Escuela 2.0: el reto de jubilar la pizarra de toda la vida

Presentación del proyecto Escuela 2.0 en un aula digitalizada

La tecnología forma parte del día a día. ¿Quién no tiene un teléfono móvil, un ordenador personal o un reproductor de música sin cables? La tecnología está donde quiera que miremos. Y en cuanto a la educación no iba a ser menos.

Atrás quedaron las pizarras de tiza, los borradores que no hacían más que ensuciar y los mapas del mundo colgados en un clavo de la pared. El concepto “multimedia” lo ha inundado todo.

Antonio Pérez es director del Instituto de Tecnologías Educativas y máximo responsable del proyecto Escuela 2.0, que “pretende la modernización del sistema educativo en su conjunto, buscando la integración diferente de las TIC”. Las TIC o tecnologías de la información y de la comunicación se han convertido en el objetivo de muchas escuelas, que pretenden incorporarlas para mejorar el aprendizaje de los jóvenes.

“Pretendemos convertir las aulas clásicas en aulas digitales con pizarra digital interactiva, un cañón de proyección, una conexión ADSL que llegue hasta el aula y una red Wi-fi dentro del aula para que todos los alumnos y el profesor estén conectados”, afirmó Pérez. Además, cada alumno cuenta con un ordenador personal para realizar sus ejercicios de forma interactiva.

Parece sencillo pensar que si un alto porcentaje de la población tiene elementos “de última generación” en su casa como portátiles, videoconsolas, teléfonos móviles, tabletas… ¿Por qué no han de tenerlos en los colegios? La respuesta es clara: la financiación. Por ello, el ITE dispuso que el proyecto Escuela 2.0 fuera una “dotación conjunta del Ministerio de Educación y de las Comunidades Autónomas”, según afirmó su director.

Para entrar en el proyecto, no se realizó ningún proceso de selección. En 2009 se estableció en aulas de 5º de primaria, en 2010 en aulas de 6º de primaria y en 2011 en aulas de 1º de la E.S.O. “El objetivo es que al final todas las aulas de 5º, 6º, 1º y 2º estén convertidas en aulas digitales”, expresó.

Pero no todas las Comunidades Autónomas han querido formar parte de este plan. Según el responsable técnico del proyecto, “han participado todas excepto Madrid y Valencia”. Se desconocen las causas por las que han renunciado a la financiación del Ministerio de Educación, que suponía el 50% del total. Antonio Pérez se sorprendió al afirmar que “el resto de Comunidades Autónomas, de todos los colores políticos sí que han participado”.

Hasta el momento, las cifras del proyecto son bastante positivas: “Hay más de 30.000 aulas digitalizadas y hay distribuidos más de 650.000 portátiles para los alumnos”.  Gracias a Escuela 2.0 los jóvenes pueden aprender de una forma más dinámica, por lo que ponen más interés en la lección. “La tecnología bien utilizada contribuye a hacer más feliz al ser humano. Es una proyección de nuestros sentidos”, concluyó Antonio Pérez.

About Alejandra García Daniel

Alumna de 5º de Periodismo