Julia Montejo: “No me gusta hacer terapia con mis novelas”

La escritora Julia Montejo ha publicado su última novela, “Violetas para Olivia”, con el grupo Planeta. Esta licenciada en Periodismo por la Universidad de Navarra es profesora de Historia del Cine y de Guión Audiovisual del Centro Universitario Villanueva, pero además es directora de cine, guionista y productora. Cuv3 se reúne con ella para hablar de su último proyecto, de literatura y de periodismo.

Su novela “Violetas para Olivia” lleva ya más de un mes en las librerías. ¿Está satisfecha de los resultados?

Pues hasta ahora no he recibido ninguna crítica negativa y me han llegado muchos mensajes, incluso de desconocidos, diciendo que la novela les encanta. Además, me están llamando desde muchos sitios para presentar la novela y está saliendo en mucha prensa, así que estoy muy contenta.

La historia se centra en tres generaciones de mujeres de una misma familia. ¿Por qué no ha incluido ningún personaje masculino como protagonista?

Lo decidí así porque hay un tema de legados invisibles que se heredan entre mujeres, y el tema que subyace en la novela es precisamente cómo las mujeres no hemos sabido trasmitirnos de unas a otras las claves o hallazgos que hemos hecho a lo largo de nuestras vidas para que las siguientes generaciones tengan una mejor relación con los hombres y vivan mejor.

Usted asegura que al igual que heredamos el color de ojos o del pelo también podrían inscribirse en nosotros vivencias y experiencias de nuestros antepasados. ¿Qué le llevó a preguntarse por este tipo de herencias?

El ser madre, porque la sensación del paso del tiempo se agudiza, los niños crecen muy rápido y te planteas ¿qué hago yo aquí? ¿es esto todo lo que voy a conseguir en la vida? y te empiezas a sentir como parte de una cadena en la que resulta fácil darse cuenta en el día a día de que tienes reacciones que no son fáciles de explicar pero  que viste en tu madre,  que intuyes en tu abuela y que crees que ha habido en otras generaciones. Entonces te empiezas a plantear si, efectivamente además del color del pelo o rasgos de carácter también podemos  heredar algo más como las pasiones y los gustos o disgustos hacia las personas. Por ejemplo, conoces a alguien y automáticamente te cae bien o mal, o te enamoras de una persona que claramente no te conviene y te preguntas ¿por qué me enamoro de ella? Incluso hay mujeres de una misma familia que realmente eligen mal una y otra vez a sus compañeros de viaje. Por eso la razón de la novela es descubrir por qué actuamos así y por qué una mujer no aprende de su madre o de su abuela.

En “Violetas para Oliva emplea  un recurso novedoso a la hora de plantear la historia al lector. ¿Cómo se le ocurrió?

La novela está construida haciendo un intento de ruptura de tiempo, de forma que la época del presente está contando en tiempo pasado, y el pasado en presente. Lo que hay es una desorganización del tiempo para fundirlo todo en una sola línea temporal ficticia. He pretendido que el lector tuviera la impresión de que el tiempo no es tiempo, es decir, es algo que el hombre ha creado para poner orden en las cosas, pero en realidad cuando analizamos a una persona, ésta no es su tiempo presente, sino es consecuencia de muchas vidas anteriores. Somos lo que hemos hecho, pero también somos lo que han hecho nuestros antepasados, por eso hay una ruptura del tiempo. Es una forma de contar una historia que está rota pero unida para hacer un todo orgánico entre pasado y presente.

¿Se siente identificada con alguno de los personajes? ¿Hay algo de autobiográfico en la novela?

No, yo no soy ningún personaje de los que figuran en mi novela, pero sí creo que todas las mujeres estamos reflejadas de una o de otra forma en ellas. Son mujeres muy distintas entre sí, cuyo único rasgo común es que son mujeres que no son víctimas, son rebeldes y van contra los presupuestos de su época. Yo quería tener unas mujeres que en sus relaciones no tuvieran dificultades económicas o sociales. Esta es la historia de una familia aristócrata pero que, como ocurre a lo largo del siglo XX, sus mujeres están, a pesar de rebelarse,  atrapadas, y que lo único que tienen en común es que no son víctimas, tienen un carácter fuerte.

¿En qué momento del día prefiere escribir?

Escribo por las mañanas porque estoy más fresca y tranquila porque, al estar mis hijos en el colegio, es el único momento en el que estoy sola.

Hace unos días nos visitó la escritora Marta Rivera de la Cruz y afirmó que lo que marca a un escritor es su primera novela ¿está de acuerdo con ella?

Bueno,  creo que también hay escritores fantásticos de una sola novela como Frank McCourt, autor de “Las cenizas de Ángela”. Hay autores que publican todas sus vivencias en un solo relato porque tienen algo de su vida muy importante que trasmitir y una vez que está contado generalmente no tienen más historias que narrar y, o no producen más, o ahí acaba todo. Yo aspiro a ser una escritora de largo recorrido, creo que mis novelas van a ser todas distintas porque no me interesa repetirme en las historias, me aburre mucho hacer terapia con mis novelas. Yo utilizo la imaginación porque mi vida privada no la considero interesante, por eso no creo que mi primera novela me defina en absoluto, quiero que cada novela sea mejor y distinta. La primera historia que conté  era muy dura, muy ágil, tenía características que tiene esta, pero la historia no tiene nada que ver ni en la temática ni en los personajes ni en nada.

Compagina su faceta de escritora con la de guionista. También colabora con diversas publicaciones, ha dirigido una película y da clases en este Centro. ¿Cree que algún día se dedicará sólo a la literatura?

Ojalá, las clases en la Universidad es un trabajo muy ligero para mí y espero seguir haciéndolo. En cuanto a la televisión, cada vez me interesa menos, no me veo en los próximos años trabajando en este medio, y el cine es algo puntual. Lo que más me interesa ahora mismo es la literatura, me encantaría poder vivir únicamente de ella.

Algunos autores temen las adaptaciones cinematográficas de sus obras por miedo a que se distorsionen ¿Comparte usted ese miedo o colaboraría en las tareas de guión y dirección?

En principio no me interesa guionizar ninguna de mis novelas porque escribirlas es un proceso muy agotador, convivo con los personajes durante mucho tiempo y cuando termino comienzo enseguida otro proyecto. En principio no me atrae nada llevar mis novelas al cine, pero si lo hace otro fenomenal, porque me ayudará a vender más novelas. Por otra parte, me parece que el cine es un arte completamente distinto en el que cada persona aporta mucho. De modo que un buen guionista y un buen director pueden darle a la historia otra vuelta que el autor de la novela igual no le daría, así que en ese sentido no tendría ningún miedo a que revisen el relato.

Por último, ha colaborado en publicaciones como Iberia Excelente o Entorno de Actualidad. ¿Cómo ve el panorama periodístico actual?

Pues lo veo regular. Creo que hemos cometido el gran error de dejar la dirección  de los grandes medios en manos de gerentes y no de periodistas. Además creo que, desgraciadamente, en esta profesión ahora los periodistas de raza están contados. Hay muy poca gente que realmente se cultiva, que lee, que tiene opiniones propias, que no se deja manipular y que realmente trabaja en la historia y que tiene espíritu de conocer la verdad y trasmitirla. Ahora estamos bastante acomodados y preferimos sentarnos delante de internet y teclear lo que necesitamos a ir a buscar la historia. Así que veo el panorama periodístico regular, no diría que mal pero espero que cambie y que lo haga a mejor.

About Maria Paterna

Alumna de 3º de Periodismo y de Gobierno y Comunicación de Instituciones