Los olvidados

Dicen que está en crisis la familia, pero puede que también lo esté el modelo de sociedad. La sociedad occidental, los países amparados en la democracia y en el Estado de derecho han mejorado la calidad de vida en muchos aspectos, pero no en todos.

La relación entre las personas en muchas situaciones deja mucho que desear. No deja de ser un contrasentido que en la era de la comunicación de masas haya tantos individuos que viven aislados. Algunos escogieron la soledad como forma de vida, pero a otros les obligaron a estar solos. Estos últimos son “los olvidados”.

Los olvidados son aquellas personas de la sociedad actual que por las prisas, el poco tiempo disponible y la falta de sentimientos y valores rompen el vínculo con la familia y amigos, y quedan en una posición social huérfanos de todo tipo de contacto humano.

Los que no pueden seguir el paso, por distintos caminos sociales y económicos de la vida, se quedan atrás.

Jesús Seligrat, abogado y académico de jurisprudencia y legislación, comenta a cuv3, desde el conocimiento de muchos casos, que “lo único que une a muchos abuelos a sus familias, por desgracia, es la pensión”. “Es una afirmación dura pero realista -añade-. Muchos abuelos son acogidos en las casas de sus hijos porque gracias a su pensión de jubilación se tapan muchas deudas. Pero cariño y proximidad hacia ellos hay poco. He visto en mi despacho situaciones que rozan la desvergüenza. Personas mayores a las que se les priva de arreglarse la boca para luego heredar más. Deberíamos aprender de los orientales, una civilización que todavía venera a sus ancianos”.

“Los olvidados” son, a parte de los abuelos que en muchas familias “estorban”, gente a la que esta sociedad dice adiós de forma amoral: los enfermos a los que no vamos a ver aunque sean nuestros parientes, porque no tenemos tiempo o porque nos viene muy mal desplazarnos a un determinado sitio. Los muertos, nuestros muertos, a los que ya casi nunca vamos a ver al cementerio para rezarles una oración de recuerdo.

La mayoría de los periódicos de tirada nacional señalaban el pasado 1 de noviembre que la afluencia a las necrópolis de las grandes ciudades había disminuido considerablemente. También son “olvidados” esos familiares a los que por vivir un poco lejos les ofrecemos el comportamiento más descastado, perdiendo su contacto aunque sean tíos, primos, o parientes de primer orden.

La psicóloga y socióloga Irene Álvarez apunta a cuv 3 que también hay otros “olvidados” en la vida actual: son las personas que cuidan a los que necesitan cuidados. Personas que se olvidan de vivir para atender a otros. “Puede ser un hijo o un sobrino, en definitiva, seres humanos maravillosos entregados a los demás. Por cuidar a un padre, a una madre, o a un abuelo…muchas de estas personas han perdido su trabajo, han roto su pareja y han destrozado su vida, con la unica recompensa de hacer el bien a quién más querían. La famosa ley de Dependencia del Gobierno de Zapatero no ha resuelto debidamente estos casos”, afirma.

A esas personas las queremos, las apreciamos y las compadecemos, pero luego nadie les echa una mano en el sentido de rescatarlas de su olvido.

Como decía Oscar Wilde: “En la vida no vale con existir. Hay que vivir”. Vivir relacionados con cuanta más gente mejor. Además, la vida de hoy, más que vivir, exige convivir.

About Patricia Gómez Tortosa

alumna 3 periodismo

1 comments

Comments are closed.