Si tiene cinco mil dólares, inviértalos en Peter Lik

Un simple mar de agua cristalina, un conjunto de árboles de troncos bien largos, todos en fila india; la ladera de unas montañas, un australiano con su cámara al hombro adentrándose en el mar… ese es Peter Lik, para muchos el dueño de las fotografías más impresionantes de los últimos tiempos.

Nacido en Australia hace 52 años, Peter Lik decidió, a la edad de ocho años, comenzar a indagar en el arte de la fotografía. Su vida se basa en recorrer los rincones más inéditos del planeta, junto con otro compañero de viaje: su cámara fotográfica. Desde un bosque frondoso a unas playas afrodisiacas, pasando por él mismo en la parte baja de una cascada son los temas que dominan las fotografías del genio australiano. Sus obras de arte atrapan con sólo mirarlas. La inmensidad de esos paisajes, los colores brillantes de las fotografías, la paz que transmiten los tan exóticos lugares que plasma en sus fotos y las dimensiones de los marcos que envuelven esas imágenes, son suficientes para apreciar el talento de este captor de instantáneas.

Peter Lik es considerado el mejor fotógrafo de paisajes “con vida”. Su capacidad de mirar a la naturaleza con distintos ojos ha hecho de sus fotografías la mejor representación de la naturaleza humana. Y el mejor reflejo de ello es el premio Master of Photography, que el australiano luce desde hace años, y con razón. Apasionado de la naturaleza, Lik es un incansable viajero, lo que le ha permitido fijar el objetivo de su cámara en los más llamativos recovecos terrestres.

Los responsables de esas fotografías magistrales son, tanto su incondicional compañera de viajes, su cámara Linhof 617, como su talento natural. Peter Lik sabe escoger el punto que va a capturar, la perspectiva de la fotografía, la hora y el paisaje adecuados, para hacer de sus obras un verdadero arte. Sus ojos son testigos de las mayores puestas y salidas del sol, y su cámara, la dueña de las mejores vistas de la naturaleza.


Su vida gira en torno a los viajes que emprende alrededor del globo terráqueo. Su mayor obsesión: el rincón más aislado y solitario del mundo. Su mayor virtud: el color. Es el gran superviviente, capaz de esperar hasta dos horas para capturar la mejor instantánea. La aparente sencillez de sus obras es su mayor identificativo. Playas kilométricas, exóticas y aisladas del caos ciudadano componen todas y cada una de las fotografías del australiano. Nueva York, Hawaii, Miami, Australia, etc., son sólo algunos de los testigos incondicionales de las galerías de Peter Lik.

En uno de sus viajes por el continente americano, del que asegura estar enamorado, Lik recopiló tal cantidad de material que necesitó hasta cinco años para conseguir publicar uno de sus mayores éxitos: el libro Spirit of America. Son diez los estados americanos que conservan en su haber alguna galería de este maestro.

Las Vegas es la matriz de su industria fotográfica. Allí decidió instalar su oficina central, valorada en 10 millones de dólares, una cantidad prácticamente insignificante en relación a los miles de millones de dólares que ha conseguido Lik gracias a sus majestuosas fotografías. Las Vegas es el inicio del recorrido que harán esas obras, ya que allí se imprimen en papel fotográfico para ser distribuidas por millones de hogares y exposiciones. Uno de los elementos clave del trabajo de Lik reside en que éste pone límite a la cantidad de fotografías que va a lanzar al mercado. Según su criterio, cada obra ha de tener un número de copias, imposible de rebasar.

Cuv3 ha tenido la oportunidad de visitar una de esas increíbles galerías, situada en 701 Lincoln Road, en Miami. El local dedicado a las obras de Lik quizá pase desapercibido para muchos viandantes, ya que se encuentra junto a numerosas tiendas de ropa, cafeterías, etc. Por ello, todo aquel que descubre ese rincón es un afortunado. Lo primero que se aprecia al entrar en esa galería es la cantidad de gente, que tiene la mirada clavada en una de esas fotografías. Entre los pasillos, se escucha el murmuro de todos ellos, impresionados por lo que acaban de descubrir: una manera nueva y sorprendente de hacer fotografía. Lo más llamativo es la iluminación tenue del museo, que choca con los colores tan llamativos de las fotos, desde el fucsia, hasta el azul, pasando por el naranja, y el amarillo de las puestas de sol.

En definitiva, lo más sorprendente de Peter Lik es la habilidad que tiene para plasmar la realidad en sus fotografías. Después de unos segundos observando una de ellas, tienes la sensación de ser tú quien está ahí mismo, mirando por el objetivo de la cámara de Lik.

Las escalofriantes cifras de sus fotografías no son impedimento para muchos humanos, fieles seguidores de Lik. Cinco mil dólares es el precio de la belleza de la naturaleza que Lik persigue. Con ello, su lista de clientes la componen personalidades de la talla de George H. Bush, Bill Clinton, Frank Gehry, Celine Dion, Justin Timberlake, e incluso, Isabel II de Inglaterra. Todos y cada uno de ellos son los culpables de que Peter Lik siga persiguiendo a los mayores y mejores amantes del objetivo de su cámara Linhof 617.

About Marta Candela

Estudiante de 5º de Periodismo en el Centro Universitario Villanueva (Complutense). Twitter: @MCandela_ / E-mail: mcandelam@gmail.com