Tierra, mar y aire se juntan en el asfalto madrileño

12 de octubre, 09:30. Los andenes están llenos de gente y el tren también está repleto. Todo hace pensar que es un día laborable más en plena hora punta, pero no lo es; la ausencia de prisa en los pasajeros habituales, sus pequeños acompañantes y el bullicio delatan que hoy es un día diferente, es el día de la Hispanidad y en el centro de la capital se celebra el desfile militar.

Hoy se cuenta a la gente por familias y jóvenes, ya que son la mayoría de asistentes al acto. Los andenes y alrededores de la madrileña estación de Atocha se han convertido en un hervidero de gente debido a que se ha aconsejado el uso del transporte público por los numerosos tramos de carretera cortados.

“Banderas a 2 y 5 euros” son las primeras voces que se escuchan al adentrarnos en el mítico paseo del Prado por el que es casi imposible hacerse un hueco. En las farolas y en la valla del Jardín Botánico hay niños subidos que no quieren perderse ni un detalle del desfile, los que son algo más mayores y prácticos llevan una escalera a la que se subirán pocos minutos después.

A las puertas del Ministerio de Agricultura están aparcados los tanques que en menos de una hora harán las delicias de todos los asistentes. A su lado están los militares que llevan allí “desde las 5 o 6 de la mañana”, afirmaba uno de ellos haciéndonos notar que ya era mucho tiempo. La situación para cada uno era diferente: muchos eran los que hacían guardia, algunos vigilaban que el público no se acercase demasiado y otros eran sorprendidos por sus familiares mientras se fumaban un cigarrillo, antes de empezar.

Los primeros aplausos evidencian el comienzo del recorrido y el público agita las banderas españolas a la vez que la Familia Real avanza, escoltada por la Guardia Real a caballo, desde la Glorieta del Emperador Carlos V hasta la tribuna que se ubica en la Plaza de Neptuno. SSMM los Reyes no son los únicos que acaparan las miradas de los ciudadanos; Amparo está atenta a todo y mientras aplaude le comenta a su marido: “mira la Guardia Real, que trajes tan preciosos, los gorros…y hasta las espuelas de los caballos, ¡todo está perfecto!”.

Esperando a la Legión

Los pocos momentos de espera que se producen, se convierten en momentos de reflexión. “El día de la Hispanidad significa no ir a trabajar, no me siento identificado con el significado de la fiesta ni en el aspecto militar ni en lo que supuso el descubrimiento”, decía José Luis que acudía para hacer compañía a su mujer. Sin embargo, Sara no perdía detalle de lo que estaba viendo y afirmaba que la gusta asistir porque es “una demostración del poderío militar que tiene España”.

Entre el público se diferencian caras de entusiasmo, aburrimiento, intriga por lo que vendrá a continuación… Francisco es el encargado de avisar continuamente a su hija, a la que tiene subida a hombros, pero ella sólo pregunta por alguien en concreto: “¿cuándo traen a la cabra?”. “¡Ya vienen los aviones, mira, mira!”, es la voz de un niño que mira hacia el cielo ilusionado y esperando ver el despliegue aéreo que se ha preparado; al contemplar los primeros arranca a aplaudir y no cesa hasta que desaparecen todos completamente.

Pantallas gigantes para seguir el desfile

En el recorrido se han instalado unas pantallas gigantes, para unos “son un estorbo” porque no les dejan ver más allá de donde están y otros son más positivos y dicen que “son útiles para poder ver todo lo que ocurre a lo largo del desfile y los movimientos que se producen en la Tribuna”. Gracias a ellas todos han podido ver cómo Su Majestad el Rey pasaba revista a las tropas desde un coche militar descapotable, hecho novedoso que se ha producido debido a la recuperación que sigue en estos momentos.

“Parece que ya ha acabado, creo que no falta nada y tampoco se oye mucho ruido”, le decía uno de los asistentes a su amigo mientras éste entre risas le comenta que “todavía no ha acabado porque falta el Selur (Servicio de Limpieza Urgente)”. Así se acababa para ellos la Fiesta Nacional, pero para otros aún quedaba mucho tiempo por delante; es el primer año que se celebra durante este día una jornada de puertas abiertas en diferentes museos. Mientras el paseo del Prado pierde a la gran cantidad de transeúntes que había tenido durante toda la mañana, las filas de espera para entrar a los museos cada vez se van haciendo más largas.

About Nerea Abad Gómez

Alumna de 5º de Periodismo @Nerea_abg