Los Juegos Olímpicos darán un empujón al rugby femenino

La selección española dispuntando un encuentro

Marina Bravo tiene tan sólo 22 años y es la capitana de la selección española de rugby a siete. Un equipo que se proclamó campeón de Europa y del Mundo universitario en  2010. Un año después perdió la final del trofeo continental frente a Inglaterra por 3 a 5. Bravo se acercó al rugby hace 10 años, del que se interesó en una clase magistral que le dieron en el colegio. “Comencé a jugar en categorías inferiores, es algo raro, porque las chicas empiezan a conocer el deporte en las ligas universitarias. Empecé con 12 años, en una categoría mixta. Cuando tuve 17 años ya pasé a un equipo femenino”, explica a cuv3.

Es muy difícil dedicarse exclusivamente a jugar al rugby. Por eso, Bravo dedica sus mañanas a estudiar Magisterio de Primaria, y por las tardes entrena con su equipo, el Majadahonda, uno de los conjuntos que lucha por el liderato y que actualmente ocupa la tercera posición de la clasificación de la liga. Segundo es el club de la Universidad de La Coruña. Y primeras son las chicas del INEF de Barcelona.

Éxito del rugby universitario

Gran parte de los ocho equipos de la división de honor femenina pertenecen a universidades, y ese es uno de los puntos fuertes de la selección: “Somos doblemente campeonas del mundo universitario, fue en Córdoba en el 2008 y en Oporto en el 2010. Lo recuerdo como una alegría impresionante, salimos muy reforzadas. Vimos que el esfuerzo se recompensa”.

El rugby a siete comenzará a ser olímpico en Río de Janeiro 2016. Desde que se conoció la noticia, la Federación está organizando un plan de entrenamiento para potenciar este deporte.  “Nos han concentrado durante tres meses a las 16 mejores jugadoras que hay en España, en el Centro de Alto Rendimiento de la Blume, de cara a las Olimpiadas. Esto no es lo usual, solemos entrenar dos o tres tardes a la semana más el día que jugamos el partido.  Este proyecto nos ayuda a mejorar un montón, y  es una consecuencia de todos los éxitos que hemos tenido”, indica Bravo.

Aunque para poder acudir a esta concentración algunas jugadoras tienen que dejar su trabajo. Sin duda es una inversión para su futuro porque dentro de unos años con la llegada de las becas ADO al rugby, muchas jugadoras podrán cumplir su sueño, hacer de este deporte su profesión.

About Laura Galaup

Alumna de 5º de Periodismo