Javier Brandoli: la aventura de imaginar un reportaje cada día

Javier Brandoli con niños en Mana Pools (Zimbawe)

“Estos últimos años he vivido la profesión que no había vivido antes”, confiesa Javier Brandoli, que explica, con una sonrisa, que ser free-lance es apasionante: “Descubrí que tenía absoluta libertad de contar lo que yo quería”, y es ese continuo buscar historias y la mejor forma de contarlas es lo que le atrae de este tipo de periodismo. Tras trabajar en TVE, La Razón, El Mundo y crear y dirigir diversas revistas, actualmente dirige una página web sobre viajes “con historias”: www.viajesalpasado.com.

Inquietudes de un free-lance

En 2010 se marchó a África para recorrer casi una decena de países, empezando por Sudáfrica, donde estuvo trabajando para elmundo.es antes y después del Mundial de Fútbol que ganó España. Tres cosas le incitaban a trabajar en aquel continente. Fundamentalmente la curiosidad: “Yo soy periodista por curiosidad. Si no tenéis curiosidad, estáis en la profesión equivocada”, aconsejó a los alumnos del Centro Universitario Villanueva. Reconoce que en África su curiosidad se multiplicaba por mil, y por eso su reto fue primero entender el mundo africano, y después tratar de contarlo lo más fidedignamente posible.

En segundo lugar, le atraía la idea de ser su propio jefe, pues comentó que en periodismo, a la hora de comunicar, el periodista siempre se ve influenciado de alguna manera por el medio en el que trabaja o por su superior. Y en tercer lugar, que el periodismo español en África es prácticamente nulo, y allí podría encontrar su sitio.

Por encima de sus inquietudes y la satisfacción que le produce su profesión, Javier Brandoli dejó claro que se necesita una buena remuneración, pues el vivir día a día no es fácil: “No pueden jugar con la pasión que tenemos por nuestro trabajo”.

Aunque Brandoli antes de viajar siempre se informa y lee mucho sobre el país que va a visitar, llegó a Sudáfrica con sus inevitables prejuicios, y no tuvo inconveniente en hacer una confesión: “Las primeras cosas que escribí de Sudáfrica merecen irse a la basura, porque estaban llenas de tópicos. Confirmaban lo que ya sabía antes de irme, que no era nada”. Explica que lo más difícil es superar esos prejuicios y comprender de verdad la situación que se vive en estos países africanos, para luego transmitirla verazmente al público. Ese vivir las historias y los acontecimientos en primera persona “supone la calidad del medio y una forma completamente distinta de contarlo”.

Por libre

Los free-lances son periodistas todoterreno. Al igual que la redacción, deben dominar también la fotografía. Brandoli destacó su importancia en esta profesión pues “una foto construye una historia”, y aclaró que sus fotos se diferencian de las de un fotógrafo porque él es al mismo tiempo el redactor,  y por tanto es una foto intencionada, conoce el texto y sabe exactamente lo que quiere transmitir.

Asimismo “la clave es conseguir buenas fuentes y contactos”, pero ¿cómo hace un free-lance en un país desconocido para encontrar fuentes fiables e interesantes? Brandoli explicó que las primeras fuentes comienzan siendo los periódicos, emisoras y canales de televisión locales, aquellas que están al alcance de cualquiera; además  es conveniente dirigirse a la embajada española en el país para tener más contactos.

Mencionó que el hombre africano es puro, que tiene un punto de inocencia que le diferencia de los occidentales. Al final, después de vivir en primera persona la realidad de África, en apariencia tan lejana e incomprensible, llegó a la conclusión de que “todos los seres humanos nos parecemos mucho más de lo que creemos”.

About Almudena Calvo

Antigua alumna de Periodismo y EBS en la Universidad Villanueva