Entierro, siesta y fuga: la última andanza del preso más antiguo

Desde hace 34 años lleva enlazando condenas el preso común más antiguo de España.  Miguel Montes Neiro le vio la cara por primera vez a un juez cuando apenas tenía doce años. A partir de ese momento, comenzó a acumular un historial delictivo difícil de igualar. Como si se tratase del actor principal de una película de la mafia, ha conseguido falsificar documentos, fugarse de prisión 14 veces, cometer robos y realizar desórdenes públicos y desacato. Hay que destacar que en ninguno de sus delitos ha habido sangre.

Fue en 1979 cuando ingresó en prisión por primera vez y, desde entonces, no ha vuelto a tener libertad provisional. Desde ese momento, sólo ha visto la calle debido a pequeños permisos penitenciarios y algunas concesiones de libertad condicional. No obstante, cada vez que salía acumulaba alguna causa y penas, lo que le llevaba otra vez a prisión.

La novedad para todos es que será enjuiciado de nuevo en el Juzgado de lo Penal 4 de Granada. Esta vez, ha sido acusado de fugarse, aprovechando un permiso que se le había otorgado para que pudiera acudir al velatorio de su madre. Según el acusado, la situación le pudo y se puso muy nervioso por el fallecimiento de su madre y por eso  tomó calmantes.

También alega que después de quedarse dormido, al día siguiente fue a comprar churros. Los policías aseguran que hasta 25 días después no fue arrestado de nuevo y enviado a la cárcel. En su defensa, el letrado Félix Ángel García afirma que su cliente nunca abandonó la vivienda y que los funcionarios no registraron la habitación donde se había quedado dormido tras ingerir calmantes.

Ha sido trasladado de un sitio a otro, y desde la cárcel de Albolote, Granada, le llamaron para acudir a este nuevo juicio. En los centros penitenciarios de Morón de la Frontera, Sevilla y Málaga el preso decidió abandonar la huelga de hambre que llevaba haciendo desde hace tres semanas. No ha sido lo único que ha vivido Miguel Montes. A sus 60 años de edad, ha sido intervenido quirúrgicamente de un tumor en el cuello. Lleva casi media vida encarcelado, sin tener casi ninguna conexión con sus familiares.

Su abogado también argumentó este martes que “no hay ninguna prueba” o testigo que corroboren que Montes se diera a la fuga por la ventana de cuarto de baño del hogar familiar. Sin lugar a dudas, el Ministerio Público calificó de “extraña” la versión de Montes y dio por válida la de la policía. Por todo ello, se le añadieron nueve meses más por el presunto delito a sus años de cárcel, que aún tiene pendientes por delitos, entre los que se encuentra uno por robo.

Por la reciente entrada en vigor del nuevo Código Penal, el reo ha violado el artículo que recoge que los excesos en el cumplimiento de prisión preventiva sean descontados de causas distintas a las que se refieren.  La defensa ha solicitado a la Audiencia Provincial de Granada que decrete su salida de prisión. Considera que ha cumplido el plazo máximo de 20 años y que no se le ha contabilizado el tiempo permanecido en prisión. Otros presos sanguinarios no han podido ni ver la luz del día, y por eso el juez cree que no se le debería dar un trato especial.

About Eder Garaeta

Licenciada en periodismo y gestión de la comunicación en empresas de Moda, (2008/2013)