Haití: tiendas de campaña dos años después del terremoto

Gema Castaño ayudando en Haití

Gema Castaño es licenciada en psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Además de realizar un curso de cooperación internacional al desarrollo  (Universidad Autónoma de Madrid) es experta en mediación familiar. Estuvo durante 9 meses viviendo en Haití, trabajando para una ONG  y describe a cuv3 la situación actual por la que pasa este país y su capital Puerto Príncipe, donde priman la inestabilidad y la mala gestión de los recursos tras el terremoto de 2010. Sin poder salir sin escolta de su asentamiento, esta madrileña cuenta su experiencia.

Pregunta: ¿Cómo llegó a Haití? ¿Cómo consiguió el trabajo?
Respuesta: Llegué a Haití en agosto del 2011 gracias a un contrato de trabajo con una asociación de ayuda humanitaria. Había encontrado la oferta de trabajo en un sitio francés de búsqueda de empleo que se llama “Coordination Sud”.

P:¿Cuál era su trabajo en Haití? ¿Cuáles eran sus competencias?
R:Era responsable de un programa de tratamiento y prevención psicosocial de la malnutrición centrado sobre todo en los niños menores de 2 años y en las mujeres embarazadas y lactantes. Entre mis funciones estaba coordinar y supervisar, desde un punto de vista técnico, el trabajo de mi equipo, que estaba constituido por 14 personas.

P:¿Realmente llegan las ayudas a Haití?
R:Creo que las ayudas han llegado pero que ha sido difícil distribuirlas correctamente, ya que al principio no existía un gobierno fuerte y después del terremoto llegaron muchas ONGs al mismo tiempo que no estaban necesariamente bien coordinadas entre sí.

P:¿Cuáles son los problemas sanitarios más frecuentes?
R:Desde 2010 el cólera y los problemas relacionados con el no acceso al agua potable, diarreas principalmente.

P:¿Cómo llegó el cólera a Haití? ¿Hay una nueva epidemia?
R:Fueron un grupo de cascos azules nepalís los que lo introdujeron en el país, ya que eran portadores de la enfermedad sin saberlo y defecaron cerca de un río que es utilizado diariamente por un gran número de personas. Actualmente sigue habiendo bastantes casos de cólera sobre todo en la región llamada l’Artibonite.

P:¿Qué papel tiene la mujer en Haití?
R:La mujer sigue teniendo un papel secundario en la sociedad haitiana y son frecuentes los casos de violencia de género, que en algunos casos están completamente normalizados. Aunque existe un ministerio de la condición femenina, su trabajo es prácticamente inexistente , por ejemplo, todavía no existe una ley que regule los casos de violencia doméstica.

P:¿Cuáles son los principales problemas estatales? ¿Cree que necesitaría que una gran potencia se hiciera cargo?
R:El primero ha sido la inestabilidad, ya que en los 9 meses que he pasado allí ha habido diferentes primeros ministros que han dimitido. El gran problema de Haití ha sido la corrupción. Según algunos colegas haitianos con los que he hablado de política, lo mejor sería una nueva ocupación por una potencia extranjera ya que ellos consideran que el pueblo haitiano es incapaz de auto gobernarse, pero  yo no estoy de acuerdo.

P:¿Qué actitud tienen los haitianos con respecto a la fuerte presencia internacional, ya sean ONG, u otras organizaciones?
R:Es muy ambivalente, por un lado se muestran orgullosos e incluso algunos muestran una actitud un poco “agresiva” hacia los blancos, pero por otro lado consideran que las ONGs deben seguir ayudando el país.

P:¿En qué creen los haitianos? ¿Limita el trabajo sus creencias?
R: Existen diferentes religiones (protestantes, testigos de Jehová, católicos, etc.) y al mismo tiempo hay ciertas creencias y prácticas tradicionales (algunas relacionadas con el vudú). En el caso de nuestro trabajo, a veces estas prácticas tenían un impacto negativo sobre la salud de la madre o el niño, como por ejemplo la creencia de que la mujer no puede continuar dando el pecho a su hijo si se queda embarazada, ya que se considera que la leche se vuelve tóxica para el lactante.

P:¿Qué pasa con la clase alta o adinerada? ¿Participa en la reconstrucción del país?
R:Lo que yo he observado durante estos nueve meses es que no participan activamente en la reconstrucción. Hay un gran porcentaje de personas que se dedican a la importación y exportación de productos, pero no hay una inversión de los beneficios obtenidos en el país. Creo que la sociedad haitiana es  bastante individualista.

P:¿Qué cree personalmente que falta para que Haití vuelva a la normalidad? ¿Cómo va la reconstrucción del país?
R:Yo creo que falta una mayor implicación de los propios haitianos. Creo que a veces la ayuda humanitaria puede ser contraproducente y crea más problemas que soluciones, como por ejemplo, la dependencia de las personas. La reconstrucción avanza lentamente, muchas de las plazas del centro de la ciudad se han vaciado de gente, pero todavía sigue habiendo campamentos donde la gente vive en condiciones difíciles.

P:¿Qué es lo que más le sorprendió de la sociedad haitiana?
R:Lo que más me ha marcado ha sido la gran diferencia de clases que existe, puedes ver a gente vivir en tiendas de campaña en condiciones muy precarias, al lado de una mansión.

P:¿Tuvo que involucrarse personalmente con alguien para poder ayudarle?
R:Sí, en algunos casos he tenido que pagar de mi bolsillo determinadas trámites burocráticos, que debería asumir el Estado.

P:¿Cree que se debe esta situación a la inestabilidad política del país?
R:Es muy complicado responder a esta respuesta. La inestabilidad del país yo creo que viene desde el momento de la independencia (los haitianos tuvieron que pagar a los franceses para obtenerla) y después ha habido diferentes gobiernos/ dictaduras muy corruptas que han llevado al país a una situación muy complicada. Hay que acordarse de que antes del terremoto Haití era ya el país mas pobre de América Latina.

About Helena Rodríguez Torres

Estudiante de 3º de Periodismo