Ser modelo: una oportunidad al alcance de todos

El fotógrafo Victor Van-Eyck durante una sesión de fotos

La crisis económica no es motivo para que las personas no se preocupen por la buena o mala imagen que dan, ya no psicológica sino física. Para ello recurren, muchas de ellas, a empresas que realizan fotografías, los llamados “books”, para favorecer tanto su camino profesional como personal.

Hoy en día, se da por hecho que la mayoría de la gente tiene red social, ya sea por trabajo o por ocio. La sociedad actual obliga a la gente a estar en un constante contacto con los demás y es por eso por lo que surge la necesidad de mostrar su mejor imagen. Podríamos decir, entonces, que la información publicada pasa a un segundo plano, superándose con la apariencia de su perfil. Esto puede significar que lo visual es un factor clave en la comunicación: la sociedad quiere mostrar su mejor aspecto.

Esto puede suponer un problema, quizás, para la juventud. La época en la que se vive ahora está llena de inseguridades, poca personalidad, escaso amor propio y muchos más adjetivos negativos contra uno mismo. La idea de modelo, que toda niña joven tiene en una mente del siglo XXI, es la de una chica muy delgada, muy guapa, sin ningún fallo… ¿Por qué? Porque es la sociedad la que ha impuesto esa imagen como la imagen perfecta. Quizás esa es otra de las razones por las que aumenta el mercado de la fotografía. Se trata de gente que imita lo que ve, lo que oye y lo que siente.

Sea por motivos de trabajo, personales o de ocio, el campo de la fotografía es muy amplio. En éste se puede contar con grandes profesionales, aunque no sean muy conocidos todavía. Es el caso de Víctor Van-Eyck.

Van-Eyck es un estudiante de Periodismo, Publicidad y RRPP a quien empezó a conmover la fotografía en segundo de carrera de manera “totalmente repentina”. Ésta le motivó a seguir formándose como hobby, la cual encuentra “apasionante”. También añadió que siempre le habían gustado las fotos, pero más que por hacerlas por salir en ellas.

Creatividad ligada a la publicidad

Empezó en el año 2008 y de momento lo ve, simplemente, como una afición, pero completó su frase con que “hacer buenas fotografías me será útil en el desarrollo de mi carrera profesional como publicista, puesto que, al fin y al cabo, es un tipo de creatividad muy ligada con la Publicidad”.

Según este profesional, el perfil de sus clientes es mayoritariamente chicas. Todas son mayores de edad porque “es un requisito indispensable” y se caracterizan por tener un ambiente de clase social medio-alto. Contactan con él mediante las redes sociales “pero el boca a boca es lo que más tirón tiene”. Añadió, también, que la página web está elaborándose, puesto que antes trabajaba con una socia y ahora lo hace en solitario. Su misión es darle “un toque diferente”.

“Van-Eyck Photos” realiza “books” para los demandantes. Está formado por una maquilladora, Patricia Platas, y una ayudante de fotografía, Inés López Bravo, a las cuales les debe las gracias “en mayúsculas”.

Aseguró que estos álbumes son utilizados para tener fotos profesionales, para ampliar su portafolio de imagen personal y para gente que quieren iniciarse en el mundo de la moda e imagen y necesitan unas fotos para entrar en cualquier agencia. Esta última opción suele ser la más demandada.

Entre 100 y 150 euros

A pesar de la crisis, aseguró que la demanda había aumentado y, según él, tiene una clara explicación: “La gente sigue queriendo fotos del mismo modo que antes, pero un fotógrafo profesional y altamente cualificado te cobra una cantidad notablemente mayor que yo, es por ello por lo que en la época en la que estamos, entiendo que la gente prefiera recurrir a mí”. En su caso, el precio de las sesiones suele ser de 100 euros una individual y 150 euros una grupal.

Respecto al lugar de trabajo, afirmó que realiza fotografías tanto en exteriores como en estudios interiores, aunque intenta especializarse en exteriores porque le parece “mucho más creativo”. Normalmente la elección del lugar es de mutuo acuerdo, pero normalmente los clientes se dejan aconsejar por él.

En cuanto a su experiencia publicitaria, el verano pasado llevó a cabo una sesión promocional para un vodka polaco, “Vodka Sobieski”, que va a introducirse en España poco a poco. “No me resultó un trabajo muy diferente a lo que estaba acostumbrado a hacer, puesto que ya había realizado antes varias sesiones fotográficas en grupo, y es lo mismo que se hizo en este proyecto. La diferencia es que ahora lo que se exhibe no es la persona sino el producto, en este caso el vodka, algo a lo que yo no estaba acostumbrado”.

Van-Eyck confesó que hablar de él como una empresa le “hacía gracia”, pero al fin y al cabo, es lo que poco a poco está formando, “una muy pequeña empresa”. El trabajo de fotógrafos como él es lo que convierte a los clientes en “modelos por un día”.

About Claudia Ortiz-Tallo León

Alumno de 3º de Periodismo