“Ser periodista me ha permitido conocer a Fidel Castro o a Arafat”

Carmen Hernández Saldaña, corresponsal de RTVE en Moscú durante cuatro años y en Jerusalén durante tres años en el conflicto árabe- israelí, relata a cuv3 su experiencia como periodista en el extranjero y su visión acerca de la situación actual del periodismo.

¿Qué le llevó a la corresponsalía?
Llegué de casualidad, yo estaba en Madrid haciendo información parlamentaria en la época del PP. Había un ambiente extraño con presiones para informar, la información parlamentaria actuaba de una manera un poco libre porque estábamos fuera de la redacción, hacíamos todas las informaciones en directo y tenían pocas posibilidades de controlarnos y entonces aquel verano decidieron disolvernos la Dirección de RTVE y nos dieron una patada hacia arriba. A mí me dijeron que si me quería ir a Jerusalén y era una opción muy clara: o hacía eso o no sé dónde hubiera acabado.

¿Cómo se compagina la corresponsalía con la vida familiar?
Yo no tenía ningún problema porque no tengo hijos y no he tenido que arrastrar familia. De todas formas todo es querer, he conocido en los sitios que he estado familias que viven allí. No creo que haya que elegir nada, todo depende de con quién des. Pero si uno piensa que la vida que quiere llevar es esa y quieres tener tus niños, pues también, por qué no, porque se supone que si has elegido eso es una buena vida y si es una buena vida por qué no la vas a querer también para tus niños.

Muchos corresponsales al dejar la corresponsalía se plantean escribir sobre sus experiencias. ¿Se ha planteado hacerlo?

No, no me lo he planteado, pero hay muchas cosas que me gustaría escribir algún día pero no sobre mí, cosas que he visto, que existen y están por ahí, historias que le ocurren a la gente. Cosas raras o curiosas que la gente no puede ni imaginarse que son así en otros sitios, sobre eso si que me gustaría escribir.

¿Qué grado de objetividad se puede tener cuando se simpatiza con alguna de las partes en el conflicto?
En vez de simpatizar vamos a decir empatizar, porque en cualquier suceso al que tú te enfrentas en esta vida, igual en el terreno personal como profesional, normalmente, quieras o no, y aunque no quieras, emites un juicio cuando tienes la información de algo. Normalmente acabas diciendo “esto va por aquí o va por aquí” y todo el mundo tiene una opinión. Otra cosa muy diferente es trabajar siempre teniendo como línea editorial esa opinión, eso es lo que no debes hacer nunca.

Ha sido corresponsal en Jerusalén durante el conflicto árabe- israelí y en Moscú, ¿con cuál se quedaría?
Probablemente sea un trabajo más lucido el de Oriente Medio porque Jerusalén no es sólo Jerusalén, sino toda su demarcación. Yo tenía todo Oriente Medio hasta que estalló la guerra de Irak y entonces una persona sola no podía y tuvieron que mandar a varias personas. Es más interesante desde el punto de vista profesional pero tampoco Jerusalén es buen sitio para vivir, puede ser interesante vivir unos meses o un año pero luego es demasiado duro y repetitivo, al final la crónica que hiciste el primer día cuando has llegado le cambias la fecha y es igual que la del día que te vas al año o a los cuatro años. Yo prefiero Moscú para vivir.

¿Con la tensión se refiere a miedo en la calle, a que pueda pasar algo?
No, yo creo que no, porque cuando vives allí no puedes estar con miedo todos los días. Si no, no estarías. Se nota en el trato humano, hay mucho mal humor, las actitudes en la vida diaria no son normales la gente no se trata de forma normal como aquí en un sitio donde no existe ese conflicto. La gente salta por cualquier cosa, todo el mundo desconfía del que tiene al lado.

Durante su corresponsalía en Jerusalén ¿ha estado en situaciones en las que pusiera en peligro su vida?
No tienes sensación de miedo, la hemos tenido años después recordándolo pero no lo piensas cuando estás en el momento. Si tuviéramos miedo no estaríamos allí. La situación de miedo se sobrelleva teniendo en cuenta sobre todo que no van a por ti porque es una situación en la que se están peleando dos pueblos.

De todos los personajes políticos que ha conocido, ¿cuál es el que más le ha impresionado?
Después de tanto tiempo tengo una opinión muy baja de los políticos, bastante poco favorable. Además te das cuenta que la política no soluciona los problemas, sino que los mantiene en función de determinados intereses. No tengo muy buena opinión de los políticos en general. Ahora bien, he conocido a Fidel Castro y he estado merendando con él y me ha parecido un personaje interesante, divertido, con mucho encanto, un personaje encantador de trato. Fidel Castro me encantó como trato humano y Yasser Arafat un personaje curiosísimo y muy extraño, porque nunca trabajaba de día, siempre trabajaba de noche con lo cual había veces que los enviados que querían verlo tenían que esperar hasta las cuatro de la mañana.

Con la crisis se ha dicho que el periodismo no era una buena opción a la hora de elegir una carrera, ¿está de acuerdo?
El periodismo tiene cada vez más salidas, lo que pasa que se van cambiando y diferenciando. Cuando yo estudiaba jamás pensábamos que los periodistas pudieran trabajar en los gabinetes de prensa, entre otras cosas porque gabinetes de prensa casi no había. Ahora está pasando lo mismo con las nuevas tecnologías, aparte de los soportes, los medios tradicionales, incluso la labor que hacen los periodistas en los gabinetes de prensa también es distinta porque necesita de otras habilidades.

¿Qué opina sobre el sistema de comunicación de los blogs y las redes sociales?
Me parece bien para que la gente se relacione pero no creo que estén bien para transmitir información. No me parece que sean una buena fuente de información en general porque en un momento determinado cualquiera puede decir lo que esta pasando. Para eso están los profesionales que son los que realmente tienen tiempo, se pueden enterar y hacerlo bien.

¿Cuál es su opinión sobre Wikileaks?
Me parece muy bien, entiendo que haya gente que lo ataque porque está sacando a la luz cosas que a ningún gobierno le gustan. Julian Assange puede ser un mártir o un bandido, no lo sé, pero desde luego el hecho de que haya conseguido informaciones clasificadas y las haya publicado a mí me parece bien, sobre todo, porque son cosas que demuestran que dejan con el culo al aire muchas conductas políticas. Lo único que hay que tener cuidado con esto es si puedes perjudicar la vida de alguien si por algún motivo das esa información o la seguridad nacional, cosas muy peligrosas. Fuera de eso me parece que hay que publicar todo lo que se pueda.

¿Qué opina sobre las jubilaciones anticipadas que se han hecho a grandes periodistas de RTVE?
Yo soy una afectada. Las prejubilaciones en general creo que es una medida económica de las empresas supuestamente para recortar costes. Si ellos lo dicen así, así será. En cuanto a la vida interna de la empresa, la gente que ha estado ahí trabajando y que tiene experiencia, lo mismo en redacción que en cámara, en cualquier puesto, no me parece razonable cortarlo de raíz. Creo que hay que hacerlo de manera que siempre quede alguien para que enseñe y organice.

About Lucía Díaz Madurga

4º de Periodismo & Título en Comunicación y Gestión de la Moda.