“No mereció la pena sacrificar ’7 vidas’ por ‘Aída’”

Micky Irisarri, director de ficción de Magnolia TV y productor de series como 7 Vidas o Aída, ha acudido al Centro Universitario Villanueva para hablar de proyectos pasados y actuales y de su nueva idea llevada a la realidad, Papanatos. Irisarri ha respondido a las preguntas de cuv3.

¿ En qué consiste Papanatos?

Es un website comedy en el que los usuarios (ya sean famosos, cantantes, políticos o cualquiera) pueden colgar un vídeo que les parezca gracioso. La clave es que también hacemos vídeos de producción propia, es decir, que creamos y subimos cada día una pieza hecha por nosotros.

Como productora, ¿cúal es el enfoque de Magnolia TV?

Es una productora consolidada en cuanto a programas de entretenimiento como Camera Café, Supervivientes, Supernanny, Mujeres y hombres y viceversa…es decir, que tiene programas de éxito que son grandes producciones, y tiene programas diarios que funcionan. Yo entré hace un año y medio para ver si nos hacíamos un hueco en el mundo de la ficción, y en esas estamos, con un proyecto en Antena 3 y con un proyecto en Telecinco desarrollándose y probando suerte.

¿Cómo se explica el éxito masivo de 7 Vidas?

Yo creo que siempre el que pega primero pega dos veces, y 7 Vidas fue la primera sitcom al uso que se hizo en España. Cuando arrancó 7 Vidas la audiencia era floja, no llegaba ni a la media de la cadena, estaba muy por debajo, pero al ser un producto competitivo en coste, con poca publicidad la cadena lo amortizaba, lo que hizo que se mantuviera aunque no tuviera demasiada audiencia. Así creció la serie en tiempo, contenido y guionistas y nos dio longevidad. Se consiguió un producto muy competitivo que fue ganando en audiencia, con los cameos de famosos, y el boca a oreja funcionó. De hecho, ha sido una serie que ha ido creciendo año a año hasta que terminó.

¿Mereció la pena sacrificar 7 Vidas por Aída?

Yo creo que no.  Para mí Aída siempre podía existir, pero debió existir cuando acabara 7 Vidas, porque 7 Vidas estaba en un momento óptimo de su vida, e incluso a día de hoy podría seguir viéndose, pero llegó Aída, entonces Carmen Machi se fue y al final una se comió a la otra.

¿De qué trabajo está más orgulloso?

De dos en concreto. Uno es 7 Vidas, por haber trabajado en la que para mí fue la sitcom más importante que ha tenido este país. Fue un privilegio y un orgullo porque crecimos muchos profesionales que trabajamos en nuestra primera gran producción, crecimos juntos y tuvimos éxito, y eso se recuerda con mucho cariño. También, de Los Simuladores estoy  muy orgulloso. Aunque no tuvo la audiencia que se esperaba, era un producto de una calidad maravillosa y muy entretenido.