El metro llega a su puerta: las dos caras de una misma moneda

Dársena del Metro de Alsacia. Foto realizada por Sandra Sánchez
Dársena del Metro de Alsacia. Foto realizada por Sandra Sánchez

Lo que antes eran 40 minutos para ir de un barrio de las afueras de Madrid al centro de la capital, ahora son veinte ligeros minutos tras las obras que han transformado la frontera de San Blas en un amplio intercambiador de redes de transporte público.

Situada en una céntrica plaza con jardineras, la estación de Alsacia ha dado un soplo de aire fresco a un barrio que ha tardado diez años de manifestaciones y reivindicaciones en obtener lo que tanto anhelaba. Sin, embargo, no llueve a gusto de todos. Unos porque se quejan de que es muy caro y otros por las pérdidas económicas que le ha ocasionado, no todos han recibido bien al nuevo vecino.

El Centro Cultural Antonio Machado es uno de los que más se ha beneficiado de la construcción de la estación de Alsacia. “Desde que terminaron las obras e inauguraron el nuevo recinto, las personas que acuden al centro están más contentas”, relata Encarna, encargada del departamento de Información al cliente. “Antes llamaban constantemente para preguntar cuál era el metro más cercano para llegar al centro. Les decíamos que la parada más próxima era Simancas”, explica.

Y es que la diferencia es sustancial: “Mientras que antes tardaban 15 minutos en llegar, ahora tardan dos minutos”, afirmó. La misma opinión les merece a Antonio y Rosa, un matrimonio de ancianos que acuden a diario a clases de gimnasia en el mismo centro. “Es una maravilla. Antes había mucho ruido y polvo, y ocasionaba problemas, pero ahora se nos ha olvidado”, comentaba entre risas Rosa.

No ha sido una tarea fácil llegar hasta este punto. Diez años de peticiones a la Consejería de Transportes y a la Comunidad de Madrid han sido suficientes para que en 28 meses, la línea 2 de Metro ampliase hasta en cuatro paradas su nueva trayectoria. María Luisa vive en el centro de Madrid y baja del vagón con una sonrisa. “Me ahorro 25 minutos y estoy encantada”, aseguró. “Vengo a recoger a mis nietos, y ahora es más fácil para ellos y para mí”.

Es consciente de las molestias que podía originar las obras pero afirma que es un “bien necesario” ya que “a la larga es mucho mejor para todos”. No dudó en ningún momento a la hora de situar al Metro de Madrid como uno de los mejores transportes: “Viajo mucho por el mundo, y el de Madrid es el que mejores infraestructuras y mayores conexiones tiene”.

Mientras, el Centro Comercial Las Rosas ve como la clientela aumenta. “Se nota más gente, pero no tanta afluencia como esperamos dentro de unos meses”, aseguró Ana, propietaria de un pequeño establecimiento en el interior del Centro Comercial.

Silvia, empleada de la tienda Mango, compara la situación desde las obras hasta su finalización. “Empecé a trabajar con las obras ya empezadas. Cuando han terminado, hemos incrementado un poco las ventas, y tardo media hora menos en llegar a mi casa”, asegura.

Pérdidas económicas por el Metro

Pero no siempre llueve a gusto de todos. A pesar de que los vecinos se sienten más cómodos y respaldados desde que la estación llegó, los hay que las pérdidas económicas empiezan a apretarles. Encarna, encargada del departamento de Información al cliente, se queja de las tarifas del billete. “Es una vergüenza. No basta con ponernos una estación, sino que tienen que bajar el precio del billete sencillo. Es una pasada, todo es muy caro”, expresó.

“Si de verdad quieren que no contaminemos con los coches, que lo pongan más barato”, añadió. Pero sin duda, a quien más problemas han ocasionado es a Félix, propietario del bar “El rincón del tapeo”, cerca de la Plaza Alsacia. “Con las obras lo he perdido todo”, afirma consternado. “Pero el problema es que ahora el bar está lejos de las paradas, y antes lo tenía a tiro de piedra”, sentenció. Su historia, quizás, es la menos positiva de todas.

Recuerda con tristeza que hubo momentos que no podía abrir el reciento por la cantidad de humo y polvo que generaban las obras. Tal ha sido el daño causado que a día de hoy se plantea el cierre definitivo del establecimiento. “Había esperanza de que con las obras alimentásemos las ventas, pero no ha sido así”, afirmó. “Además, no han dejado ni sitio para que ponga la terraza en verano”, añadió.

Gana el Carrefour de Las Rosas

Félix no duda en señalar quién es el mayor beneficiado de la operación: “Sin duda, el Centro Comercial va a tener muchas ganancias. Está hecho para ellos, para que ganen dinero, mientras que los pequeños comerciantes del barrio saldremos perjudicados”, aseguró.

La estación Alsacia fue inaugurada el miércoles 16 de marzo. Se ha conservado íntegramente la plaza para convertirla en un intercambiador de autobuses. La planificación ha servido para separar las viviendas del flujo de autobuses para evitar los ruidos. Además, la estación de Metro ha sido decorada con una obra original de Luis Gordillo, con gran energía y fuerza visual.

About Víctor Manuel Molina Pozo

Estudiante de 5º de Periodismo del Centro Universitario Villanueva. Twitter: @VictorMolina7