Mamá, ¿de verdad soy tu hijo o fui comprado?

Víctimas de adopciones ilegales reclaman su derecho a saber la verdad

“El 19 de febrero de 1958 es el día en que nació nuestra hija Teresa. Durante los nueve meses de embarazo todo fue normal, no hubo ningún tipo de complicación. Ese día a eso de las cinco de la tarde mi mujer dio a luz a una niña en la Clínica Rosario. No nos dejaron verla, nada más nacer se la llevaron y a la media hora más o menos vino el médico con dos enfermeras y nos dijo que nuestra hija había nacido con el cordón umbilical atado al cuello y que a causa de ello había muerto”, explica José a cuv3. “Al enterarnos de que nuestra hija estaba muerta nos quedamos desolados y yo pedí verla pero me dijeron que, a causa de la afixia, el rostro de la niña estaba deformado y que sería mejor no verla. También me dijeron que ellos se encargarían de todo el trámite para enterrar a la niña. Al día siguiente volví al hospital y me dijeron que mi hija ya estaba enterrada”.

Historias como la de José y su mujer, salieron a la luz hace algunos meses. Historias con irregularidades médicas (sobre todo en la década de los sesenta y los setenta) que no tienen ni pies ni cabeza. A raíz de que Juan Luis Moreno apareciera en medios de comunicación diciendo que sus propios padres le habían confesado quele habían comprado, fueron muchos los que se pusieron en contacto con él. Así se fundó ANADIR (Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares). Gracias a esta asociación muchos padres y muchos hijos han podido encontrar el apoyo que les faltaba para iniciar la búsqueda de su verdadera identidad.

¿Qué hacer si se sospecha?

 “Nosotros cuando vimos tantos casos en la televisión pensamos que por qué no, nosotros podíamos haber sido víctimas de médicos sin escrúpulos, fue ahí cuando se lo contamos a nuestros hijos. El pasado septiembre nos pusimos manos a la obra. Lo primero que hicimos fue mirar nuestro libro de familia y ahí encontramos la primera irregularidad. Nuestra hija se supone que nació, muerta, pero nació y por esto mismo debería de constar en el libro de familia. Sin embargo, su nombre no aparece. Lo segundo que hemos hecho ha sido ir a la Clínica Rosario a pedir los certificados de defunción y el historal clínico de mi mujer y del parto, pero no hay nada, todos los documentos han desaparecido. Raro, ¿no?” afirma José.

“De momento no hemos hecho nada más, estamos a la espera de reunirnos con más gente que tenga las mismas sospechas que nosotros y de ponernos en contacto con ANADIR.

Si sospecha que usted fue comprado los primero que debería hacer es hablar con familiares y amigos, lo segundo realizarse unas pruebas de ADN con la supuesta madre, y lo tercero comprobar la partida de nacimiento. Lo cuarto que hay que hacer es ir al hospital donde supuestamente nació y pedir el historial clínico y del parto de su madre y por último contactar con Anadir para poder darles un servicio jurídico en condiciones.

Lo que nunca hay que hacer es dejarlo pasar. Todos los casos que han salido a la luz, y los que no han salido también, son delitos y deben de ser juzgados por la justicia.

About Raquel Serrano Martín

Estudiante de 3º de Periodismo