Mon Ceballos: “Evolucionar como actor es crecer como persona”

El actor Mon Ceballos debutó en la televisión en la serie El Comisario

“Una explosión enorme de felicidad. Una ilusión increíble”. Así es como define el actor Mon Ceballos la sensación que experimentó cuando le llamaron para decirle que había conseguido su primer papel en la televisión: “Fue en el año 2000, en la serie de El Comisario. Recuerdo que la noche que emitieron el episodio lo grabamos en mi casa en VHS. Pude verlo como 25 o 30 veces seguidas”, asegura el actor.

Desde aquella aparición en la pequeña pantalla, su carrera ha sido imparable y ha colaborado en series tan populares como Al salir de clase, Los hombres de Paco, Hospital Central o Los Protegidos.

Después de haber hecho teatro en el colegio, su siguiente contacto con el mundo de la interpretación fue antes de terminar COU, cuando coincidió con algunos alumnos de la RESAD, la escuela de arte dramático en la que terminaría estudiando un año más tarde. Además de perder miedos y de aprender a confiar en la figura del director y en los compañeros, Ceballos asegura que una de las lecciones más importantes que allí aprendió fue la de crecer como persona: “Cuando se trata de actores, nuestro cuerpo, nuestra voz, nuestra alma y nuestra personalidad son nuestras armas. A medida que se transformaba mi herramienta de trabajo también me transformaba yo, por eso creo que evolucionar como actor es crecer como persona”, afirma.

Esta evolución a la que se refiere el actor se plasma en los diferentes trabajos en los que ha participado, que abarcan la televisión, el cine y el teatro. Es precisamente sobre un escenario donde asegura que se forja un buen intérprete. “En los medios audiovisuales hay veces que tú pones la voz y el cuerpo y el espectador hace el resto del trabajo, crea el personaje por ti, pero eso en el teatro no ocurre”, explica Ceballos.

“Ser especialista lo considero darse un golpe y no quejarse”

Mon Ceballos en la miniserie Una bala para el Rey

Atraído desde pequeño por las artes marciales y la pelea, la esgrima está muy presente en el currículum de este actor: “Aunque no soy exactamente especialista sí he trabajado haciendo las veces de ello. No es solo recibir patadas y golpes, también se trabaja coreografiando y diseñando el mundo de violencia que, aunque se deja para el final,  sigue siendo una parte muy importante del hecho dramático”, explica.

Gracias a esta otra faceta, Ceballos ha conseguido colaborar en películas como Alatriste, junto a Viggo Mortensen, un “hombre extraordinario, que te quita el tópico de estrella de Hollywood”.  Y es que Ceballos asegura haberse llevado muy gratas sorpresas con sus compañeros de reparto: “Trabajar con Pedro Casablanc (Hospital Central) es un placer. Cuando actuaba con él, según le daba la réplica yo no podía dejar de pensar en lo bueno que era y en lo mucho que estaba aprendiendo . Tito Valverde (El Comisario) es un cachondo, te cuenta un chiste justo antes de que digan “acción” y mientras tú aún te estás riendo él ya se ha puesto serio. Otro ejemplo es el elenco de Una bala para el Rey (donde interpreta al francotirador que intentó asesinar a Don Juan Carlos), que también estuvo muy hermanado”, añade.

“Mi proyecto a largo plazo será morirme haciendo esto”

Aparte de comprarse un piso, el único proyecto a largo plazo que ronda la mente de este actor es el de seguir actuando. “No es que no sepa hacer otra cosa, pero es que es esto lo que me gusta, es con lo que de verdad disfruto, aunque me interesan otras actividades. Por ejemplo, en agosto voy a empezar un curso de auxiliar de vuelo, no porque quiera trabajar de ello, sino porque me llama la atención. Pero yo quiero seguir haciendo esto, he encontrado mi sitio aquí” afirma.

Sin embargo, Ceballos es consciente de la responsabilidad que conlleva su profesión. “Lo más duro que me ha exigido este trabajo, que es al mismo tiempo lo más valorable, es la exclusividad. Te da el derecho y el privilegio de que si empiezas a rodar un personaje eres el único que puede seguir haciéndolo. El problema es la responsabilidad que conlleva. Tengo el privilegio de poder hacer esto, pero también soy un ser humano. Los actores, por ejemplo, no podemos ponernos enfermos y, si lo estamos, igualmente tenemos que salir. El espectáculo debe continuar”, concluye.

About Victoria Gallardo

Estudiante de 5º de Periodismo