Córdoba en mayo, de los patios a la batalla de las flores

Desde finales de abril, Córdoba cuenta con un calendario festivo muy intenso. Este año comenzó con la Cata del Vino Montilla Moriles. En ella, las distintas bodegas hacen el deleite de los visitantes que pueden degustar los caldos de esta Denominación de Origen acompañados de las típicas tapas, como el salmorejo, la tortilla de patatas o el delicioso embutido del Valle de los Pedroches.

A continuación, las Romerías de Santo Domingo y de la Virgen de Linares,  procesiones piadosas y festivas al mismo tiempo que tienen como escenario la incomparable sierra de Córdoba. La veintena de carrozas repletas de flores de papel de vistosos colores y los trajes de flamenca que visten las señoras son otro atractivo para los visitantes y ha sido fuente de inspiración para el gran compositor Ramón Medina, ilustre cordobés de Brihuega como le llamaron en más de una ocasión.

Otra de las tradiciones y la que dio el pistoletazo de salida al mayo festivo es la Batalla de las Flores, cabalgata en la que participan las distintas Peñas de Córdoba, que dan vueltas al paseo de la Victoria arrojando claveles (este año 140.000) hacia la tribuna de autoridades y al publico que responde devolviéndolos, de ahí el nombre de esta singular fiesta.

Las Cruces de Mayo son muy celebradas en Córdoba y su provincia, y de nuevo los protagonistas son las flores, el vino y la fiesta flamenca, que reúnen a personas de todas las edades en pequeñas plazas y en los rincones más representativos de esta Córdoba de las tres culturas y que los hacen aun más atractivos.

El Festival de los Patios

Pero si la fiesta de las Cruces tiene su equivalente en otros lugares, como en Granada, el Festival de los Patios es una fiesta genuinamente cordobesa. Durante dos semanas, los vecinos abren las puertas de sus casas para que tanto los cordobeses como los turistas que llegan en estas fechas a la ciudad, puedan contemplar los Patios, bonitos recintos que cuidan y miman durante todo el año.

Son tesoros escondidos que nos sorprenden con sus paredes blancas de cal, tapizadas de macetas pintadas con brillantes colores como el azul añil o el verde, sembradas de gitanillas, geranios, claveles, pensamientos y begonias, el típico pozo y la pila de piedra que se utilizaba para lavar la ropa. Todo es colorido en multitud de patios de vecinos o particulares que se reparten en los barrios de San Lorenzo, Santa Marina, San Pedro, San Andrés, la Judería y San Basilio, el barrio de los patios por excelencia.

Fue en el año 1918 cuando se organizó por primera vez el festival de los patios y se repite cada primavera con el esfuerzo y dedicación de sus vecinos que buscan conservar su historia y dar a conocer la arquitectura tradicional cordobesa. No podemos dejar de admirar las Rejas y Balcones cuajadas de flores multicolores que adornan las callejas estrechas que invitan al paseo. La fiesta de los Patios aspira a ser declarada por la Unesco Patrimonio Intangible de la Humanidad.

La Feria de Nuestra Señora de la Salud pone el broche de oro al “ Mayo Cordobés”. Durante una semana las casi doscientas casetas acogen a propios y extraños y es un magnífico punto de encuentro para bailar, beber, comer y disfrutar con la vistosidad de los trajes de gitana que realzan aun más la belleza de la mujer y que adornan las calles del Real de la Feria, sin olvidarnos de ese paseo de caballos con sus jinetes perfectamente ataviados y el desfile de coches de caballos que son otro deleite para nuestras retinas.

About Macarena Abad Torres

Alumna de 4 de Comunicación Audiovisual