Así se viste Toledo para su gran día del Corpus Christi

Decoración de uno de los patios (Foto: Carmen Rodríguez)El 23 de junio, la capital del Tajo celebrará el Corpus Christi como ninguna otra ciudad. Pero los preparativos han empezado mucho antes.

Toledo se viste con sus mejores galas para dar paso a la celebración del Corpus Christi. A finales de junio tendrá lugar este acontecimiento, pero sus calles ya han empezado a dotarse de luces, sombras y misterio. El Corpus siempre ha sido de gran importancia para la ciudad. “Cuando se habla de Corpus Christi, se habla de Toledo”, explica el alcalde Emiliano García-Page. Y es que, desde hace años, el éxito de esta celebración se debe, fundamentalmente, a la participación popular. No tendría cabida el Corpus Christi sin el gentío que hay detrás y que hace posible su puesta en marcha. Algunos de esos ciudadanos llevan esperando un año para tal señalada ocasión, ya que el Corpus en una ciudad como Toledo se vive desde dentro. Paloma Nogales, que lleva viviendo en la ciudad desde los 10 años, asegura que “cada año es diferente. Sin embargo, las ansias por vivir y celebrar este evento cada vez son mayores”.

Lonas y tapices

En los días anteriores a la festividad los cielos se vuelven blancos. Las altas lonas que cubren todo el camino que recorre la Custodia son los primeros adornos en colocarse. Su objetivo: proteger de las posibles lluvias a todos los ornamentos que se colocarán posteriormente. Lo original nace de los propios mantos que recorren la ciudad y, por unos días, Toledo está envuelta con los tapices que elaboraron los antiguos tejedores.

Otra parte importante de la decoración son los faroles y guirnaldas que cuelgan de los amplios balcones, convirtiéndose así en unos de los elementos que llaman más la atención. De hecho, son los encargados de dar color a las largas calles que recorrerá la multitud. Además, el Consistorio toledano también se prepara para la ocasión. Gigantes y cabezudos se encuentran en lo alto del edificio para dar paso a la ceremonia. Desde sus amplios ventanales cuelgan antiguos estandartes y tapices del siglo XVI y XVII.

Otro de los elementos que requiere gran trabajo es la decoración de los patios.  Entre las calles de la Sillería, Alfileritos, San Vicente y Jardines, los transeúntes pueden visitar los distintos recintos privados para observar la ornamentación característica de los siglos XV, XVI y XVII. Quizá lo más característico sea el centro del patio. En la mayoría de ellos se puede comprobar cómo el eje central está perfectamente decorado, en su mayoría con plantas y adornos religiosos. El estilo que prevalece por encima de ninguno es el mudéjar. Esto se puede comprobar en la mayoría de ellos, que incluyen un estilo gótico y renacentista.

Tal es la importancia que se le otorga que se ha convocado, desde hace ya unos años, un concurso en el que los toledanos pueden fotografiar los interiores de los patios. La fotografía ganadora gozará de un premio económico a la par que la otorgación de un diploma. “Da gusto que se realicen estos concursos ya que motivan a los jóvenes a participar. Lo hagan por el dinero o por lo que sea, por lo menos se interesan por la cultura de su ciudad”, asegura Paloma Nogales.

Pero no sólo se desarrolla el sentido de la vista. El olfato aquí también juega un importante papel. A modo de alfombras, el día anterior a que tenga lugar la salida de la Custodia el camino que recorre está perfumado. Se funden así aromas como el romero, tomillo, cantueso o espliego. “Aunque no pueda recogerse como una fotografía, el olor es algo muy característico del Corpus. Los turistas guardan un gran recuerdo sobre ello”, explica Paloma Nogales.

Más que un acontecimiento religioso, el Corpus Christi en Toledo es un conjunto de vivencias de todos los toledanos y visitantes que acuden a ver cómo, cada año, la ciudad se pone sus mejores galas para la ocasión.

About Carmen Rodriguez

Estudiante de 4º de Periodismo

1 comments

Comments are closed.