Max Lemcke: un profesional que sigue considerándose un aprendiz

Max Lemcke en el Centro Universitario Villanueva

“Me sigo considerando un guionista aprendiz. Escojo los temas que a la gente le gusta y a mí me resultan más interesantes. Me siento muy cómodo haciéndolo”. Esto es lo que respondía Max Lemcke,  director y guionista de películas como Casual Day, A 400 pasos o 5 Metros Cuadrados y además, profesor en el Centro Universitario Villanueva.

La fotografía, su primer contacto

Max Lemcke estudió Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid y aunque terminó decantándose por la dirección, empezó aprendiendo de la fotografía. Lo que le sirvió de ella fue la parte técnica y visual muy similar a la del cine, en el que se asentó por querer contar cosas nuevas y trabajar con más personas. No le valía estar solo en el laboratorio.

Dos películas interesantes: Casual Day y Cinco Metros Cuadrados

Casual Day, que dirigió en 2007, fue consecuencia del fracaso que tuvo con guiones anteriores. Buscaba una historia concreta que fuera fácil de financiar y fuera muy coral, es decir, con muchos personajes. El tema principal es el trabajo, el motor que mueve la sociedad. El protagonista es un joven que se deja llevar encontrándose inmerso en una vida que no es la que desea y estalla todo a su alrededor.

Cinco metros cuadrados la dirigió en 2011. “No tiene un final feliz, es más bien amargo pero realista y necesario. Se trata de una situación que nos ha pasado a todos: como nos hemos dejado manipular dentro de la burbuja inmobiliaria creyendo que podíamos vivir mejor.  Aunque en realidad se centra en la dignidad de un personaje que lucha hasta el final creyendo en él mismo”.

Su experiencia en TV

“La experiencia es totalmente distinta, entras en proyectos que generalmente han comenzado otros, tú eres un eslabón más e incluso los actores conocen más a los personajes y a la propia historia que tú mismo -afirma-. Tu trabajo no tiene que notarse especialmente porque la dirección ya esta marcada por la productora, la cadena… Eres una especie de mercenario que trabaja enamorándose también de la historia y de los personajes pero lo tienes que hacer de una manera muy rápida. Es un enamoramiento veloz ya que a diferencia de una película no da tiempo para que se desarrolle y haya esa vivencia distinta que tiene el cine, donde participas en toda su  elaboración: montaje, post-producción…y en TV montas pero a lo mejor no estás en la postproducción”.

“Es muy atractivo que te vea un número tan grande de personas en una sola noche pero por otro lado es un poco frío porque seguramente no saben que la has hecho tú y te ven por otros aspectos”, reconoce.

“La idea es hacer una película más juntos con los hermanos Remón, cerrar una especie de trilogía porque hay mucho entendimiento y aunque están ocupados, a veces sólo es encontrar el momento y la motivación concreta para hacerlo”; concluye el guionista.