Un bronce en “el arte de la sumisión”

Alex y Alberto entrenando en el pabellón de Gent

Cuentan los legados más antiguos que el guerrero Sekuni derrotó a Tajima-no-Kehaya ante la atenta mirada del legendario emperador japonés Suinin, a través de golpes en puntos vitales, sumisiones y armamento. Con el paso de los años, las técnicas utilizadas fueron moldeándose y formalizándose dentro de un grupo de movimientos que se englobaron dentro de las artes marciales en Japón. De esta rama, nacieron multitud de artes diferentes, agrupándose bajo distintas denominaciones. Una de ellas es el jiu-jitsu, una expresión de origen japonés que significa “el arte de la sumisión”.

Siglos más tarde, dos jóvenes naturales de Madrid dan a conocer este deporte con una medalla de bronce en el mundial junior de jiu-jitsu celebrado en Bélgica durante los días 11,12 y 13 de noviembre. Son Alejandro Villazán y Alberto Guerrero, dos amigos que llegaron a este deporte a través del judo y que entrenan en el gimnasio Aluche. Es un sábado normal; el halago por el triunfo no les debilita y tras el habitual descanso del guerrero, vuelven al tatami para preparar nuevos ejercicios, frente a un espejo donde poder percatarse de los errores en sus movimientos, observados de cerca por Daniel Estacio, su entrenador.

“Es un arte marcial donde prima la disciplina, el control, la educación y el desarrollo del deportista porque aprendes actitudes para tu vida diaria”, señala Alex Villazán sobre este desconocido deporte en España. “No prima la violencia; se compite para ganar, en puntuar y ser el mejor. Cuando terminas tienes que saludar a tu rival mostrándole respeto. Lo que sucede en el tatami, se queda en el tatami”, puntualiza Alberto Guerrero, compañero en la modalidad duo-kata en el acto celebrado en Bélgica.

Un viaje hacia el podio sin gastos pagados

Ambos se conocieron en el colegio, donde coincidieron practicando judo. Fue aquí donde comenzaron sus coqueteos con el jiu-jitsu. “Nuestro entrenador daba jiu-jitsu, nos gustó y empezamos a entrenar ambas cosas”, recuerda Alberto. Pero la edad y el aprendizaje han madurado lo suficiente como para centrarse exclusivamente en un único deporte. “Hasta hace poco hemos estado compaginando ambas cosas pero nos hemos sacado el cinturón negro en judo y hemos preferido seguir con el jiu-jitsu”, apunta Alex.

El viaje a la ciudad belga de Gent, toda una experiencia. No ha sido fácil ya que los participantes han tenido que costear con todos los gastos. Ni siquiera la Federación española ha aportado dinero para la competición. El alojamiento, los traslados y el mono blanco corren de la cuenta de los familiares, a excepción del chándal oficial de la selección española, sufragado por la Federación. No obstante, todos estos inconvenientes han sido incapaces de derribar un muro construido a base de esfuerzo, dedicación, sacrificio y mucha ilusión. “Era nuestro primer campeonato internacional. Íbamos con la intención de participar; teníamos motivación y al final salió bien”, saborea Alex de su primera medalla de bronce.

“Teatro, algo más que un hobby”

¿Qué hace una medalla de bronce en campeonato internacional durante el resto de su día? No solo es entrenar, cultivar el cuerpo o llenarlo de nuevos movimientos para futuros eventos. Alex Villazán es un ejemplo de adaptabilidad en nuevos campos. Con 18 años de edad, estudia Arte dramático en la EMAD. Recientemente ha tenido un personaje en la serie BuenAgente, además de haber participado en Hospital Central, MIR o El síndrome de Ulises. “No he tenido ningún problema para compaginarlo”, destaca Alex sobre la flexibilidad en sus horarios. “Hace poco grabé un corto que se llama Al fondo a la derecha y una sesión de fotos con una agencia, pero de momento no tengo ningún proyecto más”, rememora sobre su trayectoria como actor.

¿Y en un futuro? Alex se plantea esta cuestión a diario, sin una respuesta definitoria. “Siempre he tenido ese debate”, admite entre risas. “Si puedo, voy a compaginar las dos cosas porque me resultaría bastante difícil elegir una u otra”, reconoce. Hasta que el cuerpo aguante.

(Con información de Víctor Manuel Molina Pozo) 

About Sandra Sanchez Merinero

Estudiante de 4º de periodismo en el Centro Universitario Villanueva