La generación bilingüe

Uno de cada tres centros de enseñanza pública de la región de Madrid arrancó este curso con una educación bilingüe, según los datos facilitados por la Consejería de Educación autonómica.  Esto supone el 35% de los colegios y el 20% de los institutos. La inversión en el nuevo modelo habría subido un 19% para el nuevo año, tal como anunció el pasado marzo el vicepresidente y consejero de Cultura y Deportes, Ignacio González.

El objetivo del Consejo Escolar fija que para el año 2013 la mitad de los alumnos matriculados en colegios públicos en la región reciban este tipo de enseñanza bilingüe con la que esperan competir a nivel nacional.

Para el colegio Amador de los Ríos, en el madrileño barrio de Fuente del Berro, comienza la sexta promoción de alumnos adscritos a este programa. Para su jefa de estudios,  María Isabel González García, el balance de estos seis años es en general positivo, si bien supone un esfuerzo extra para algunos alumnos. La solución pasa por el propio entorno y no solo a lo que el inglés se refiere. “La educación en estas edades requiere de un esfuerzo que debe promoverse desde la propia casa”, afirma la directora.

“Lo primero que noté es que para mi hija era natural. Era simpático, había expresiones que en castellano no le salían y las decía en inglés”, recuerda María José Ordóñez, la madre de una alumna de la escuela Joan Miró.

Trabajo con juegos, bailes y canciones

“Requiere de una metodología muy específica durante los primeros años. Dada su corta edad todo tiene que ser oral y muy breve. Sobre todo trabajamos con juegos, bailes y canciones”, explica Inés Güil, profesora de la Escuela Santa Bernardita, que acoge a niños de entre uno y cinco años.

Durante todo el ciclo de primaria y de forma constante se imparten en inglés las asignaturas de conocimiento del medio, música y plástica. Se examinan igualmente en lengua anglosajona. A juicio de Ordóñez, esto hace que algunos términos y conceptos “se queden descolgados”, como los elementos de la tabla periódica. Estas clases especiales las imparte personal especializado en el idioma, designado y presupuestado por la Consejería de Educación, además de  auxiliares de conversación nativos. En Amador de los Ríos, por ejemplo, cuentan con cuatro de los últimos.  En total llevan gastado unos 11,5 millones solo para formar a sus profesionales.

Un modelo nacional

A la pregunta de sí considera exportable el modelo de educación al resto del país, María Isabel González no lo tiene tan claro: “Quizás para determinados lugares, depende de las necesidades de cada centro”.

Una vez completada esta primera etapa la Consejería de Educación considera que los estudiantes deberían ser capaces de utilizar la lengua inglesa para “expresarse e interactuar oralmente y por escrito en situaciones sencillas y habituales”. Se evalúa el nivel de los estudiantes por los organismos oficiales de Cambridge University yTrinity College. En las últimas pruebas un 86% de un total de 34.582 pasaron el nivel requerido por estas entidades.

De este modo, el gobierno regional daría respuesta a una de las críticas realizadas por la OCDE en su informe del año 2010 relativo a la educación, y que señalaba que España se encontraba bajo la media en cuanto al número de horas dedicadas a idiomas en la Educación Superior. “Se podrá juzgar con más conocimiento los resultados del nuevo sistema de educación cuando estas primeras generaciones lleguen a la universidad”, defiende la directora de Amador de los Ríos.

Los alumnos que inauguraron el método de educación bilingüe público, allá por el curso 2004-2005, ven crecer el modelo con ellos. “Esta generación de padres, alumnos y profesores estamos de conejillos de indias. Es la Selectividad el baremo que nos permitirá ver qué se puede mejorar”, afirma María José.

(Con información de Victoria Gallardo)


About Alba Romero Villa

Estudiante de 4º de Periodismo; Comunicación y Gestión de Moda.