Paisaje en el Santiago Bernabéu antes de la batalla

La suerte está echada. El gran duelo del año, el Real MadridBarça del Santiago Bernabéu, la semifinal de la Champions League 2011, centra las miradas de medio mundo. Pero los preparativos comenzaron mucho antes. Cuv3 se dio una vuelta por el estadio para ver cómo se vivía el gran derby doce horas antes. 

Las taquillas en esos momentos aún estaban cerradas, ya que la apertura cada día es a las diez, aunque los paneles electrónicos de las taquillas anunciaban que las localidades estaban agotadas, y que quedaban las entradas vip. Algunos técnicos colocaban carteles y bandas del emblema de la Champions League por todo el recinto. Además, en el aparcamiento del campo deportivo comenzaban a llegar varios autobuses de diferentes lugares en el que venían turistas y aficionados para ver el Bernabéu, en una zona lateral del estacionamiento, apartado entre vallas se encontraban numerosas furgonetas, en las cuales  se encontraban los diferentes medios, tanto los nacionales como los internacionales. Algunas de las puertas del estadio permanecían abiertas, controladas por agentes de seguridad.

Al otro lado del estadio, en las taquillas centrales, había una fila de unas 50 personas aproximadamente, todas socias del club del Real Madrid, que esperaban ansiosas la apertura de puertas para recoger sus entradas.  Entre ellos estaban tres chicos de Mallorca: “Venimos a ver el Real Madrid porque cuando jugó contra el Tottenham y ganó 4-0, nos emocionamos muchísimo y queremos repetir”, aseguran, y hacen gala de madridismo: “Somos del Madrid desde siempre por nuestra familia, que también lo es”.

Allí también se encontraban varios reventas, que vendían la entrada más barata por 250 euros y la más cara por 500 euros. Algunos no querían dar ninguna información, y otros no paraban de decir discretamente “vendo, vendo”.

En la parte del tour del estadio no paraba de llegar gente, turistas, grupos, tanto del Real Madrid como del F.C.  Barcelona de varios países, alemanes, ingleses,  japoneses, españoles, entre otros. Entre todos  los turistas, se encontraban unos de Stuttgart, Alemania, que dijeron sonrientes que “el Bernabéu es muy famoso en  Alemania”. En cuanto a su jugador favorito, preferían a Özil y a Cristiano Ronaldo.

Del partido aseguraban que no podían permitirse “pagar una entrada tan cara”. A la entrada del tour, accedían un grupo de unos 20 chicos con una profesora, de Córdoba, que venían de excursión como cada año hacen a ver lo que llamaban “el estadio de su equipo”. Una de las trabajadoras del estadio que se encontraba en la entrada del tour, aseguró que había la misma gente que un día cualquiera: “Todos los días viene mucha gente, una media de 2.000 personas, las visitas son fluidas y si son días de fiesta aún viene más gente”.

El ambiente con el paso de la mañana se animaba, iban apareciendo aficionados merengues y culés, con sus camisetas correspondientes, de lugares muy distintos, entre los que estaban un grupo de argentinos que venían desde Argentina solo y exclusivamente para ver a los dos equipos. Periodistas de varios medios, como Marca Televisión, Telemadrid, Cuatro o RTVE, deambulaban por el recinto preguntando a los aficionados el posible resultado.

Los aficionados estaban ya preparados, entre ellos un hombre de poblada barba, un gorro mejicano  y un bombo,  que venía de una peña de Ibiza, y no paraba de corear con ánimo al son del bombo “la décima, la décima del Real Madrid”, refiriéndose claro está a que este año el Madrid conseguirá ganarla. También, como anécdota del día, había unas relaciones públicas que iba animando a gente para ir a un evento realizado por Sony Ericsson, que consistía en hacer una ginkana para poder ganar dos entradas del clásico.

Unas horas después, todo eso no era más que historia: el balón echaba a rodar.

About María Páez Sánchez

Alumna de 5º de Periodismo