Mil formas de recordar a quien ya no está

Flores, velas, cartas y oraciones. Es lo que queda ahora en los cementerios después  de que terminara la festividad de Todos los Santos y se marcharan las miles de personas que acudieron a visitar a sus difuntos.

Son incontables  y numerosas las diferentes formas y maneras en las que se recuerda a quien ya no está, y desde que uno entra hasta que sale del cementerio se encuentras con ellas. Testimonios e impresiones diversas, emociones y lágrimas, recuerdos son santo y seña del inicio del mes de noviembre.

Durante dos horas cuv3 recorrió el cementerio de La Almudena y encontró desde un hijo con su madre recordando al padre y marido fallecido hace ya seis años, depositando flores en su tumba y con la incertidumbre de no saber dónde se encontrara en ese momento, hasta un matrimonio velando a sus padres con oraciones, pero no con flores, ya que como explica E.R su padre “decía que las flores eran para los vanidosos”. Las lágrimas abundan en los rostros de los visitantes, fruto del dolor y el recuerdo. Paulina, de 63 años, no puede contener la emoción al visitar a su marido que falleció este año.

Manifestaciones y costumbres

Familias enteras y numerosas de etnia gitana se reúnen este día para recordar a sus seres queridos, acompañarles y pasar el día junto a ellos. A.F dice que ellos no velan a sus muertos ni se comunican con ellos ya que tienen la certeza de que están en el cielo esperándoles y participando de este día con ellos.

Hay innumerables maneras de manifestarse y participar en las costumbres de esta festividad que se celebra desde el año 840. Una chica que medita solitaria en la tumba de un ser querido, un grupo de señoras viudas que desde hace años van juntas al cementerio a visitar y orar ante los restos de sus maridos, otro grupo numeroso de gente que se concentra primero en una de las calles principales de la necrópolis y después en la capilla de entrada, para participar en la celebración de la Misa y los distintos responsos, oficiados por el obispo de la diócesis y varios ayudantes…

El día llega a su fin y las colas y atascos que han adornado los alrededores del cementerio terminan. Los que ya no están aquí siguen descansando en paz, esperando que pasen 12 meses para que su descanso eterno se llene de flores, velas, oraciones, recuerdos… En definitiva mil maneras de recordar a quien ya no está aquí.

About Pablo de Lucas

Estudiante de 4º de periodismo.