Y ahora, ¿qué?

La alumna Isabel Olmos, tras la cámara, en una de las sesiones de fotografía

Ahora, un paso más. Para muchos esta incertidumbre de cómo va a ser la vida después de terminar la universidad a corto plazo está resuelta. Unos han optado por buscarse trabajo en el extranjero, otros ya no quieren prácticas sino que buscan trabajo, pero la gran mayoría es consciente de cómo está la situación y han optado por empezar poquito a poco como becarios en diferentes empresas de comunicación.

Nombres de medios como la revista de la periodista Ana Rosa Quintana, conocida como AR, 10 minutos, agencias de comunicación como EFE o Europa Press, televisiones de la categoría de Intereconomía, Antena 3 o TVE, radios como Onda Cero, Kiss FM o RNE son algunos de los medios en los que los alumnos de 5º de periodismo van a comenzar, o en algunos casos seguir, dentro del mundo laboral.

Carmen Tebar, por ejemplo, ha decidido dejar Madrid para ir a casa, a la ciudad que ha estado echando de menos los cinco años de universidad. “Me vuelvo a Granada al menos por unos años y mientras encuentro un trabajo estable estoy haciendo colaboraciones”, asegura mientras cuenta que además de su blog personal Mi low cost, colabora en Granadablogs.com y en Vavel escribiendo sobre moda. Parece que nada se le pone por delante y es un ejemplo de que con trabajo, esfuerzo y paciencia las cosas van saliendo. “Lo importante es saber cómo y por dónde empezar”, confiesa.

“Los comienzos nunca han sido fáciles”, cuenta José María Mendez, que ha estado durante un año colaborando en la revista económica Funds People y con la que ha puesto fin a la relación laboral apenas hace un mes para poder terminar en mayo la carrera y buscar un nuevo medio en el que aprender un poco más. “La prensa me gusta, pero creo que debo probar en diferentes medios para ver realmente qué es a lo que me gustaría dedicarme en el futuro”, asegura este joven madrileño, quien además también tiene un blog, La esquina sin luz, donde deja pequeñas referencias gastronómicas sobre diferentes locales de Madrid. Toda una guía para moverse por la capital.

Un nuevo comienzo

Para Adriana Jiménez es “el fin de la etapa estudiantil y el comienzo de la vida adulta”, confiesa a través de unas palabras que como ella misma asegura están cargadas de “miedo por el qué pasará”. Este temor por el futuro, la incertidumbre que está presente en muchos de los 34 alumnos de esta IX promoción, se complementa con “las ganas de vivir cosas nuevas, la angustia por no poder encontrar mi lugar, deseos de comerme el mundo y fuerza de sentir que podré con todo”, cuenta Adriana, a la que siempre ha acompañado una sonrisa y una alegría que contagia al resto.

De ella no se recuerdan ninguna mala cara, ningún momento de enfado ni en los momentos más duros, y eso le vendrá bien ahora que tiene por delante dos meses de prácticas en RTVE donde el trabajo constante será la dinámica de cada día. “Tengo muchísimas ganas porque es la televisión pública, porque nunca he hecho prácticas en televisión, porque en mi caso quiero irme a Estados Unidos y tiene mucho prestigio haber formado parte de una organismo público” -afirma-. “Me da igual que no se me remunere, algo que como es obvio preferiría, pero creo que lo que puedo aprender allí vale más que 200 euros en mi cuenta”.

La que por suerte sí que sabe lo que es tener un pequeño sueldo a final de mes es Rocío Llinás, que durante seis meses ha estado trabajando como correctora en Unidad Editorial, para Metrópoli o Magazine entre otros suplementos del grupo y asegura que la oportunidad que ha tenido durante ese tiempo de aprender “ha sido buenísima –y continúa diciendo- el ambiente de trabajo es inmejorable, mis compañeros me han hecho sentir una más siempre y encima me han dado la oportunidad de escribir y publicar en un medio nacional, oportunidad que no todo el mundo llega a tener estando de becario”.

“Hemos estado dentro del cascarón”

Rocío es una verdadera afortunada por todo lo que ha vivido y ha aprendido en este tiempo, pero también es muy consciente de lo que toca ahora. “Hasta el día de hoy las cosas más o menos nos han sido dadas hechas. Hemos estado dentro del cascarón, bien cuidados y nuestra gran preocupación ha sido la de llevar los cursos al día, estudiar cuando debíamos, y ya” asegura. Confiesa que el futuro no es fácil y a modo de broma compara a los alumnos con un dibujo animado: “El verano de cuarto de carrera fue un poco más complicado, saliendo del cascarón como Calimero pero sin soltarlo, porque empezábamos a conocer mundo exterior. Era nuestro primer verano con prácticas profesionales”.

A sólo unos días de la esperada graduación, llega el momento en el que “nos soltamos de esas manitas que nos han guiado durante un largo periodo de nuestras vida. Ahora el trabajo es nuestro”, asegura Llinás.

Todos los alumnos son conscientes de lo mal que está ahora el mercado, viendo como grandes empresas están reduciendo plantillas con varios ERE que reducen las oportunidades a los que ya estaban y casi imposibilitan la entrada a los que llegan. Aún así los ánimos no decaen, como muestra Adriana, que espera comerse el mundo “y que mi nombre no pase desapercibido. Quizá mi mayor temor sea ser un periodista más y quiero ser LA periodista”. Pero, rápidamente aclara que “esto no es sinónimo de fama, sino de reconocimiento por una vida de trabajo profesional que ayude a cambiar el mundo”.

“Empezamos una nueva etapa donde la palabra cambio es nuestra sombra, pero no tenemos que tener miedo porque cuando llegan los cambios siempre hay una brisa nueva de esperanza y positivismo”, apunta Beatriz Granados. Todo un halo de ánimo para lo que está por llegar.

Jóvenes emprendedores en la moda y la fotografía

Esta joven cordobesa de 23 años lanza además otro mensaje de optimismo: “Los alumnos de 5º de periodismo del Centro Universitario Villanueva valemos mucho y a pesar de los tiempos que corren siempre hay un hueco en el mercado para los mejores”. Hueco que ella misma se ha ganado con el proyecto de fin de carrera en la I promoción de Gestión y Comunicación de Moda. Junto a sus compañeras se ha convertido en una pequeña emprendedora al crear una marca de zapatos, pero por suerte o por desgracia el proyecto aún está en el horno y no se puede desvelar mucha información.

Del proyecto que sí se puede hablar un poco más es del de Isabel Olmos, que ha unido dos de sus grandes pasiones, el periodismo y la fotografía, en uno solo y está creando su pequeña empresa. Emprendedora hasta decir basta, Isabel no sabe lo que es estar quieta y no para hasta conseguir lo que se propone. Un ejemplo de que trabajo y esfuerzo son las claves perfectas para triunfar.

Hace unos meses confesó a sus amigos más cercanos su intención de crear un pequeño estudio fotográfico y a día de hoy ya está en marcha y se puede decir a voz en grito que todo avanza bien. “Las obras de remodelación del local ya han empezado y todo avanza poco a poco”, asegura con cierta emoción porque tras estas palabras se va a acercar hasta su local en Montecarmelo para ejercer de jefa y supervisar cómo prospera todo.

A finales de verano las puertas de este pequeño estudio se abrirán cargadas de esperanzas y sueños, con la incertidumbre de cómo será el futuro que aún esta por venir. Estos mismos sentimientos rodean a cada uno de los alumnos que el viernes 15 de junio dirán adiós a un ciclo más, dirán adiós a la vida universitaria para saludar con ilusión al futuro, que pronto será presente, que está por venir.

Daniel, Jorge, Laura, Esther, Natalia, Gema, Blanca, Joana, Álvaro, Ángel, Adrián, Alma, Beatriz, Coral, Adriana, Rocio, Tica, Raúl, José Maria, Isabel, Luisa, Alberto, Charlotte, Mika, Sandra, Carmen R, Zoraida, Yago, Guillermo, Javier, Carmen T, Antonio, Jesús y Cristina… Suerte a todos. Somos a la IX promoción de Periodismo en Villanueva. ¡Lo hemos conseguido!