Los otros valientes de la Guardia Civil

36 años avalan la experiencia del Brigada Molina
36 años avalan la experiencia del Brigada Molina

Es el complemento necesario del hombre en las labores más peligrosas en las Fuerzas de Seguridad. Se trata del Servicio Cinológico de la Guardia Civil, que cuenta con más de 150 perros para proteger y salvaguardar los intereses y la protección de los españoles. El Brigada Inspector Técnico del Centro de Adiestramiento de Perros de El Pardo Francisco Molina Megías acumula 36 años en el servicio, tiempo suficiente, por ejemplo, para que un mordisco de uno de los perros le llevara al quirófano. “Le puse el nombre de ese perro a mis tres últimos perros que tengo en casa”, relata sobre el suceso. El amor se respira en el cuartel de El Pardo hacia los perros, donde el frío (-4ºC) y los ladridos constantes conforman la banda musical y visual del trabajo diario.

El servicio cinológico de la Guardia Civil nació en 1982 para apoyar a las Unidades Operativas del Cuerpo. Todos los perros policías de España salen de este centro. El pastor alemán y el pastor belga, entre otras razas, son los perros más predominantes para este servicio.

PREGUNTA: ¿Cómo fue el nacimiento del servicio cinológico en El Pardo?

R: Antes era una Escuela, ahora es un Centro. Se diferencia de otros Centros porque estamos innovando constantemente. Fuimos a Estados Unidos y aprendimos la técnica del perro defensor de drogas y la impusimos aquí.

P: ¿Con cuánto personal cuenta el servicio cinológico de la Guardia Civil?

R: Al principio era tan solo la escuela de adiestramiento y a partir de ahí se creó el centro de adiestramiento de la Guardia Civil.  Cuenta con 82 personas establecidas en El Pardo. Oscilamos entre unos 160 y 190 perros disponibles. Y en el Servicio Cinológico en España somos alrededor de 500 personas.

P: ¿Hay alguna raza de perro mejor preparada para este trabajo?

R: Utilizamos mucho más el pastor alemán y el pastor belga sobre otras razas. El perro, si reúne condiciones, funciona. Aún así en porcentajes; 50% pastor alemán, 25% pastor belga, 25% otras (labrador, nauser, bretón español…). Lo más normal es usar el pastor alemán. Dependiendo de la especialidad, en explosivos las perras de raza pastor alemán dan muy buenos resultados.  El  pastor alemán muy activo o el cooker por lo egoísta que es son buenos detectores de drogas. De rescate y seguridad, pastor belga macho porque se mueven muy bien y por su agilidad.

P: ¿Cómo es el adiestramiento de un perro en el servicio?

R: El adiestramiento es un juego. Un perro siempre va a jugar. El guía tiene que conseguir que el perro haga lo que se tiene que hacer haciéndole creer que es un juego. Nosotros, en la hora de acción, desplazamos al perro y una vez llegado el perro va a jugar. Si se sacude, ha eliminado el estrés y ya está preparado. El entrenamiento varía en función de lo que se necesita. A un perro de rescate, por ejemplo, se le enseña a buscar a su guía, a usar un juguete para calmar la ansiedad… El adiestramiento es un proceso continuo, es un aprendizaje infinito.

P: ¿Ha sufrido algún ataque por parte de los perros?

R: Yo tengo unas treinta o treinta y cinco mordeduras. Actualmente tenemos perros de compra; antes se cogía lo que se tenía, porque no había dinero. ¿Qué problema había? Que se creían líderes. Por ejemplo me acuerdo de Troy, un pastor alemán al que cogí mucho cariño. Me enganchó el brazo en 1979. Fue la más grave. Tardó mucho en cicatrizar, me afectó en los tendones y tuve una intervención quirúrgica. Fíjate si le cogí cariño a pesar de esto que he llamado Troy a mis tres últimos perros.

P: ¿Y el ataque más peligroso que has visto en el servicio?

R: El accidente más grave fue un perro que le rompió el radio y el cúbito a un compañero. Cayó al suelo y el perro se mató. Pero no es culpa del perro, es nuestra, del ser humano. Si un perro ataca es fallo humano. Si les conocemos, no cometemos errores. Estudiar al perro es muy fácil. La única forma de que un perro se quite la ansiedad es mordiendo; le puedes poner a correr 60 kilómetros, que solo mordiendo la alivia.

P: Además de Troy, ¿recuerda con especial cariño a algún otro perro?

R: Claro que sí. A Irrintzi y a Herrero. Irrintxi murió y salvó la vida de su guía y de muchas más personas en el País Vasco, en una amenaza que hubo en una central eléctrica en la década de los 80. Fue a hacer un registro, se llevó un sedal y murió. Gracias a él, hemos aprendido a trabajar con sedal. De Herrero te puedo decir que fue un perro muy famoso en España. Cogió muchísimo droga. Incluso descubrió un refugio donde ETA guardaba explosivos en el País Vasco.

About Víctor Manuel Molina Pozo

Estudiante de 5º de Periodismo del Centro Universitario Villanueva. Twitter: @VictorMolina7