Los toros a los ojos de los turistas

Son las cinco de la tarde de un día normal en la Plaza de las Ventas de Madrid. El aire frío y las hojas secas recuerdan a los viandantes que el invierno ya se acerca y el tiempo invita a abandonar las calles y refugiarse en casa. Sin embargo, los turistas que visitan la capital española no se dejan amedrentar por el frío y deciden conocer la emblemática plaza de toros. De esta forma, el recinto se llena de curiosos que, cámara en mano, conocen un poco más de cerca las tradiciones españolas.

Tradiciones que, por cierto, están quedando en entredicho dentro y fuera de las fronteras españolas. Este es el caso de las corridas de toros, duramente criticadas desde hace unos años por una parte de la opinión pública internacional, pero defendida por otros. Y es que para muchos extranjeros se trata de una costumbre despiadada. Este es el caso de Bianca y Lieke, dos amigas holandesas de visita en la Plaza de las Ventas que aseguran que “torear es lo mismo que matar” y califican lo que muchos consideran arte como un “acto inhumano”. No se queda atrás una pareja francesa que llega a comparar el toreo con la ablación del clítoris. “Ambas forman parte de la cultura de sus respectivos pueblos y no por ello son buenas”, afirman. Otros, como un matrimonio brasileño, sostienen que “al final es algo horrible disfrutar viendo la muerte” y que “es matar por placer”.

“No se puede juzgar desde fuera”

Sin embargo, no todos los turistas son tan radicales en sus posturas. Elliott, un periodista americano, asegura que desde fuera no se pueden juzgar las tradiciones de un país y menos condenarlas porque no se pueden entender. En lo que sí parecen coincidir la mayoría de los extranjeros que se acercan a la plaza de toros es en que esta costumbre supone un atraso para España. “El edificio es muy bonito pero los toros es una tradición que debería quedar atrás”, se lamenta Steve, inglés y padre de familia. Por su parte, otra turista brasileña defiende que hay que mantener las tradiciones pero también seguir adelante.

A pesar de la oposición a una tradición tan arraigada en la cultura de nuestro país, los extranjeros alaban la pasión rayana en la locura de los españoles que se refleja en esta costumbre y su hospitalidad y ganas de vivir. Polémicas aparte, sería necesario preguntarse hasta qué punto tienen razón quienes critican el arte de torear y si los toros es una práctica obsoleta e inhumana o una tradición digna que merece ser conservada y respetada.

About Lola González Giraldós

Estudiante de 4º de Periodismo del Centro Universitario Villanueva.