Luis Ángel de la Viuda: “Los periódicos han vivido una época de vacas gordas”

Luis Ángel de la Viuda, un profesional de los medios de comunicación, nos recibe en su despacho, más de un entendido en leyes que de un experto en la comunicación. Sentado delante de un ventanal junto a la Castellana, rodeado de materias primas para ser un buen comunicador (libros, un ordenador, algunos bolígrafos y papel), va dando, entre anécdotas, que son muchas,  una visión de lo que ha supuesto en su vida la labor periodística.

Licenciado en Derecho y Ciencias de la Información, inició su actividad periodística en el periódico La Voz de Castilla, de Burgos. Dirigió los servicios informativos de Radio Nacional de España, TVE y el diario Pueblo de Madrid. Trabajó en Antena 3 y actualmente es presidente de la compañía Serfusión, proyectada hacia la asesoría y valoración de medios de comunicación. Colabora en varios medios, entre ellos 20 Minutos Madrid y Onda Cero.

P.  ¿Qué diferencia encuentra en el periodismo comparando aquel en el que empezó su labor con el de ahora, en el que la primicia es un reto?

R. Es una pregunta casi imposible de contestar. Hace 200 años que la información no cambia. Los periódicos tienen que dar noticias, eso es la esencia del periodismo. Como la medicina, se trata de curar a los enfermos. Ahora bien, las técnicas son muy distintas, van cambiando. Un periódico como el que yo empecé en el 54 e Internet tienen muy poco que ver, pero al final, el destinatario, quien paga un euro, o lo que valga, o gratuito, busca lo mismo, información. Lo que se busca es que se destripen los hechos, se los analicen. En cuanto al periodismo digital, yo creo que estamos perdiendo el foco. No sabemos cómo serán los periódicos de mañana pero lo que todos vamos a buscar, reitero, es la noticia, la información.

 P.  ¿Desaparecerán los medios de papel?

R. No lo tengo claro. Evidentemente hay un problema generacional, he nacido con el papel y me moriré con el papel. La discusión es un poco estéril, lo importante es que me cuenten cosas, que me las cuenten bien, las jerarquicen, ordenen, y dicho eso, sabemos mucho de lo que está pasando. No es un mundo de mis hijos, es un mundo de mis nietos, han nacido con el ordenador. Cuando dicen que a los jóvenes no les interesan los periódicos… No, lo que no les interesa es lo que viene en los periódicos.

P. ¿Cree qué podría darse algún cambio para que la generación digital se integre en la antigua y tradicional del papel?

R. Hay que darles lo que ellos quieren. Por ejemplo, el paro, los estudios, la música… Eso hay que buscarlo donde esté. 

P. ¿Cómo ha afectado la crisis en los medios de comunicación?

R. Los periódicos están pasando una época dificilísima. Han vivido un época de vacas gordas. El papel era barato, la impresión poco costosa… y eso se ha acabado, aquí y en todo el mundo.

P. ¿Qué cambios puede provocar el recorte publicitario en TVE?

R. Me parece una decisión no muy meditada, poco coherente y de alguna manera también oportunista. España, casi desde su origen, se ha financiado con publicidad. Eso no ha pasado en el resto de Europa. Ahora en España quieren una especie de tasa indirecta, que lo financien los otros medios.  La UE ha dicho que no es leal. Entonces se ha quedado TVE, con perdón, con el culo al aire.  El problema está en cómo se recauda esa tasa después de 50 años sin ella.

P. En ese avance que ha ido dando el mundo de la comunicación, ¿cómo surgió su involucración en la comunicación empresarial?

R. Yo creo que la comunicación es una materia única que se puede ejercer desde ambos lados del mostrador. Es como el derecho, puedes ser abogado, acusador privado o fiscal. Tienes unas ópticas diferentes. En una empresa tienes que generar interés por la cosas, saber qué fuentes tienen más interés.

P.¿Qué puede contar de su experiencia trabajando en el Diario Pueblo?

R. Es una peripecia en mi vida. A mí el periodismo que más me gusta es el escrito y en papel. Fue una etapa que tuvo un principio y un fin. Yo nunca había trabajado en esa empresa, y el día que me marché no volví. Aproveché el paréntesis en un momento decisivo, la muerte de Franco. Unos meses muy relevantes en la vida española.

P.¿Qué valor significativo puede tener un periodista en la sociedad actual?

R. El periodista ejerce la mediación entre la información y el destinatario. Hoy en día se está poniendo en duda, como el señor que ha publicado los informes de EEUU, Wikileaks. Lo que es verdad es que hoy, a lo mejor hay una hipertrofia. La señora de la Vega llega y lo primero que pide es un jefe de prensa, me parece un exceso y un error y casi, casi algo que habría que corregir, y llegas al último sitio y tiene jefe de prensa un torero y un departamento de habitantes. Una cosa es periodismo y otra propaganda. A mí la propaganda no me gusta.

P. Por tanto, usted no está de acuerdo con la figura del periodista ciudadano, ¿no? En lo referente al escándalo de Wikileaks…

R. Sin sacralizar la figura del periodista, yo creo que es un intermediario absolutamente necesario. Yo creo que un aparato en medicina no puede diagnosticar y curar. Al final la diferencia fundamental es ninguna y la accidental es toda. Los periodistas de hoy tienen unos recursos que yo no hubiera imaginado nunca.

P. Por último, ¿qué consejos puede dar como periodista y como empresario?

R. Como periodista, no perder interés por las cosas. Sobre todo de una manera honesta, solvente, intentar que la materia prima sea la información y no el interés empresarial o político. Como empresario, el objetivo fundamental es crear riqueza y repartirla no desde un punto de vista político, ni siquiera casi social: creando puestos de trabajo.

About María Gómez

Alumna 5º de Periodismo @MariquiGomez