El mercado del arte toma aire con la crisis

Una vez más, la feria de arte contemporáneo ARCO se presentaba en Madrid con las más altas expectativas. En los tiempos que corren cada vez parecía ser más difícil que el interés en el arte, en lo moderno y en las nuevas tendencias artísticas pudiera tener cabida en las mentes atenazadas por la crisis. Pero no todos piensan lo mismo. “El coleccionismo no tiene por qué estar afectado por la crisis”, asegura a cuv3 el fotógrafo Luis Pérez Mínguez.

Esta vez ARCO nos confirma que se trata de una inversión segura, ya que hay una íntima relación entre la calidad de los proyectos y los precios a los que se adquieren. “La obra vale lo que vale”, explica Manu Perezmilián entre algunas de las obras más destacadas de la galería Leyendecker.

Paseando por la feria, ha quedado demostrado que este año, paradójicamente, la cultura no abarca la crisis. La pasión y la locura de los consumidores de arte moderno abren nuevas puertas para que el arte internacional llegado a esta feria siga adelante, compensando así parte de la recesión de la economía española.

No obstante, los artistas han tenido este año más dificultades para exponer sus obras y proyectos vanguardistas, y es que en esta edición del 30 aniversario de la feria se ha reducido el número de pabellones y por lo tanto el número de galerías, pasando de tres a dos, a lo que se añade una disminución de 80 colecciones procedentes de futuros artistas reconocidos: fotógrafos, coleccionistas, creativos artísticos, etc. “Creo que en momentos de crisis es cuando hay que invertir en arte”, concluye Luis Pérez-Mínguez.

El optimismo ha relanzado una Feria que en los últimos años se había debilitado. La confianza de las galerías en los artistas debutantes ha hecho que ARCO en 2011 se haya superado en temas de innovación.

Paseando por los pasillos de la feria era fácil notar y sentir que el arte está de moda, y que ya no es algo ajeno a nosotros. El arte cada vez más nos interesa, nos mueve y nos motiva.