“Mucha policía y poca diversión” en la calle Ferraz

Frente a la euforia de la calle Génova o del hotel de UPyD, el ambiente en la sede del PSOE era muy distinto. A las ocho de la tarde, una vez cerradas las urnas y los colegios electorales, la secretaria de Política Internacional, Elena Valenciano, ya afirmaba que la tendencia hacia el PSOE era desfavorable.

Las encuentas de las elecciones anunciaban la derrota del partido. Y ese era el ambiente que se respiraba ayer en la calle Ferraz horas previas a los resultados finales de las elecciones del 22M.

A esa hora, era poca la gente que se encontraba en la calle de la sede del partido, y los pocos simpatizantes o miembros que había confesaban tener claro los resultados que saldrían al final de la noche. Mientras tanto, era en la calle de enfrente, en la terraza de un bar donde los pocos asistentes que había pasaban el rato haciendo más llevaderas las premoniciones hablando sobre todo de la acampada de Sol que llevaba días ocupando los periódicos.

” Lo importante s la participación”,  aseguraba una simpatizante del PSOE,  mientras que un miembro del gabinete de comunicación confesaba que su única premonición era que “ésta va a ser una buena noche para llorar”.

Minutos más tarde comenzaban a salir los primeros sondeos de los medios, que anunciaban la posibilidad de que esas premoniciones se cumplieran. A las 20:15 ya se empezaba a saber que en el Ayuntamiento de Madrid Gallardón bajaría de 34 concejales a 33 o 32 pero mantenía la mayoría absoluta, mientras que el PSOE caía de 18 a 13. Y UPyD subía a 4 ó 5 concejales.

Después de las palabras de Valenciano y los primeros sondeos de los medios que auguraban una victoria arrolladora del Partido Popular en Madrid, José Luis Rodríguez Zapatero llegaba a Ferraz en una noche en la que el PSOE se estaba enfrentando a una de las peores derrotas.

A las 20:30 de la tarde, con la calle de la sede aún medio desértica, con ” mucha polícia y poca diversión”, como afirmó uno de los asistentes, ya se conocían los datos de la victoria del PP en Aragón, Asturias y Barcelona. Y aumentaban los “datos preocupantes” que llegaban a la sede y los socialistas definitivamente se empezaba a poner en lo peor, viendo una de las peores derrotas desde el año 1995.

Mientras tanto, en la calle, ” el barrio” del PSOE seguía con poco ambiente, en comparación con la fiesta que se estaba celebrando en Génova.

Y aunque un miembro del Gabinete de comunicación afirmara que la acampada de Sol no ha repercutido en absoluto a las elecciones, en ese mismo momento donde más concentración de gente había era en esa plaza. Y Callao, que era donde se encontraba el candidato del partido Tomás González, también parecía estar más ocupada por una asamblea de una de las comisiones de la acampada que por algún simpatizante del partido. Así que la noche empezó con ganas de poca fiesta por parte del partido desde el principio.

El primer dato oficial que se conoció a partir de las nueve confirmaba que el PP ganaba las municipales con el 32,84% contra el 28, 56% del PSOE, bajando la participación dos puntos en las urnas. Y mientras salían los primeros resultados, los acampados continuaban su jornada en Sol verificando que ninguno de estos partidos ” nos representan”.

A las once de la noche, la derrota socialista ya era más que definitiva.

El PSOE ha perdido en torno a 1,9 millones de votos mientras que el PP solo sube 44.000 votos. Los votantes socialistas se habían desmovilizado mientras que los populares se mantuvieron fieles. Sin embargo, el voto en blanco ha crecido ya al medio millón. Mientras tanto en la sede, se esperaba la comparecencia de Zapatero.

El discurso más esperado

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, quiso resaltar la normalidad “como viene siendo normal en nuestra democracia en una jornada electoral. Normalidad y participación importante que quiero valorar positivamente”.

Confesó que estos resultados vienen muy marcados por la crisis y el desempleo, algo de lo que se hablaba por la sede en las horas previas a los resultados, y confesó que entendía el descontento de los desempleados. ” Por ello, era razonable esperar que el Partido Socialista, que ejerce la responsabilidad del gobierno de la nación, recibiese hoy un castigo en las urnas. Los asumimos y lo entendemos”, concluyó.

Quiso resaltar el orgullo que siente por el trabajo de  los miembros del partido por toda España y garantizó el empezar a trabajar desde ayer por la noche para fortalecer la cohesión y las ” circunstancias dificiles” defendiendo los pilares de nuestro sistema de bienestar. Y afirmó que el objetivo fundamental de España en este momento es garantizar la recuperación económica y la creación de empleo.

Las palabras del presidente fueron el fin de una amarga noche, una “noche para llorar”, que cumplió los peores presagios para los socialistas

About Carmen Prieto

Alumna de 3º de periodismo