Un viaje a Londres sin salir de Madrid

Uno de los puestos del Beefeater London Market

Ya lo dice el refrán: si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma. Y si usted no puede ir a Londres, Londres vendrá a usted. No se asuste, no empezaremos a tomar el té de las cinco, los enchufes no tendrán tres tomas ni conduciremos por la izquierda. Pero, al menos por dos días, hemos podido ser un poco más ingleses de lo normal.

El pasado 17 y 18 Madrid acogió de nuevo el Beefeater London Market, una iniciativa que trae a la capital un poco de las tiendas importantes y extravagantes de los principales mercadillos de la capital inglesa. Serrano 127 fue el escenario. Vendedores, compradores y visitantes, los protagonistas.

Quince minutos de cola era lo mínimo que se  podía estar esperando para  entrar por cualquiera de los dos accesos habilitados para clientes y en los que había que pagar 3 euros (una tercera entrada recibía exclusivamente a aquellos que fuesen VIP). En frente del recinto había una oficina de cambio de moneda para cambiar euros por libras. Si se pagaba con la moneda inglesa, se conseguía un descuento de hasta un 10 % en los productos. Una iniciativa que, aunque salga algo cara (teniendo en cuenta que la libra es más cara que el euro), consigue que el visitante se sienta como si realmente estuviese en la capital británica.

Una vez dentro, 135 puestos con los artículos más creativos, vintage, antiguos y trendy  de Portobello, Convent Garden y Spitalfields esperaban ser vistos por los miles de visitantes que pasaron cada día por allí. Si se tenía “la gran suerte” de ser VIP, y por cortesía de Beefeater, se  ofrecían Gin Tonic elaborados con un producto de la misma marca (se aprovechó el evento para lanzar esta nueva ginebra al mercado), y que suponía un refrescante respiro entre todo el bullicio del mercado. El resto de visitantes, si también querían disfrutar de este cóctel, deberían pagar 5 euros (3 de la entrada más 2 como suplemento). Así mismo, se habilitó una zona de descanso con puffs, relativamente apartada de los puestos.

Como si se tratase de los verdaderos mercadillos a los que hacía referencia,  algunos músicos (que simulaban a los músicos callejeros de Candem o Portobello) animaban el encuentro y hacían las compras más amenas. También la diversidad cultural de los vendedores y su amabilidad animaba a los asistentes a sentirse como si estuviesen en el mismo Londres. Además (y sobre todo si querías comprar o hacer algún tipo de trueque)  el inglés era condición indispensable.

Nunca viajar a Londres fue tan fácil y barato.

Otras ediciones

No es la primera vez que Beefeater London Market llega a Madrid. En años anteriores el barrio de La Latina o la plaza de toros de Las Ventas también acogieron este evento con gran éxito.

Más de 50.000 personas se sintieron atraídas por el encanto británico y las propuestas más novedosas del momento. Todos quisieron ser los primeros en tener lo último (de lo último) en tendencias.

About Paloma Ruiz Vicos

Estudiante de 3º de Periodismo