DeLaCosa CanSat Team: siete chicos, dos misiones, un satélite

El CanSat por dentro junto al trofeo de la competición anterior

Si alguna vez ha visto Cielo de octubre o le gustan los proyectos de ciencia ficción es probable que este artículo le interese, le entusiasme e incluso hasta le inspire.

El nombre de DeLaCosa CanSat Team puede sonar a la nueva revelación de equipos de baloncesto americanos o a un grupo de hip hop de la vieja escuela de Long Island. Sin embargo, ni de lejos se parecen estas ocurrencias a lo que realmente es.

DeLaCosa CanSat Team es un grupo de siete alumnos del colegio Retamar liderados por el profesor José Francisco Romero que, con el proyecto que se traen entre manos, van a recuperar la nostalgia de muchos niños que ya no lo son tanto. De alguna manera harán realidad el sueño de aquellos chicos que de pequeños siempre quisieron trabajar en el mundo del espacio.

El proyecto consiste en lanzar al espacio una réplica de un satélite metida en una lata de refresco. De ahí el nombre de CanSat: can = lata en inglés y sat, de satélite. Lo de DeLaCosa es por el cartógrafo Juan de la Cosa. Este mini satélite tendrá dos misiones: una primera obligatoria para todos los CanSats, que será enviar datos de temperatura y presión a la estación de tierra. La segunda misión puede escogerla cada equipo. En este caso se ha decidido que sea dibujar un mapa en 3D de la superficie terrestre sobre la que se encuentre.

Para ello durante la caída del satélite se extenderán dos brazos con dos mini cámaras de vídeo que tomarán las imágenes del vuelo. Estas imágenes, junto con los datos de posición, altura y orientación se trasformarán en un mapa tridimensional de alguna zona cercana al paralelo 70, en Andenes, Noruega.

¿Cómo surge la idea?

¿Noruega? Sí, Noruega. Porque toda esta historia que parece un cuento de niños viene por un concurso organizado por la ESA para promover la vocación científica y técnica de los jóvenes. Es la segunda vez que se organiza y participan grupos representantes de 14 países europeos. Este equipo comenzó a diseñar el proyecto en julio del año pasado, pero todo se hizo realidad el 16 de octubre, cuando se seleccionaron los grupos que representarían a cada país y los chicos del Retamar salieron elegidos, entre grupos de otros colegios.

Más tarde hubo un workshop para los profesores en la ciudad holandesa de Noordwijk, donde se encuentran las instalaciones de la ESA. En este momento todos los equipos se encuentran en la fase de construcción del pequeño satélite y del 22 al 27 de abril tendrán que viajar hasta Andenes, una pequeña ciudad al norte de Noruega, donde cada lata será lanzada en cohetes y se dará el premio al ganador.

El jurado valorará el trabajo de la siguiente forma: el 50% de la nota corresponderá a las características técnicas, el 20% al trabajo en equipo, un 15% al valor educativo y el otro 15 a la difusión del proyecto.  Con el fin de dar a conocer su trabajo, Romero y sus chicos estuvieron el domingo pasado por la mañana en el Museo de Ciencia y Tecnología explicando el proyecto a todo el que se acercara. Para ayudar a que ganen lo mejor que se puede hacer es compartir y retuitear los contenidos que cuelgan tanto en su cuenta de  twitter y en su blog. En la edición anterior del concurso el equipo español consiguió una mención de honor.

¡Hagamos que esta vez gane!

About Marieta Zubeldia

Estudiante de 3º de Periodismo y Comunicación y Gestión de la Moda @marietaensalsa