“Me estoy dando cuenta de que la vida no es color de rosa”

Uno de los menores del centro "El Pinar" en su habitación

Existen ocasiones en las que la vida de un adolescente se ve truncada por algún hecho que le lleva a ingresar en un centro de reeducación y reinserción laboral, más comúnmente conocidos como centros de menores. Cuando esto ocurre, la vida de ese joven cambia para siempre. Tener una familia desestructurada y no poder contar con su apoyo, moverse en un entorno conflictivo o querer ser el líder de un grupo social son razones suficientes para que algunos menores de edad lleguen a delinquir en un determinado momento de su adolescencia.

Cuv3 ha estado en “El Pinar”, uno de los nueve centros de la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor de la Comunidad de Madrid, coordinados todos por Lorenzo Pedroche. El director de este centro, Pablo Justo, ha concedido a cuv3 la posibilidad de entrevistar a uno de los chicos de “El Pinar”, que acoge a jóvenes implicados en la droga (la identidad de este chico no se facilitará por protección).

Pregunta: ¿Cuál fue su primera impresión cuando entró en este centro?

Respuesta: Como es un centro de medidas judiciales, es un poco estricto porque hay que seguir las normas que te mandan los educadores pero si lo haces bien tienes también tus beneficios y te dejan tener tus salidas educativas, con la familia… Si lo llevas bien, todo es mejor que si estás portándote mal y haciendo las cosas mal.

P: ¿Cómo es su relación con el resto de compañeros de aquí?

R: Hombre, yo nada más que miro por mí. La relación con los compañeros…bien, hay un poco de bromas, de risas, pero cada uno va mirando por sí mismo. Hay algunos con los que tienes más confianza que con otros pero lo tuyo te lo guardas para ti mismo y ya está.

P: ¿Cómo es su día a día aquí desde que se levanta?

R: Nos levantan a las ocho de la mañana, recogemos la habitación un poquito y luego desayunamos en una sala con el grupo. Luego nos sacan a hacer el taller hasta ahora, que volvemos a entrar y nos damos una ducha. Después comemos y tenemos una hora de descanso hasta que salimos a las cuatro de la tarde a hacer deporte. Después del deporte nos damos otra ducha y hacemos actividades programadas, como el programa central, terapia de grupo o vemos películas. Lo que toque cada día.

P: De todas estas actividades, ¿hay alguna que le guste más que otra?

R: Hombre, es mejor hacerlas todas porque se te pasa el tiempo más rápido y no estás pensando en las cosas de fuera ni nada por el estilo. Yo creo que están bien las actividades que ponen aunque hay algunas que son más aburridas que otras pero las haces lo mejor que puedes y ya está.

P: Todos los años hacen una obra de teatro en Navidad…

R: Este año soy el protagonista de la obra. Yo creo que nos va a salir bastante bien. Yo lo llevo bien y pongo el mayor interés que puedo.

P: Imagino que es muy gratificante cuando hay tanta gente que viene a verles actuar…

R: Sí. También te pones un poco nervioso. Nunca he actuado delante de gente pero espero que nos salga bien.

P: En este centro less preparan para que el día de mañana consigan un trabajo, ¿tiene alguna afición o un trabajo que le gustaría realizar cuando salga de aquí?

R: A mí me gusta mucho la electricidad y el mantenimiento. Ahora me están moviendo para ver si puedo hacer algún curso de electricidad o algo parecido y, si tengo suerte, dentro de poco podré hacerlo fuera. Llevo poco tiempo aquí dentro y espero hacerlo lo mejor posible para tener más salidas y tener la revisión cuanto antes porque es lo único que te sirve aquí. Si lo haces mal, vas a estar encerrado en la habitación pasándolo mal y eso no merece la pena estando aquí.

P: ¿Qué le está aportando estar en este centro?

R: Hay compañeros a los que no les sirve de mucho porque siguen consumiendo y siguen haciendo cosas malas pero yo de momento creo que lo estoy haciendo bien y me estoy dando cuenta de que la vida no es color de rosa. No vale estar ni vendiendo droga ni robando todo el día, hay que buscar un oficio y realizarlo. Hay que estar bien con la familia porque yo también tengo problemas con ella y me estoy dando cuenta de eso ahora.

P: ¿Hay algo que eche de menos del exterior?

R: Echo de menos estar en la calle y la libertad. Aquí no tienes la libertad de poder hacer lo que tú quieras, tienes que estar siguiendo unas normas y unos horarios, y de ahí no te saca nadie.

P: ¿Siente que le están ayudando los educadores?

R: Hay algunos con los que tienes más relación que con otros pero ellos hacen su trabajo lo mejor que pueden y yo no veo que lo hagan mal. Hay algunos que son más estrictos que otros pero ese es su trabajo y hay que respetarlo.

P: ¿Qué consejo daría a otros chicos que están en su misma situación?

R: Ellos ven que hacen una cosa un día y otro día y no les pillan pero al final les acaban pillando. Cuando estás aquí lo pasas mal y si ellos no quieren que esto les sirva para algo, van a salir de aquí y van a seguir haciendo lo mismo.

About Marta Candela

Estudiante de 5º de Periodismo en el Centro Universitario Villanueva (Complutense). Twitter: @MCandela_ / E-mail: mcandelam@gmail.com