendamos para poder seguir produciendo otros nuevos. Y las canciones están en iTunes, en Spotify, en Bandcamp… o sea quien quiera las puede escuchar, pero si las quiere tener, las tiene que comprar. Igual que hago yo.

P: ¿Qué modelo de negocio propondría usted contando con la cantidad de descargas que hay a diario? ¿Usted cree que se pueden frenar las descargas verdaderamente?
R: Yo creo que el problema de las descargas es un tema de educación. A mí las descargas de por sí no me parecen malas. Lo que me parece estúpido, de verdad, es que la gente piense que los contenidos son gratuitos. El coste de producir un disco va en favor de unos resultados de los que además luego podrán disfrutar más personas. Se ha confundido la libertad con la gratuidad. A mí no me parece mal que una plataforma me diga que quiere disponer de mi contenido para que pueda ser descargado mientras me pague lo que ha costado hacer el disco. No estoy en el mismo carro que Ana Belén o Victor Manuel. Estoy en el carro de otras personas que invierten en música todo el dinero que llega a su casa. Yo no meto lo que gano en fondos del Tesoro sino que lo utilizo para hacer más discos.

P: ¿Y qué hay de los EPs? ¿No son un gasto absurdo para un grupo consolidado?
R: Los singles y EPs no solo deberían pertenecer a las bandas pequeñas. Un grupo, afianzado o no, que tenga muchos singles o EPs a sus espaldas, está lanzando un mensaje claro: “Nos importan las canciones y no necesitamos esperar a editar un disco para enseñarlas”. Esa actitud de constante publicación es la que ha hecho a muchos grupos tener una reputación intachable dentro de la escena independiente. Porque hay que estar atentos: las multinacionales son reacias a editar EPs porque es un formato al que apenas se le puede sacar rentabilidad. Es decir: es el ejemplo perfecto del amor al arte.

About Marieta Zubeldia

Estudiante de 3º de Periodismo y Comunicación y Gestión de la Moda @marietaensalsa