270.000 formas de decir “hola ¿qué tal?”

La  demanda de la enseñanza del español crece y el número de hispanohablantes también. Catherine Rowland vive en el estado de Vermont, Estados Unidos, donde estudia Periodismo. Ahora pasa un semestre en Madrid intentando mejorar su español. Como ella, 270.000 personas acuden todos los años a España para seguir cursos de lengua y cultura española. “Es un sector en crecimiento”, manifiesta Pedro Carreras, subdirector de Eduespaña, la asociación que ha conseguido coordinar los esfuerzos de los diferentes proveedores educativos que se dedican a la enseñanza del español.  Eduespaña existe desde 1996 y aquel año recibíamos unos 90.000 estudiantes, en quince años la cifra se ha multiplicado por tres.

Las razones, según Carreras, hay que buscarlas en los esfuerzos de promoción realizados, con presencia española en las principales ferias educativas del mundo, en las que se transmite una imagen muy positiva de la oferta española para estudios de este tipo. La demanda genérica viene estimulada por la percepción de que el español es cada vez más necesario, pero según algunos expertos la explosión está por llegar.

“La demanda de enseñanza del español se multiplicará en el momento que los países hispanohablantes de América conozcan un período prolongado de crecimiento económico y de democracia estable”, afirma Helena Mazo, directora del área de español en International House.

El futuro, en manos de Estados Unidos

Otros expertos opinan que el futuro del español depende de lo que pase en Estados Unidos que, ahora mismo, con más de 45 millones de hispanohablantes es el país con más hablantes del español, detrás de México y por delante de España.

“Estados Unidos se ha comportado históricamente como un cementerio de lenguas, afirma Francisco Moreno, director académico del Instituto Cervantes. Según Moreno, si los hispanos de segunda  y tercera generación conservan el idioma, el español tendrá un espléndido futuro en Estados Unidos pero es difícil, todas las minorías que llegaron con su propia lengua han acabado integrándose en el inglés.

En Brasil, la situación del español también es efervescente. La decisión del Gobierno brasileño de convertir al español en una opción de obligado ofrecimiento en todo el sistema educativo ha disparado la demanda. El director del Instituto Cervantes de Sao Paulo, Pedro Benítez, dice que el frente más importante que hay que atender en Brasil es la formación de profesores: “Para que el desarrollo de la ley del español sea posible hace falta formar a miles de profesores, de otro modo se quedará en papel mojado”.

La enseñanza del español es, por otra parte, un importante recurso económico, como pone de manifiesto el hecho de que el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX) apoye a este sector desde hace más de una década.  El sector factura anualmente más trescientos millones de euros en concepto de matrículas, a lo que hay que sumar alojamientos, manutención de los estudiantes y otros gastos.

En conjunto, “la estimación es de un volumen de negocio de 700 millones de euros”, dice Fernando León, responsable de las ayudas a la promoción de los servicios educativos en el ICEX.

Difundir la cultura y un modo de vida

Pero lo más importante no es su facturación, lo más importante es su capacidad de crear imagen/país, de fidelizar a los estudiantes con la idea de España, de promover el consumo de otros productos españoles, de difundir nuestra cultura y nuestro modo de vida. “Esos intangibles son los que le conceden un  valor excepcional, de tal modo que podemos decir que la enseñanza del español tiene una beneficiosa función transversal en el resto del tejido productivo”, termina Fernando León.

Sobre la capacidad de la enseñanza del español para crear riqueza puede hablar mucho también Javier García Erviti, responsable de la promoción del sector dentro de Excal , el organismo de la Junta de Castilla y León que se encarga de la promoción exterior.  “Castilla y León considera que el español es uno de sus mayores activos y como tal lo trata. Hay que tener en cuenta que algunas ciudades, como Salamanca, tienen su principal actividad económica en la enseñanza del español, que es lo que realmente da vida a la ciudad”, comenta Javier García.

Lo cierto es que el sector maneja más de 4.000 empleos directos que se pueden multiplicar por tres en los meses de verano y la mayoría de ellos son empleos cualificados que exigen estar en posesión de una licenciatura en Filología y  una formación específica para la enseñanza del español para extranjeros.

Pero mientras pelean con el subjuntivo o con el ser/estar los estudiantes también tienen tiempo para el ocio. Frank Maldom es el gerente de Forocio, una empresa dedicada a organizar actividades para estudiantes extranjeros: “Desde hace años organizamos una fiesta semanal para facilitar el encuentro de estudiantes extranjeros con estudiantes españoles y siempre ha sido un éxito. Cada jueves reunimos a más de 1.000 personas de diferentes nacionalidades”.

“Todavía hay mucho por hacer”

Es así, las empresas de servicios auxiliares para estudiantes extranjeros han encontrado su hueco. Charlotte Siwers es la representante en España de Plattform International y se dedica a alquilar teléfonos móviles a los estudiantes en los que sólo pagan la tarifa de su país de origen. “Todo lo que contribuya a facilitar su estancia es muy bien acogida”, dice Charlotte

“Todavía hay mucho por hacer”, concluye Pedro Carreras. En su opinión, hay que diversificar más la procedencia de los alumnos que ahora provienen mayoritariamente de la Unión Europea y de Estados Unidos. Se reciben alumnos de muchos países, China, Brasil, Japón, Rusia… Pero las nacionalidades predominantes son casi siempre Alemania y Estados Unidos.

También opina Carreras que hay margen para una mejor distribución de los alumnos a lo largo del país. Ahora mismo los alumnos  se concentran en tres o cuatro comunidades, Andalucía, Madrid, Castilla y León y Comunidad Valenciana. En el resto, con la excepción de Barcelona,  su presencia es insignificante.

Esto pasa, según los expertos, por una mejora de la calidad en todos los aspectos, desde el profesorado hasta las aulas, por una mayor diversificación y por una mejor atención al alumno. Veremos el resultado en los próximos años.

About Laura B. Gadea

Alumno de 3º de Periodismo.