“La prohibición de fumar es el comienzo de un problema distinto”

Javier Blanco, portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia

Al igual que hay organizaciones de no fumadores también las hay de fumadores. Es el caso del Club de Fumadores por la Tolerancia. Aparece a raíz de la creación de la revista “La boutique del fumador”, una de las más leídas por los profesionales del tabaco, y concebida como un servicio adicional. Ahí comenzó a trabajar Javier Blanco, licenciado en Periodismo, que más tarde se convirtió en el portavoz de esta asociación, cargo que ejerce desde el año 2005. Como dice Blanco, “más importante que lo que pretende este club es lo que no pretende”, es decir, no intenta que se fume en todas partes ni que haya más fumadores sino que la opción de fumar o no fumar sea libre siempre y cuando se tenga respeto hacia los demás.

Según este portavoz, “en el colegio siempre nos han enseñado que los derechos y las libertades de las personas empiezan donde terminan las de los demás, pero esto no es verdad porque los derechos y las libertades se solapan continuamente”. Solo se necesitan tres cosas básicas para que no se llegue al caos, y son la buena educación, el respeto y la tolerancia.

Una de las cosas que juega en contra de este tipo de organizaciones es la salud de las personas. Sus responsables responden a esto con el argumento de que siempre que haya una sola persona a la que le moleste no se debería fumar pero “no hace falta para eso ninguna ley”, explica Blanco. La ley que estaba en vigor en 1988 decía en su artículo 1 que en caso de conflicto entre fumador y no fumador prevalece el derecho a la salud del que no fuma y eso indica que “hay un reconocimiento del derecho a fumar”.

El Club de Fumadores por la Tolerancia está formado también por personas no fumadoras. Esto es porque “incluso para estas personas nuestra filosofía es atractiva”, confiesa el portavoz. Esta filosofía no consiste en fumar cuando y donde a alguien le plazca sino que en los lugares donde se pueda fumar se debe pedir permiso para hacerlo porque puede llegar a molestar mucho. Generalmente los fumadores suelen ser bastante tolerantes pero, como dice el dicho, mejor prevenir que curar. Lo que sí que tienen claro en esta entidad es que “la prohibición es el comienzo de un problema distinto, no es la solución”.

Una prohibición moral

Este colectivo estaba de acuerdo con la separación de zonas de dichas posturas pero viéndolo como “un mal menor”. Con esto Blanco quiere decir que una de las pruebas de que las leyes antitabaco que se han aprobado hasta ahora no buscan la protección del no fumador es el hecho de que las prohibiciones sean totales, porque si no con separar espacios sería suficiente. “Ellos lo que quieren es perseguir al fumador, echarlo a la calle y que la gente lo vea pasando frío y diga que eso le pasa por fumar”, advierte el portavoz.

Hay dos formas de llevar a cabo la autoridad, una imponiéndola y otra mediante la democracia, es decir, educar, concienciar o hacer campañas. Por lo tanto esta manera de llevar el tema “no viene a cuento con un sistema como el nuestro” afirma. Y es que, según él, el Ministerio de Sanidad está perfectamente legitimado para intentar que la gente deje de fumar, es parte de su función de vigilancia de la salud pública. Pero en cambio no hacen mucho al respecto porque en los últimos años se han gastado poco o nada de dinero en hacer campañas para que los jóvenes no se incorporen al consumo del tabaco. Hay que tener muy en cuenta que esos serán los futuros fumadores. “Lo que no pueden pretender es que yo, que tengo 39 años, deje de fumar hostigándome”, replica Blanco.

El 90% de la gente prefiere separación de espacios a lo radical

Al igual que las personas se pueden quejar de la separación de espacios porque pueden trasladarse partículas cancerígenas en la zona sana, también puede pasar lo mismo en los quirófanos. “Tenemos mucha fe en que sean lugares completamente aislados de microbios. Sin embargo, las puertas de los quirófanos son como las de las cocinas de los restaurantes”, explica el portavoz. Por ello, cree que hay que confiar en que el sistema de ventilación sea el correcto y no limitarse a establecer leyes que prohíban fumar como solución al problema.

About Claudia Ortiz-Tallo León

Alumno de 3º de Periodismo