“No se pueden consentir las muertes de fumadores pasivos”

Raquel Fernández Megina, presidenta de Nofumadores.org

El tabaco tiene una historia que ha ido cambiando a lo largo de los años, como muchas otras cosas. Hasta hace no mucho estaba de moda fumar a todas las edades y en cualquier lugar pero con el transcurso de los años ha pasado a ser un motivo de penalización. En aquel entonces, las tabacaleras firmaron convenios con empresas cinematográficas para que aparecieran sus marcas en las películas. También aparecían niños menores de edad en los anuncios publicitarios, los cuales agradecían que sus padres fumasen una marca determinada. Incluso los propios médicos, así como dentistas, recomendaban una marca específica de tabaco que perjudicase menos a los dientes y a la salud en general.

En cambio, ahora el mundo ha dado un giro radical, el tabaco ya no se anuncia y los médicos condenan el fumar. A decir verdad, ocurre todo lo contrario. Ahora estamos rodeados de anuncios que informan de los peligros que tienen los cigarrillos y sus consecuencias.

El aniversario de la ley antitabaco: 2 de enero de 2011

Ya hace un año de la entrada en vigor de una ley que no permitiría fumar más en lugares públicos.  En otras palabras, se refiere a sitios que vayan a ser compartidos con otras personas ya sean clientes o trabajadores.  Pero no tiene por qué ser cerrado, también está prohibido fumar en lugares tales como las entradas de los centros sanitarios, los parques con zonas infantiles o en las zonas que hay dentro de los recintos de un centro educativo como los patios.

La situación está en un punto en la que si alguien no respeta esta ley puede ser denunciado por otro ciudadano. Se puede rellenar una hoja de reclamaciones y poner una denuncia en la Consejería de Consumo, que es la que está integrada en Sanidad. Otra opción es denunciar a la Policía. El método que se utilice es indiferente ya que el nombre del denunciante será siempre anónimo.

“Nofumadores.org”

Existe una organización que ayuda a las personas a redactar estas denuncias. Esta agrupación se denomina “Nofumadores.org”, que fue constituida en otoño del año 2004. Defiende una vida sin humo de tabaco y es apolítica, acultural y asocial, es decir, el único objetivo que tienen es proteger la salud de los fumadores pasivos.

Raquel Fernández Megina, presidenta de la organización, es licenciada en Periodismo y accedió a llevar la comunicación de esta asociación. Con el paso del tiempo y debido a su gran implicación en su trabajo, le propusieron ser presidenta y ella accedió.

Fernández Megina explica que esta entidad no pretende ni que los fumadores dejen de serlo ni prohibir el tabaco, más que nada porque sería una utopía ya que “si cuesta que se ponga de acuerdo el gobierno de un país, imposible imaginarse los gobiernos de todo un mundo”. Ella concluye que la única forma de combatir el tabaco es reduciendo su consumo. “Cada uno puede hacer lo que quiera con su cuerpo -explica- pero lo que no queremos permitir es que una persona no fumadora se vea obligada a respirar un aire contaminado que es cancerígeno de grado 1 según la Organización Mundial de la Salud”. Y es que en el primer minuto que una persona inhale humo de tabaco ya es perjudicial para su salud.

Zona de fumadores y no fumadores

En un principio, antes de entrar en vigor la ley antitabaco, se pensó separar en los establecimientos que prestan servicios zonas de fumadores y de no fumadores. Pero “Nofumadores.org” no defiende esto porque está científicamente probado que siguen existiendo un alto número de partículas cancerígenas en el aire. Y no es sólo eso sino que va a haber siempre un trabajador expuesto al humo de tabaco al tener que entrar en la zona de fumadores a retirar el servicio o a limpiar la zona.

Es cierto que separar las zonas de los que tienen vicio y los que no llevó a los establecimientos a hacer una gran inversión económica. Tuvieron que hacer reformas, que más tarde se vieron inservibles debido a la entrada en vigor de la ley que prohíbe fumar. Pero, como afirma la presidenta de nofumadores.org, “la ley no obligaba en ningún momento a hacer zona de fumadores sino que permitía hacerlas. Por lo cual, cualquier negocio que llevó a cabo las reformas fue causa de una decisión empresarial. De hecho, fueron los propios hosteleros quienes pidieron esas zonas”.

La ley antitabaco no perjudica sino que beneficia

Según la presidenta y a tenor de los resultados, los negocios no se han visto afectados por esta ley. Es más, han sido mejores que cuando no existía ésta, aunque sigan siendo negativos. Si se han visto perjudicados ha sido y es por la crisis económica que hay, no por el tabaco.

Pero lo que “Nofumadores.org” no podía consentir son casos de muerte por ser fumador pasivo. Un ejemplo que ofrece la presidenta para hacer a la sociedad entrar en razón y convencerla de lo malo que es el tabaco es el de un hombre que, siendo deportista, no fumador y un gran cuidador de su salud, murió debido a un cáncer de pulmón por haber respirado más de 40 años humo de tabaco.

Como algo más personal, Fernández Megina confiesa que sería incapaz de enamorarse de un fumador aunque sólo sea por el olor. Es un requisito que ella ha buscado siempre en un hombre y lo encontró en su día: su marido y el padre de su hija.

About Claudia Ortiz-Tallo León

Alumno de 3º de Periodismo