Comienza el curso en la Casa Cervantes

Alcoba de las mujeres y los niños del Museo Casa Natal de Cervantes

Ha comenzado el 2012 y, con él, un año lleno de actividadesen el Museo Casa Natal de Cervantes, situado en la Calle Mayor de Alcalá de Henares, donde nació el escritor.

En el mismo museo empieza un ciclo de actividades que abarcarán todo el año. Se trata de una serie de sesiones que se realizarán en el lugar del nacimiento del autor de Quijote. Serán una o dos veces al mes las que, los que se hayan apuntado con antelación, puedan disfrutar de unas actividades llenas de contenido para poder aprenderlo todo sobre aquella época.

Éste sábado a las 12 de la mañana dio comienzo este proyecto, con las llamadas Escenas Cervantinas: La infancia en la época del Quijote. Ya lo anunció el diario local con antelación.

Huir del mal de ojo

Mª Pía Timón fue la encargada de llevar la voz cantante. Trabaja en el Ministerio de Cultura y es técnico del Instituto del Patrimonio Cultural de España. Desde la Sala de las Damas y los Infantes comenzó una charla que hablaría de la situación de la niñez en los tiempos del Quijote. Existía una alta mortalidad infantil y los niños sólo disponían hasta los seis años como tales, ya que a esa edad ya empezaban a trabajar como aprendices ayudando a algún artesano.

Timón explicó que hay una parte importante en este aspecto que los historiadores no han tomado demasiado en cuenta, como es la protección del niño en una familia, centrándose durante la mayor parte de la tertulia en cómo se cuidaba de ellos, ahuyentando el mal de ojo, que en aquella época estaba muy presente y con la que muchas personas vivían día a día.

Durante su intervención, Mª Pía acompañaba sus palabras con unas fotografías de todos los posibles y curiosos amuletos con los que las familias pretendían alejar ese mal de ojo. Las figas, colgantes en forma de mano o bolitas de filigrana de plata, eran los objetos más frecuentes para proteger al crío.  Éstas podían contener hierbas recogidas en la madrugada de San Juan o, curiosamente, un saquito donde llevaban parte de su cordón umbilical. Abrazaderas con perfumeros, alguna mano de tejón (un bien muy preciado), sin olvidar las medallas religiosas y los juguetes con simbolismos. Y las calcedonias o piedras lechosas, entre los que también figuraban chupadores o mordedores para el niño.

About Gonzalo Medina de la Llave

Estudiante de 3º de Periodismo en el Centro Universitario Villanueva.