El príncipe de la moda se convierte en rey en la Fundación Mapfre

Más de 40 años dedicados a su gran pasión, la moda, han hecho que Yves Saint Laurent se convierta en uno de los grandes diseñadores de la historia. Se traslado a París con 17 años desde Argelia, su país de nacimiento, para aprender de los mejores y sus diseños poco tardaron en hacerse notar. Enseñó su trabajo al entonces director de Vogue, Michel de Brunhoff, quien le animó a matricularse en una escuela de alta costura después de publicar sus diseños en la revista.

Al poco tiempo ganó el primer premio por un esbozo para un vestido de cóctel, lo que le sirvió para darse a conocer entre la sociedad parisiense y para tener entre sus amistades diseñadores de la talla de Dior. Estos contactos le sirvieron para labrarse un futuro pues  comenzó a trabajar para el diseñador, quien le apodaba como “su príncipe”.

Al crear su propia firma vio cómo uno de sus sueños se hacía realidad e iba más allá de lo imaginado. Una imaginación que le hizo crear el esmoquin para la mujer, una de sus piezas claves a lo largo de toda su carrera. En total ha diseñado 236 variedades, como el esmoquin bermuda, el esmoquin vestido, el esmoquin jumpsuit, el esmoquin spencer, el esmoquin bolero, el esmoquin trench o el esmoquin sahariana.

Muy conocido por liberar el cuerpo de la mujer, desechando el corte ceñido de los vestidos y aligerando su diseño, Saint Laurent crea también la americana femenina junto con vestidos y blusas que dejaban la espalda al descubierto.

Entre las afortunadas que llevaron algunos de sus diseños están Marlene Dietrich, Farah Diba, la duquesa de Windsor, Sofia Loren, Catherine Deneuve o Elizabeth Taylor, a quien diseñó su vestido de novia para su enlace con Richard Burton.

150 diseños en la Fundación Mapfre

Alguno de estos diseños se pudieron ver en 2002 en el último desfile que llevó su firma antes de retirarse definitivamente del mundo de la moda,  y muchos de ellos se pueden ver en el museo de la Fundación Mapfre hasta el 8 de enero. En total casi 150 diseños que muestran la evolución del modisto, tanto en el plano profesional como en el personal.

Saint Laurent decía: “Siempre he colocado por encima de todo el respeto a este oficio, que no es del todo un arte, pero que necesita de un artista para existir”. Pues bien, ese artista fue él, el que empezó siento el pequeño príncipe de Dior y se convirtió en el rey de la alta costura.