Ich bin ein Berliner

Graffiti Xox
Graffiti XoX, por María Gómez

Si alguien busca el típico ciudadano alemán, de carácter recto, firme en su paso, y serio en el trato, que no se deje caer por Berlín, donde todos los tópicos culturales se difuminan en el carácter bohemio que alberga esta ciudad.

El sentimiento de colectividad es la columna vertebral de este lugar lleno de historia. Los berlineses están unidos por una causa: su país. “Yo soy un ciudadano de Berlín” , la frase pronunciada por el presidente de Estados Unidos John F. Kennedy, constituye la síntesis de lo que hoy es ser berlinés y un lema en pro de la libertad. Fue uno de los discursos de mayor relevancia durante la Guerra Fría, pronunciado el 26 de junio de 1963 en Berlín Occidental.  Con él, el presidente norteamericano daba la mano a los ciudadanos orientales durante el decimoquinto aniversario del bloqueo de la capital por la Unión Soviética, otorgando todo su apoyo frente a la presión del bloque comunista.

Adiós a los tópicos

De luchas entre un bando y otro, de aquellos momentos en los que vivir separados por la gran cicatriz, de ilusiones perdidas por no poder atravesarla, ha quedado la memoria de la ciudad. Y no solo sus raíces, sino también su gente. El berlinés de hoy en día es un ser libre, camina de un lado al otro de la ciudad, del país y del mundo. Los estereotipos de Berlín dejan perplejo a cualquiera que piense llegar a Alexanderplatz y tomarse una salchicha al lado de un señor disciplinado y firme. Será su compañero de ruta por la ciudad, le indicará dónde están los mejores lugares de fiesta o dónde comer un auténtico plato alemán. Los tópicos quedan aparte.

Pocas ciudades han sido objeto de tanto cambio tan rápidamente. Es el torbellino berlinés. Un cúmulo de alteraciones que han azotado a la ciudad convirtiéndola en una sola, apaciguando las diferencias entre este y oeste. La nueva arquitectura de Postdamer Platz y del barrio gubernamental contrasta con edificios de finales del siglo XIX del conocido barrio de Charlottenburg. En apenas unos metros, uno puede pasar de sentirse en la ciudad más elegante del mundo al lugar más alternativo para la juventud europea. De cambios vivió y vive. Es este carácter enriquecedor el que envuelve a la ciudad.

El graffiti, un toque underground para la ciudad

Cuna de la pintura, literatura y música electrónica, epicentro de la moda, y lugar de encuentro para todos aquellos que desean buscarse un hueco y labrarse un futuro mejor. Viven pensando con y para todos. El egoísmo y el cinismo desaparecen en una ciudad donde el arte urbano compone cada uno de sus cimientos: el graffiti. A veces no se valora la grandeza de una obra hasta que no pasan los años y en Berlín el arte urbano ha venido a demostrar que de un día para otro, cualquier pedacito de la ciudad puede ser un soporte para una gran obra maestra. Son artistas como Banksy o Xox los que han inundado las calles del barrio judío dando ese toque underground a la capital.

¿Alguien se imagina una ciudad en la que el agua circule sobre la superficie? He aquí Berlín. Las tuberías, de gran diámetro y teñidas del fucsia menos discreto, invaden la ciudad otorgándole otro elemento significativo. Y cómo no conservar el aire castizo de sus casas okupas. El gobierno ha implantado un sistema de casas por un alquiler simbólico donde estas personas pueden llevar a cabo una labor social o comercial con la que ganarse la vida. Es la reinvención de estas casas, como  conocidas como Tacheless, fuente de inspiración para muchos artistas durante los 90.

En Berlín el tiempo se detiene para respirar lo que una ciudad vivió al ser dividida por una hilera de hormigón, y contemplar la importancia que para ellos tiene sentirse parte de ella, y como un grupo, poder mirar adelante y recoger buenos frutos del trabajo en equipo, piano piano.

Por ello, cuv3 invita a quedarnos con la posibilidad de sentirse parte de la ciudad, porque como Kennedy concluía en su discurso desde el balcón del edificio Rathaus Schöneberg, “todos los hombres libres, dondequiera que ellos vivan, son ciudadanos de Berlín. Y por lo tanto, como hombre libre, yo con orgullo digo estas palabras `Ich bin ein Berliner’”.

About María Gómez

Alumna 5º de Periodismo @MariquiGomez

1 comments

Comments are closed.