José Luis Santos: “Todas las películas de ahora tienen su origen en los clásicos”

Por extraño que pueda parecer, el teatro es una de las pocas formas de ocio que no está sufriendo la crisis. Las estadísticas muestran que se ha producido un aumento en el número de personas que han acudido a ver la representación de obras teatrales en el último año. La gente va ahora más al teatro que antes.

Muchos directores y dramaturgos coinciden en que el teatro hace las veces de espejo, y ofrece una visión profunda de la realidad de las cosas, el tipo de visión que buscamos en momentos de incertidumbre.

“Cuando hay inseguridad la gente se hace preguntas, y entonces busca dónde encontrar esas respuestas, y generalmente en toda la historia, el teatro ha resultado mucho más interesante en las épocas de cambio que no en las épocas de normalidad donde la gente sólo tenía respuestas”,   concluyó José Monleón, Premio Nacional de Teatro, en una de sus últimas entrevistas.

Y para hacernos la tarea de búsqueda más sencilla, los directores actualizan la puesta en escena de los clásicos, para combatir la idea existente de que este tipo de obras están reservadas para el consumo de unos pocos intelectuales.

La Compañía Nacional de Teatro Clásico

La CNTC es una de las encargadas de dicho proceso de modernización. Actualmente se encuentra representando la obra de Lope de Vega El Perro del Hortelano.

La redacción de cuv3  pudo asistir el pasado viernes en el Teatro Pavón a su interpretación. Una vez finalizada la obra, hubo la oportunidad de compartir impresiones sobre el panorama actual del teatro clásico con uno de sus actores, José Luis Santos.

Pregunta: Hoy han llenado, pero ¿ésta es la tónica habitual?

Respuesta: No nos podemos quejar. La verdad es que suele venir bastante público. Sobre todo los martes y miércoles porque son los días clave en los que vienen muchos grupos de estudiantes, tanto de colegios como institutos. Los jueves son también buenos porque la entrada está a mitad de precio.

Pregunta: ¿Entonces se puede decir que no están notando la crisis?

R: Bueno, eso es decir mucho (risas) pero tenemos un público muy fiel. El teatro siempre ha estado en crisis en comparación con el cine o con otros espectáculos, pero parece que ahora se está igualando.

P: Como es tradición por estas fechas, se ha representado el Don Juan Tenorio de Zorrilla, esta vez en el recinto de La Cebada con un guión y una puesta en escena muy modernizadas, que le hacen distinta del original. ¿Cree que esto es necesario para que acuda el público?

R: Eso muchas veces depende más de las inquietudes de los directores que de la visión comercial, porque cada uno busca dar su propio toque a la obra que lleva. Pero también es verdad que al espectador joven esto le anima más a involucrarse. Hace poco, hemos representado unos entremeses barrocos en los que los actores salían al escenario cantando y eso llama la atención.

P: De cara a ese sector más joven, ¿qué visión personal podría transmitirle para que sienta el mismo interés por el teatro clásico que usted?

R: Todas las películas que ves actualmente, todas las historias que escuchas, tienen su origen en los clásicos. Los argumentos siempre son los mismos porque todo está ya inventado hace mucho. Solamente cambia el contexto o ciertas características de los personajes, pero la historia siempre es la misma. Ese es el motivo por el que a mí me apasiona, porque el teatro clásico son las raíces de lo que vemos ahora.