Enrique Loewe: “La moda debe revisarse, porque se ha banalizado”

A medio camino entre lo vital y lo empresarial. Así fue la clase magistral impartida por Enrique Loewe a los alumnos de Comunicación y Gestión de Moda del Centro Villanueva. Tal como dijo al arrancar su intervención, “uno tiene que opinar solo sobre lo que sabe”.

Representante en cuarta generación de la marca a la que lleva dedicados más de 45 años, el presidente de la Fundación Loewe y presidente honorífico de Loewe estuvo detrás del proceso de diversificación de la casa de lujo desde el puesto que él mismo creó: el de director de producto. Decidió “subirse al tren de la moda” de la posguerra española y fundó Loewe como concepto. Un ideal concretado a través de la primera fragancia, L de Loewe, y del prêt à porter en el que trabajaron unos entonces  menos conocidos Giorgio Armani y Karl Lagerfeld, que viajaron a Madrid para formar a los patronistas. “Podemos tener un señorito francés pero nuestra alma es española. Somos artesanía y tradición, con un diseño vivo y una esencia mediterránea”, defendió el invitado.

Una sociedad en crisis que se refleja en la moda

Durante la charla hizo referencia a la crisis actual, a la que identificó más con los valores y personas que con la recesión económica: “En el futuro conocerán esta etapa como la del barroco placentero”. También identificó la mutación que ha sufrido el tiempo en los últimos años, algo que se refleja en la forma de consumir y que afecta a la concepción del propio lujo, más relacionado con la última moda, que con un status o una intemporalidad. “La moda es hoy un síntoma más de lo enferma que está la sociedad”, sentenció Enrique Loewe al respecto.

Comprometido con la cultura

La idea de la Fundación Loewe nace de la creatividad de la técnica escaparatista que caracteriza a la marca. Ya en la década de los 50 su diseño estaba a cargo de diferentes artistas del momento. En la actualidad la promoción de la música, la poesía, el diseño y desde hace poco la danza ocupan las actividades de la Fundación de la que Enrique Loewe ha sido, además, su principal promotor.

Su dilatada formación humanística y su compromiso con la cultura le llevan a estar presente en otras iniciativas como el Consejo Asesor del Museo del Traje, la Fundación Tecnomoda o la ACME (Asociación de Creadores de Moda Española). También instruyendo sobre su experiencia en el sector en el Instituto Europeo de Diseño o el Centro Superior de Diseño de Moda (Universidad Politécnica de Madrid).

Tras su clase magistral, Enrique Loewe respondió unas preguntas de cuv3

P. ¿Qué cambio puede aportar a la moda un nuevo concepto del lujo?

R. La moda tiene que revisarse porque se ha banalizado, también los valores de la sociedad están cambiando, aunque todavía no sabemos muy bien hacia dónde. Es a esto a lo que el nuevo lujo dará respuesta. Aunque no tenemos la fórmula concreta, sabemos que es diferente a lo que hemos hecho hasta ahora. Ya se están recogiendo técnicas en este sentido; se habla de inteligencia emocional o marketing emocional como una respuesta a esta banalización y malestar de la cultura que se ha instalado en la sociedad.

P. ¿Cree usted que la moda es efímera?

El mundo de la moda es y no es efímero. La moda por definición es efímera, pero los estilos no lo son y son éstos los que al final prevalecen. Lo demuestran los grandes maestros como Yves Saint Laurent o Balenciaga y lo vemos en los museos y exposiciones. El poso que va quedando no es nada efímero; es el testimonio vivo, las huellas de la sociedad –como si habláramos de dinosaurios- a través de la vestimenta.

P. ¿Por qué son tan necesarias las marcas en el sector?

R. Las marcas son necesarias porque son el proyecto con el que una empresa se enfrenta a su competencia. Es una intención, un análisis y una personalidad, que luego lleva a todo lo demás. Respetar la tradición de las marcas es una obligación y solo se puede hacer a base de conocimiento.

(Con información de María Gómez)

About Alba Romero Villa

Estudiante de 4º de Periodismo; Comunicación y Gestión de Moda.