Progress M-13M: el carguero espacial del que depende la vida en la Estación Espacial Internacional

El pasado 24 de agosto la vida de los tres tripulantes que actualmente ocupan la Estación Espacial Internacional (ISS) se vio comprometida por el fracaso de la operación de reabastecimiento llevada a cabo por el carguero no tripulado Progress M-12M. Debido a un fallo de motor, el cohete no alcanzó la altura necesaria y calló en la región de Siberia, dejando el destino de los astronautas en manos de la suerte. Todo ha sido subsanado con el carguero espacial Progress M-13M que el pasado domingo 30 de octubre pudo, esta vez sí, despegar con éxito hacia la Estación Espacial Internacional y el miércoles se enganchó con éxito a ella. Un nuevo fallo podría haber puesto en serio peligro la subsistencia de los tripulantes y del propio programa espacial internacional.

La Progress M-13M ha llevado una carga de aproximadamente tres toneladas de víveres y combustible, así como tanques de oxígeno para hacer posible la supervivencia de los cosmonautas. La comida que tomarán será especialmente desecada, evitando alimentos que sueltan migas como el pan o bebidas de botes que puedan esparcirse por la cabina a causa de la gravedad cero. Sin embargo también han recibido frutas frescas ya que suponen una de las claves de la hidratación en el espacio.

Aparte de los alimentos y el oxígeno, otra parte importante de la carga del cohete son las medicinas, útiles de higiene personal, ropa, agua… así como elementos destinados a la manutención de la Estación Espacial.

Aunque la nave Progress M-13M ya ha cumplido con su principal objetivo aún no ha concluido su ciclo de uso. Y es que aunque es verdad que cuando atraviese la atmósfera en su vuelta a la Tierra prácticamente quedará desintegrada por completo, para entonces ya habrá cumplido sus otros dos cometidos. En primer lugar librará a los astronautas de los desperdicios que generen al introducirlos en el carguero espacial y en segundo lugar tendrá el tiempo suficiente antes de ponerse en contacto con la capa de ozono para liberar un satélite meteorológico. Entonces será cuando finalice el uso de este carguero espacial.

Naves no tripuladas

La serie de naves Progress M son de alguna forma las encargadas de mantener con vida a los astronautas de la ISS. Se trata de cargueros espaciales rusos no tripulados que llevan operando desde 1978. Sin embargo su valor en la actualidad es mucho mayor del que era, ya que a partir de que este mismo año EEUU decidiera retirar sus transbordadores ante el alto coste que suponía mantenerlos, las actividades de abastecimiento de la Estación Espacial Internacional quedaban a cargo de Rusia.

Futuro incierto del plan espacial

De hecho con el retiro de los transbordadores estadounidenses la viabilidad del proyecto de la Estación Espacial Internacional quedaba en entredicho y a punto estuvo de ser retirado. Sin embargo la producción de los cargueros Progress, además de las futuras innovaciones en los cohetes han provocado no sólo que la ISS se mantenga activa hasta 2015, fecha en la que se previó que expiraría su ciclo de vida, sino que se ampliará hasta el 2020.

Esto contrasta con la cancelación del proyecto más ambicioso de la NASA en los últimos años: la vuelta a la Luna, que se esperaba realizar por medio del programa Constellation en 2020. La crisis ha provocado el recorte de fondos que EEUU destina a la organización  espacial y con ello finaliza, al menos por el momento, el sueño de retomar los pasos de Neil Armstrong.

About Darío Soriano Gallego

Estudiante de 3º de periodismo